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La vida es un cicloEscrito por Mario el 8 de Mayo de 2008 a las 11:38:27
Qué severa eres conmigo!!. No me pasas ni una....Si no he escrito antes es porque sabes muy bien que voy a mil. Por cierto, tu penúltima columna aparecida en este-nuestro blog la devoré el mismo día de su publicación, llevándome su lectura a más de una reflexión...
No estoy de acuerdo contigo al clasificar a la actual Gran Vía como una calle ordinaria. Sería más acertado que dijeras que en la actualidad es igual que el centro del resto de ciudades europeas. Pero eso ¿no es lo que siempre has querido?. Me explico: tu anhelado y añorado Londres cada día es más parecido a Madrid , y qué mejor que la ciudad en la que vives se acabe pareciendo a tu perversión londinense, ¿no? Aunque reconozco que aún no ha mutado en su clima nublado y oscuro que tanto te gusta, ¿eh..? Todo forma parte de la tan machacada globalización...o quizá, mejor dicho, todo responde a una cuestión cíclica que en el fondo es lo que marca el transcurso de todo, de una ciudad, de una vida, de una moda....Todo se mueve, todo gira, y todo acaba siendo, con el paso del tiempo, como un día lo fue... No sé si me estoy liando, y por consiguiente te estoy liando a ti, ya sabes que a veces, casi siempre, al enfrascarme en explicaciones, me lío un poco... Con esto quiero decirte que la Gran Vía será siempre la Gran Vía. Aunque las fotos que me muestras han variado un poco en la actualidad, no puedo evitar seguir percibiendo en esta calle una grandiosidad y una elegancia que siempre perdura, a pesar de las nuevas tiendas y los nuevos locales...Pasear por el centro de Madrid es algo que me apasiona, y que debería hacer más a menudo, pero una vez más pasa lo de siempre: la falta de tiempo... Es como lo de tener hijos, y aquí también entra la teoría de los ciclos. A lo largo de nuestros nueve años de relación hemos pasado por todo tipo de pensamientos: Que sí, que vamos a tener un niñito!!. No, en este momento con todo el trabajo que tenemos planificado con año de antelación, no nos lo podemos permitir....En otras ocasiones nos lanzamos a elucubrar cómo vestiríamos a nuestro retoño ( a pesar de tener diferencias en cuanto al estilismo de la criatura), y en ese mismo instante de entusiasmo nos asaltan miedos como los que declaras en cuanto a la tendencia política del fututo adulto, sus gustos ociosos, e incluso su carácter. ¿Realmente queremos tener hijos, o queremos tener a un pequeño ser (siempre nos olvidamos que acaban creciendo) que piense y actúe como nosotros?. Amigos íntimos, como Susi, siempre nos han advertido, y de forma muy acertada, que si todo el mundo se hubiera planteado tantas cuestiones a la hora de concebir, la mayor parte de los mortales no estaríamos en este mundo.. Yo creo, y cada día lo tengo más claro, que la plenitud es lo que caracteriza a nuestra existencia a día de hoy : hacemos lo que queremos, llevamos una vida de adolescentes (a pesar de nuestra edad), el trabajo ocupa una parte muy importante en ella, nos encanta nuestra vida en común, e indirectamente y sin querer reconocerlo, no queremos que nada ni nadie se introduzca en nuestro idílico universo. ¿Me sigues?. ¿Cómo llevarías el tener que dejar a nuestro hijo/a el fin de semana que tuvieras galas por los pueblos de España? Estoy super seguro que te resultaría muy difícil pasar por eso. Porque querrías hacer las dos cosas y eso, en determinados momentos, no se puede. No se puede ser una auténtica madraza, en el más clásico sentido de la palabra, y una estrella del pop al mismo tiempo. Te sentirías agobiada y te impediría disfrutar de cada uno de los rols plenamente. Lo mismo me pasaría a mi. Porque lo que tengo claro, o al menos es lo que pienso ahora, es que mi hijo no se merece pasar sus primeros meses en una furgoneta rodeado de Las Nancys Rubias (y mira que a mi me hubiera encantado, pero mi hijo no es yo).... ¿No te has parado a pensar en esto?. Claro que a mí me gustaría ser padre, y que tu fueras la madre de mis hijos, pero en este momento veo clarísimo que no es el momento idóneo (otras veces he pensado lo contrario): tengo 33 años a punto de cumplir 34 y estoy en una de las etapas más felices de mi vida: contigo, con mis amigos, mi familia biológica. No quiero, de momento, que nada ni nadie altere esta felicidad. Aunque tu cuestión biológica nos marca un reloj que me pone nervioso al pensar si no nos vamos a perder algo maravilloso...Uff, a veces pienso que no es bueno pensar tanto!!! ¿Nos gustan los hijos o nos gustan los niños?. Es una responsabilidad tan especial que a día de hoy me da un poco de miedo asumir. Aunque seguro que si me preguntas mañana te diré lo contrario ¿Estoy loco?. Loco de risas me volví viendo el programa de SUPERMODELO 20008. Sé que a ti esto te pone muy nerviosa, pero lo que me pasa a mi es que me abstraigo de la realidad, porque yo los reallity no los veo como un reflejo de la realidad (que lo son) sino que los contemplo como un espectáculo televisivo plagado de actores y actrices. Son auténticos personajes catódicos, que sin saberlo les obligan a desempeñar un papel al servicio de la audiencia y ahí doy rienda suelta a todo....Además si un chico o chica no es capaz de asumir sus limitaciones a la hora de presentarse a un concurso como modelo me niego a responsabilizar a los responsables del programa ( y eso que éstos tampoco son de mi agrado). No echemos la culpa al resto. Hagamos un ejercicio de autocrítica y asumamos que muchas veces el problema está en uno mismo. A los quince años tú querías ser famosa, ¿si hubiera existido entonces programas de este tipo te hubieras presentado?. ¡¡¡¡NOOOOO!!!. Pues eso, además la televisión ha de cumplir una función de evasión y distracción pura y dura y yo, a veces, le doy esa utilidad... Es una cuestión perversa, que en la vida diaria no ejerzo, pero que de vez en cuando está muy bien. No lo puedo evitar. Porque todo es cíclico... Con tanta reflexión no me ha dado tiempo a dejarte ninguna foto. Espero que en la próxima entrega te regale una de la nueva casa, en Gran Vía, que queremos comprarnos. Ojalá.... Más razones para no tener hijosEscrito por Alaska el 5 de Mayo de 2008 a las 09:50:14
![]() Hola... ¿hay alguien ahí? No has contestado al último mensaje que te dejé. Voy a pensar que una pregunta tan directa como la de la maternidad/paternidad te ha asustado y has huído. Eso si no supiera que has estado muy ocupado y lejos de cualquier conexión a internet. Sospecho que ni siquiera has leído mi última entrada. Y es que, entre otros compromisos laborales y personales, hemos estado muy ocupados con la mudanza que convertirá nuestro segundo piso en tu despacho. Segundo piso en los alrededores de la Gran Vía. Nos gusta vivir en el centro, nos gusta lo poco que queda de la Gran Vía que añoramos, cuando reinaban el Pasapoga, el Chicote, las boutiques exclusivas, los cines con pantalla gigante y las cafeterías llenas de señoras a la hora de la merienda. ¿No nos estaremos equivocando? Estamos invirtiendo en un concepto que ya no existe, la Gran Vía es ahora una calle ordinaria que no se distingue de cualquier otra del mundo, con sus Blancos, Zaras, y Starbucks. Te dejo aquí unas postales que muestran la Gran Vía de antaño, con sus edificios ahora desaparecidos o readaptados. ![]() Por cierto que vivir en la Gran Vía es otra decisión determinante a la hora de plantearnos tener hijos. En el centro se puede vivir perfectamente sin niño, sin perro y sin coche. Ninguno de los dos conducimos, yo tengo una alergia atroz al pelo de los perros, y los niños parece que no entran en nuestros planes. ![]() Permíteme un tirón de orejas. El viernes por la tarde sí que tuviste un rato libre en el que podías haber escrito en este cuaderno de mensajes, pero dedicaste ese tiempo a reírte a mandíbula batiente con la nueva edición de Supermodelo 2008. Ahí te dejé, delante del televisor, mientras no podías evitar dar rienda suelta a cierta crueldad insana riéndote de los problemas de los concursantes con los profesores. Me tuve que levantar cuando a uno de los aspirantes a modelo le repitieron por enésima vez que tenía que potenciar su lado masculino. ¡Pero bueno! ¿Desde cuando tenemos que crear modelos hipermachos cortados por un mismo patrón? Y si consideran que el muchacho no sirve para ser modelo que no lo hubieran seleccionado para ahora estarle creando esa tensión contranatura. ¡Que dejen al chico en paz! No me gusta que traten así a las personas, y a ti tampoco te parece bien, me consta porque cuando te han propuesto colaborar en éste y otros programas lo primero que has impuesto es no tener que hablar con rudeza y de forma despiadada a los participantes. Pero en la intimidad del hogar te vuelves más perverso, pequeño Mr. Hyde.La teoría de la venganzaEscrito por Alaska el 29 de Abril de 2008 a las 09:51:16
¡Menuda faena! Eso de invitarme a desarrollar públicamente una teoría privada y muy poco elaborada no está ni medio bonito. Como sabes que si nada me obliga a sentarme a escribir siempre encuentro algo más urgente que capte mi atención, me pones entre la espada y la pared. Supongo que no está mal intentar desarrollar esta especie de teoría de la conspiración, aunque ahora mismo no es lo que más me apetece. Pero mira, soy así de obediente. Antes de intentar centrar mis neuronas, deja que te conteste a una cuestión entre divina y humana que me planteabas como quien no quiere la cosa. ¡Que te digo yo que sí, que en lo concerniente a mis gustos libidinosos tengo la manga muy ancha, japonesa, de kimono de seda! ¿Cómo voy a decidirme por un prototipo? Mira, yo no sé si es cosa de la edad, pero a todo le encuentro su punto. Lo que sí es cierto, es que esto no es más que una especulación teórica, ya que no tengo la más mínima intención de llegar a la práctica. Con tus huesitos (con algo de musculito encima), me basta y sobra. Pero eso no quiere decir que no me guste alegrarme la vista con este mundo lleno de gorditos, flaquitos, peludos, depilados, musculosos, jovenzuelos y maduritos de buen ver. Aquí te dejo unas cuantas fotos de mis chicas favoritas, que también las hay. Lo que pasa es que no encuentro una ideal. Tendría que jugar a la Doctora Frankenstein (o mejor, Doctora Frankfurter, como en el Rocky Horror Show) y crear a la mujer perfecta, con los pómulos y la nariz de Ursula Andress o Raquel Welch, los brazos de Madonna, la cintura de la campeona de culturismo Davana Medina, el pectoral neumático de Pamela Anderson, la esencia de Ava Gardner o Nati Abascal (y su estructura ósea, ya de paso). Bueno, la Teoría de la Venganza es algo que yo suelo usar cada vez que siento que hay pequeños triunfos que son sutiles venganzas reparadoras. No es algo que lleve al terreno personal (que podría) sino un análisis pseudo-antropológico. Pero claro, se basa en mis puntos de vista, en mis gustos y percepciones, por lo tanto jamás será una teoría de aplicación científica fuera de nuestro mundo de filias y fobias compartidas. La primera vez que percibí esta sensación fue cuando las niñas se volvieron locas con Madonna, con Alaska. De repente un montón de madres progres y feministas tenían que claudicar ante una imagen y una actitud que no encajaba exactamente con lo que ellas consideraban correcto. Maquillaje de trotona, ropa interior usada como prenda principal, un revulsivo difícil de entender para las contestatarias de mayo del 68. Pero mira, en general se lo tomaron bien. Coincidió también con otro pequeño momento de venganza, digamos de estilismo, y eso quizá ayudó. En los ochenta muchos de los viejos militantes de la pana renovaron su armario bajo la tutela de la Moda de España. Peluqueros, joyas y prendas de diseñador entraron en su vida para no salir nunca más. Y no lo digo como crítica, al contrario. Esta teoría de la venganza nace de cómo veo que el mundo se adapta a mis gustos y no al contrario, así que no puedo estar más a favor. En los noventa las señoras se lanzaron a los brazos de los cirujanos plásticos, creando, como muy bien dices, esa especie de híbrido entre madura y travesti que tanto nos gusta. Claro, lo llamamos la venganza de las travestis. Han conseguido, en su afán por alcanzar unos estereotipos femeninos que sólo están en sus cabezas, darle la vuelta a la historia y ahora somos nosotras las que nos pasamos de pómulos, de labios, de pecho, de maquillaje. Y no lo digo como crítica, al contrario. Bibiana Fernández, siempre la más sensata, la más cabal, la más guapa, opina que esta primera generación de megaoperadas de edades diversas hemos creado una nueva raza, y claro todavía no tenemos el asunto del todo perfeccionado. El galgo, el chihuahua y el bulldog no surgieron de la noche a la mañana. Los noventa también fueron años difíciles en cuanto a estilismo, por culpa del grunge mal entendido, así que recibimos con los brazos abiertos la reconversión indie que pasa por Chanel y una liviandad de prejuicios mucho más sana. Me temo que esto demuestra que la adaptación es cíclica, que se salta una generación, pero que de momento se cumple de forma inexorable. Y no lo digo como crítica, al contrario. Cuando nuestra casa salió fotografiada en el Hola! no pude evitar sentir que de nuevo se reparaba una injusticia latente, porque así la obra de Costus que se generó inspirada por la galería de celebridades retratada en las páginas de la revista, quedaba divulgada para la posteridad por la misma publicación que la inspiró. Me vienen a la memoria los cuadros que nacieron bajo el tema conceptual bautizado por Costus como El paso trascendental del Diez Minutos al Hola!. ¡Hay tantas pequeñas venganzas! Entre ellas el principio warholiano de los quince minutos de fama, que se ha cumplido como una profecía sagrada. Pero mira, esto me hace reflexionar sobre el lado oscuro de La Teoría de la Venganza, que lo tiene, como toda buena parábola maniquea. Y enlaza con el principio compartido por Santa Teresa y Truman Capote (¿no es esta conjunción de pensamientos tan dispares una venganza ya en sí misma?). La máxima reza que debemos tener cuidado con las cosas que deseamos, porque es posible que se cumplan. Yo estaba encantada con este mundo donde la prensa del corazón se imponía, donde los mal llamados frikis (odiamos el adjetivo-sustantivo) reinaban, donde el cuerpo se transforma hasta límites inimaginables hace una década, donde parecía que la frivolidad estaba bien entendida, donde las televisiones privadas iban a traernos una programación diversa, plural, diferente. ¡Cuidado! Me temo que el asunto se nos ha ido de las manos. La venganza nunca es dulce. Te recuerdo que nuestro pánico a que la Teoría de la Venganza se cebe con nosotros es uno de los argumentos que enfría nuestro entusiasmo cada vez que hablamos de tener hijos. Para mí fue divertido ver como las madres del Woman¹s Lib que quemaron sujetadores para liberar sus cuerpos tenían que comprar lencería de encaje para que sus niñas preadolescentes jugaran a ser Madonna. Pero, ¿nos hará la misma gracia vernos en una situación parecida? Tenemos todas las papeletas para que nos salga un niño homófobo, hooligan y haragán (hala, todo con H, por homenajear a Jardiel Poncela). También nos puede salir una niña buen-rollista que se vaya con su mochila a descubrir otras culturas que a ella le parecerán más enrolladas que la occidental Y en el fondo, ¿no crees que los querríamos igual? ¿Qué hacemos? A pesar de la cirugía estética el reloj biológico no se para, y a mí no me queda mucho tiempo...Periodismo, teorías y travestismoEscrito por Mario el 23 de Abril de 2008 a las 10:03:00
Muy buena la columna de Federico Jiménez Los Santos en “Diario 16”. Totalmente profética. Me encantaría disponer de más tiempo y enclaustrarme en la Hemeroteca Nacional a devorar páginas y páginas de nuestra más reciente historia, pero no voy a ser ingenuo ni mentiroso conmigo mismo ya que lo de acudir un par de días a la biblioteca hace mucho que no me lo puedo permitir. Sí es cierto que abusé de este hábito en mi vida de estudiante. Me encantaba pasar los días metido allí y sobre todo me resultaba más tentador hacerme amigo de los celadores que manejaban los tomos de los archivos de revistas y periódicos, que quedarme con los compañeros de universidad en la cafetería cotilleando acerca de los modelos horrorosos que llevaban los pseudos-hippies del resto de nuestros compañeros de facultad. Estoy absolutamente de acuerdo contigo en todos los planteamientos de tu última colaboración en este blog. Aunque hay un tema por el que discutimos hasta la saciedad:
En la teoría todo está permitido, pero la práctica es muy distinta…¿no crees? Hoy volamos a Turín donde te dan un homenaje por tu carrera dentro del Festival de Cine de gays, lesbianas y transexuales. A estos últimos los considero los grandes triunfadores de la última década al haber conseguido que su sentido de la estética se imponga a nivel masivo. Desde hace un tiempo todas las grandes señoras de la aristocracia de cualquier parte del mundo parecen auténticas travestis. Los pómulos, los labios, el aumento de pecho a golpes de silicona y el despropósito a la hora de vestir lo han adoptado como algo fundamental para verse guapas y gustar a sus maridos. Ese “sinsentido” de la estética que hasta entonces solo era patrimonio exclusivo de un sector marginado ha triunfado y todas las “mujeres de verdad, biológicamente hablando” no paran de acudir a consultas de cirujanos plásticos con fotos de muchas de mis ídolas. Casos de este tipo es lo que nosotros, y nuestro círculo de amigos, llamamos “venganzas”. Esa teoría que tienes al respecto sí que la comparto contigo. ¿por qué no la explicas al resto de los mortales?. Sobre la fama y las mujeres que hay en míEscrito por Alaska el 16 de Abril de 2008 a las 10:46:14
¡Pues para no gustarte Dita que bien agarradita la tienes! Creo que debes aclarar tu base de maquillaje, al lado de la de ella pareces mulato.
Estoy de acuerdo contigo en la imposible búsqueda de la objetividad absoluta. No hay que darle más vueltas, pero al mismo tiempo no hay que tomarse a la ligera el papel de jurado. Cuando ejercemos ese cometido momentáneo, a nosotros nos supone un pequeño tiempo de reflexión y decisión, pero para los que acuden al concurso es toda una vida de posibilidades pendiente de un hilo. Bueno, tampoco. Un premio no va a cambiar el curso vital, lo único que hace es ayudar un poco (si acaso) en la carrera del concursante. En cualquier caso, hay que ser respetuoso con el que se arriesga a presentarse, da igual que se trate de un show televisivo que de un reconocido festival de cine. Por cierto, me alegró mucho que le dierais el premio al mejor actor a Miguel Ángel Silvestre. Ya ves, yo ante él pierdo toda la objetividad, sabes que tengo debilidad por sus huesos y por lo que hay encima de ellos. Ahí te dejo una foto suya. El otro día le pregunté si se sentía agobiado por la repentina megafama y sus servidumbres. Me contestó que estaba encantado. Mira, eso me gustó. Me hartan un poco los actores, actrices, cantantes, etc. que enseguida se enfurruñan ante el éxito, pero que no paran de trabajar para conseguirlo. Supongo que para las personas jóvenes que hoy empiezan sus carreras relacionadas con los medios de comunicación o el ámbito artístico, la relación con la fama es totalmente distinta a la que yo pude desarrollar en mis comienzos. ¿O quizá no? Antes la fama era un añadido al ejercicio de una profesión, un extra de dimensiones controlables. Claro que siempre han existido esos ídolos de masas (generalmente de masas de niñas frenéticas) para los que ese control probablemente no existe. Eso le puede pasar a Silvestre. Como le pasó a Miguel Bosé. O a los Pecos, recuerdo que en uno de sus conciertos murió una fan, creo que aplastada. El caso es que ya en aquel entonces había un prejuicio progre hacia la condición de hacerse famoso, parecía que degradaba en alguna medida la capacidad o la calidad del artista. Sí hijo, así pensaban los progres. Por eso no te debe extrañar que nuestro clan pegamoide y demás familia estuviéramos siempre en tierra de nadie. Claro, en nuestro mundo la fama era un concepto warholiano sin ningún tinte peyorativo. Si a eso añadimos la cultura popular que asimilábamos a través de la prensa del corazón, pues ya tienes el cóctel molotov a punto. La prensa del corazón fue un puntal en mi educación como futura famosa. Asimilar la fama con naturalidad (con toda la naturalidad que permite una situación tan antinatural como la de ser un famosos observado por los demás) quita muchos dolores de cabeza. Crecí con la prensa rosa de los setenta y los ochenta, cuando apenas media docena de famosísimas comenzaban a vender sus exclusivas. En una entrevista se hablaba de todo y los hijos y maridos ni se escondían ni se exhibían. Entonces nadie blindaba sus casas ni cobraba por enseñarlas. El concepto vida privada estaba delimitado por unas convenciones marcadas por la educación y las buenas costumbres. Supongo que eso es lo que hemos perdido. La educación y las buenas costumbres. A mí la fama y la proyección en los medios me ha servido para vivir mi personalidad esquizofrénica con plenitud, como artista un poco rara y no siempre admitida en la élite del éxito masivo, como actriz atípica, como presentadora de programa infantil difícil de clasificar, como personaje mediático. A veces soy una estudiante de Historia que escribe sus opiniones, otras una rock star que disfruta actuando de festival en festival. El medio me permite jugar a ser una sex symbol del destape, una scream queen de película de terror, una reina de la prensa rosa que posa en su casa. Creo que ahí está el secreto. Si juegas con ello, no te devora. Me divierte mostrar todas las mujeres que hay en mí. Y me encanta que tú y yo compartamos esta visión lúdica. Eres mucho más joven que yo pero no lo suficiente como para formar parte de esa juventud que ya no tiene conexión con esas décadas de las que estamos hablando, así que habrás notado el cambio en la prensa rosa y en el periodismo en general. ¿Crees que los jovenzuelos de ahora se enfrentan a la carrera de periodismo con las mismas expectativas que tú lo hiciste? Tengo una buena noticia. El jueves, mientras hacíamos la sección de crónica rosa en la COPE, salieron a relucir aquellas columnas brillantes que escribía Federico en Diario 16, auténtica antropología del corazón y otras entrañas. Bajo el nombre de Revista de revistas repasaba la actualidad de la prensa especializada del momento. Parece que al jefe le ronda la cabeza recopilar aquellos artículos en un libro profusamente ilustrado por las impagables fotografías de la época. Como sé que compartes mi afición arqueológica de rata de hemeroteca, ahora mismo estarás deseando tenerlo ya en tus manos. Te dejo un apunte celosamente guardado entre mis tesoros. La crónica publicada el 15 de diciembre de 1985. ¡Qué ganas de más!Ritmo vertiginosoEscrito por Mario el 11 de Abril de 2008 a las 18:56:35
Aquí me tienes escribiendo desde Málaga donde me encuentro ejerciendo de jurado de la sección DECINE (largometrajes, cortometrajes y vídeocplips musicales). La verdad es que es divertido, salvo alguna que otra película que mejor obviar.
Es la primera vez que, oficialmente, me meto en el rol de juez audiovisual y según pasan los días tengo más claro lo subjetivo que es el género de la crítica. ![]() Finalmente acabas valorando lo que más te llega (ya sea por estética, por argumento, el físico de alguno de su protagonistas o el conocer a alguien implicado). La objetividad en estado puro no existe, al menos en mi caso. No sé si estoy haciéndome gran favor declarando esto, pero es así. Es por ello que nunca me tomo demasiado en serio las críticas, comentarios u opiniones que vierten sobre mi, mi grupo o las personas a los que represento. Ya sean buenas o malas, lo verdaderamente importante es que hablen de ti. Eso significa que existes y el existir es de importancia vital para todo aquello que está relacionado con la escena pública. ¿Recuerdas la canción de Pet Shop Boys que hace referencia a este tema?. Es aquella que dice que no hay nada peor en el mundo que pisar una alfombra roja y nadie te dispare un solo flash... Esta semana está siendo vertiginosa (¿cuándo no?): Madrid-Malága, Málaga-Madrid, condecoración en la embajada francesa a la gran Juana de Aizpuru (admiro su actitud moderna y su inamovible cardado), la cena cumpleaños de Juan Gatti... Más Málaga, más cortometrajes, más cenas, más fiestas...Uff,!! sé que a ti te cansa mucho todo esto, o al menos es lo que manifiestas, pero el ritmo vertiginoso que llevo (y que por carácter disfruto más) no es mayor que el tuyo y es que a los dos nos encanta nuestro trabajo. Y no perdonamos nada, no queremos perdernos nada... Eso hace que los momentos de ocio se apelotonen con el resto de compromisos laborales, que no los vemos como tal al considerar nuestro trabajo como una afición que nos da dinero. Y para mi ese es el lujo. Aunque estemos extasiados de tanto trabajo, al fin y al cabo es lo que hemos elegido y hacemos en cada momento lo que nos apetece y nos gusta. ¿Se puede pedir más?. Sí: que el día tenga 48 horas en vez de 24. ¿Te imaginas?. Sería total!!!.. Ayer compré el ejemplar de Man donde aparece Marta y la verdad es que la foto que colgaste aquí es una de las mejores. Marta es lo más. Nancy O, la chica-chica de Nancys Rubias que tantas pasiones desata. La entrevista que la hicieron refleja muy bien como es: seria y divertida a partes iguales. Además no me negarás que es mucho más guapa que Dita. Por cierto, aquí te dejo la foto que me hice con ella para que compruebes y hagas el ejercicio de PARECIDOS RAZONABLES. ¿No tiene un aire a Consuelo Alcalá? Mañana lo seguiremos discutiendo en la boda de TOPACIO... Contra la nostalgiaEscrito por Alaska el 4 de Abril de 2008 a las 13:46:44
Me gustas en la foto de Mónaco con tu libro de Warhol. Pero me gustas más en la que me dejaste en la entrada anterior, la del Festival de Benicassim. ¡Los Horrors son tan monos! Y tan jóvenes... te diré que a su lado hasta tú pareces la mamá de los pollitos.
La edad, el tiempo, los recuerdos. Ha sido una semana muy centrada en estos conceptos. Y alrededor de Pedro. Tienes razón, ya es hora de que dejemos de hablar del Baile de la Rosa, sobre todo porque siempre decimos los mismo, pero, ¿qué vamos a decir si no? Quizá pueda añadir alguna reflexión motivada por las preguntas que nos hacen al respecto. ¿Fue un homenaje a los 80? El baile no fue un ejercicio de nostalgia ochentera, creo que en toda la noche sólo sonó una canción de esa década y los artistas que participamos cubríamos todas las edades. Era el homenaje encubierto a Pedro y a unos artistas que tienen una manera peculiar de enfrentarse a la industria, al público, a la crítica. Artistas que pueden o no tener una difusión mediática masiva, pero que en cualquier caso no siguen normas o leyes de mercado. ¿Alucinó con vosotros la familia Grimaldi? Pues mira, no. ¡Estamos hablando de una princesa que quemó la pista del Studio 54 en su época dorada, que fue retratada por Warhol, que probablemente habrá visto TODOS los espectáculos del mundo, desde travestismo de revista a ópera, de Nureyev a Bowie! Creernos más cosmopolitas que Carolina sería una falta de respeto y una ilusión que no se sostiene. Bueno, como bien dices, yo también conocí a Warhol. Sí, es una de las ventajas de la edad. Estoy escribiendo mientras estás en el gimnasio. Anoche al final nos dieron las tantas. Estuvimos (de nuevo) con Pedro en el reestreno de Mujeres al borde de un ataque de nervios, veinte años después. Para qué queremos más, otro aluvión de preguntas con tinte nostálgico. ¿Es tan difícil entender que entonces estábamos encantados, plenos, felices, divertidos, creativos y que seguimos encantados, plenos, felices, divertidos, creativos? Una vez me dijiste que tenía que darme cuenta de que para algunas personas el tiempo se para y se quedan enganchados en un momento especialmente brillante de su vida. Vale. Lo entiendo. Pero no lo comparto. Otra cosa es reivindicar lo vivido, sentir orgullo de los aciertos y de los errores, inevitables, necesarios. No se trata de olvidar, sino de no estar recordando todo el tiempo. Por otro lado, sí veo comprensible sentir cierta nostalgia por lo no-vivido. Yo siento nostalgia por los años 50 de los Estados Unidos, me encantaría haber estado viva entonces. Y siento algo menos de nostalgia por la Factory de Warhol. Tú sientes MUCHA nostalgia por no haber reinado en el Studio 54. Y tu hermana Marta, o Nancy O, siente una nostalgia fetichista porque se centra en la ropa y en los prototipos sexuales femeninos. Ella es un mujerón de mediados del siglo XX, vestida como una estrella del celuloide en blanco y negro. No se siente integrada en su tiempo. Me pareció un regalo muy bonito que hablaras con Juan Carlos de la Iglesia para que la sacara como pin-up en la revista que dirige. Pero te diré que el MAN de este mes ya salió hace días y todavía no te has dignado a echarle un vistazo al reportaje de tu hermana. Ya sé, no tienes tiempo de nada. Por eso te dejo aquí una de las fotos, para ponerte los dientes largos. Y por cierto, tienes razón, me hace muy feliz estar siempre entre dos o mil mundos, cómoda en todos y sin pertenecer de verdad a ninguno. Mónaco, Pedro Almodóvar y Andy WarholEscrito por Mario el 2 de Abril de 2008 a las 12:31:19
Me ha encantado el periplo monegasco del pasado fin de semana. No es mi intención aburrir más al respetable con el acontecimiento más importante (al menos para mi) en lo que va del año, pero no puedo dejar pasar la oportunidad de reflexionar acerca de lo que ha supuesto para servidor.
De veras que han sido tres días maravillosos. Tres días en lo que hubo de todo: emoción inicial, nerviosismo permanente y plenitud final.
![]() El principado de Mónaco me pareció lo más. Para empezar, su arquitectura imposible a base de corromper el paisaje natural con la combinación de villas señoriales y edificios años 60 (al más estilo Benidorm). A más de uno le parecerá una aberración pero a mi me encanta. Siempre abogo por la mezcla y allí hay mucha. Como en el hotel PARIS (uno de los más lujosos en el que estuvimos alojados) en cuyos pasillos te cruzabas con señoras al más estilo lujo decadente y modernas pijas-hetero-gays llevando a sus últimas conquistas al EVENTO. Porque en EL BAILE DE LA ROSA también se dio la maravillosa mezcla.
Reconozco que hasta que no tuvimos la recepción con los príncipes no las tenía todas conmigo. Es cierto, que mi admiración por esta familia, me hacía intuir que nos llevaríamos muy bien, o al menos que no nos mirarían de arriba a abajo con malas caras, pero es que la naturalidad, simpatía y el protocolo nada rígido y añejo con el que nos recibieron, además de los comentarios hacia ti de Hannover refiriéndose a tu tatuaje de DIVINE y los de Carolina espetándome “Eres divino” no hicieron más que quedarme rendido a sus pies. Y a partir de ahí todo fue perfecto.
La cena fue distendida. Yo me encargué de asegurarme de no perder la invitación para archivarla (ya sabes lo fetichista que soy) a la vez que no podía de dejar de mirar la belleza de Bibiana, algo que compaginaba con las actuaciones de Mariola Fuentes, David Delfín y el gran Paquito Clavel (por el que nos preguntó al día siguiente la princesa en la recepción-almuerzo que nos dieron).
La cerveza, en mi caso, fue la gran protagonista de la noche. Siempre me anima a desinhibirme sin caer en el estado ordinario que me produce el vino (por eso no lo bebo).
La actuación de Fangoria fue perfecta y la de Nancys Rubias me atrevería a decir que lo mismo, a pesar de mi torcedura de tobillo que me impidió moverme lo que yo hubiese querido (los tacones que compré en la zapatería Gredos de la calle Montera me quedan grandes), aunque los ánimos que me lanzaban al escenario Rossy de Palma y Blanca Li lo hicieron más llevadero.
La fiesta (hasta las 4 de la mañana) fue un delirio de fotos con Carlota, Pierre, y demás niñatos y niñatas , en especial Juliette, con los que bailé hasta la saciedad. Me encantó observarte como testigo de excepción y alejada de todo el “circo” para recordarme al día siguiente todo los detalles.
En un momento dado la Princesa Carolina me pidió un cigarro y ahí comprendí que ese detalle era el mejor broche final a la noche.
Una noche que vino precedida por una mañana soleada en la que junto a Nacho Canut, Jean Claude, Nancy Reagan y tú paseamos por las callecitas de Mónaco, visitamos Palacio Real, compramos todo tipo de souvenirs y nos hicimos infinidad de fotos como los que aquí te muestro.
Una de ellas (con gran cochazo detrás y el libro de Warhol con fotos del paparazzi Ron Galella) definen a la perfección el espíritu de la visita.
Y me lleva a pensar en el verdadero protagonista del fin de semana: PEDRO ALMODÓVAR. Cada vez le voy conociendo más y cada vez pienso que es el WARHOL que no tuve la oportunidad de conocer (no como tú, que actuaste para el gurú neoyorquino en casa de HACHUEL. Eso es lo ventajoso de ser mayor!!…).
Por lo que leo sobre Warhol, lo que analizo de su obra y lo que admiro de él me lleva a ver su mejor reflejo en PEDRO. Y es que ambos son lo mejor de su obra. Su séquito, su saber estar con todos ambientes, la educación y el control total de todo lo que hace y le rodea me hace tenerlo cada vez más claro. Su comportamiento, su afán de perpetuar todo momento vivido (ya sea en foto, en vídeo o en escrito) es warholiano. Y, ojo, no hablo de imitación, hablo de dos genialidades iguales, o mejor dicho, de dos almas gemelas.
Son creadores, son personajes, son eclécticos, irónicos, en definitiva ellos son únicos. Porque no olvidemos que la excusa del Baile de la Rosa de este año era Pedro.
![]() Por eso estoy muy seguro que pasado algunos años en un blog como este aparecerá una foto de un treintañero muy delgado delante de un coche de lujo naranja chillón posando con un libro en el que su portada será una gran foto de Pedro. ¿El título?: THAT´S GREAT!!
Porque eso es Pedro.
Muchas gracias. ¡Estrenamos colaboración en Libertad Digital y nos vamos a Mónaco!Escrito por Alaska el 28 de Marzo de 2008 a las 12:22:05
Me estoy fijando en el encabezamiento de esta página y veo que por obra y gracia del equipo de diseño la O con la que termina tu nombre se ha convertido en un donut glaseado. ¿Te habías dado cuenta? No sé cómo no has protestado, seguro que te parece una ofensa que te asocien a un alimento hipercalórico. A mí no me importaría lo más mínimo, ya sabes que soy devoradora de comida basura. Claro que por culpa de eso tú siempre estás en el infrapeso y yo luchando por entrar en la ropa. Por cierto, me debes un homenaje gastronómico (ya sabes, comprarnos medio MacDonald’s) porque estoy en un peso más que aceptable conseguido con mucho sacrificio. Y todo por llegar al Baile de la Rosa estupenda, aunque claro, al lado de Bibiana, no tengo nada que
hacer. Te diré para tu tranquilidad que mi vestido ya está terminado, al final hemos diseñado un palabra de honor de seda drapeada con cola de tul. Todo muy Little Joe, como siempre. Llevaré mis zapatos de Dior, que siendo altísimos son también comodísimos. Y no me vuelvas a preguntar qué te pones, que al final haces lo que te da la gana.Estaba deseando empezar esta página y no quería dejarlo para la vuelta de nuestro periplo monegasco así que te escribo este mensaje a toda prisa antes de ponerme a hacer la maleta. Para que te inspires, te dejo en la pantalla la invitación al Baile de la Rosa diseñada por Juan Gatti, que es una preciosidad y que nos ha sacado a los cuatro guapísimos. ¡Vaya lujo de invitación, de compañeros de viaje, de todo! Y como sé que esta semana no has tenido tiempo de leer la prensa del corazón, te muestro también la foto que publica la revista ¡Hola! (por cierto, esta semana viene gordita-gordita, con un montón de páginas extra). Es Kalina de Bulgaria, por si no te habías dado cuenta. Es que lleva una peluquita rubia. Y las que están a su lado son las participantes del primer campeonato de culturismo femenino que se celebra en su país. Yo las encuentro fantásticas, ya sé que a ti te horrorizan. Me encantaría estar así, pero claro, por mucho que entrene, entre mis cuarenta y cuatro años y las celebraciones tipo MacDonald’s, nunca lo voy a conseguir. ![]() Suerte que tienes… Entre dos mundosEscrito por Mario el 28 de Marzo de 2008 a las 12:13:18
Vaya foto la de las culturistas…A veces pienso que tu sentido de la estética corporal está un tanto pervertido. Nunca me han interesado esos cuerpos tan musculados y voluminosos en las chicas, eso prefiero verlo en los chicos. Y mira que te cuento esto momento antes de irme a mi sesión diaria de gimnasio, que por cierto te debo a ti.
Hasta ahora nunca había conseguido ir más de dos meses seguidos y en esta ocasión ya voy por el año. Pero te advierto que mi sesión gimnástica está enfocada a conseguir un cuerpo más fibroso y marcadito, ya sabes, Iggy Pop, Tomy Lee, Joe Dallesandro… que también son prototipo de machoman que te gusta…. Estoy enganchado al gimnasio, el día que falto a mi clase por trabajo u otro motivo reconozco que llevo fatal el resto de la jornada, por un lado por ese sentimiento de no haber cumplido con la obligación impuesta (soy muy severo, en el fondo) y por otro lado porque pienso que no he quemado las calorías consumidas en la noche anterior, aunque es verdad que siempre son mínimas… Como lo son mis piernas en la foto de nuestro admirado y venerado Juan Gatti (autor de la invitación al Baile de la Rosa). Este ha sido uno de los mejores regalos que me has hecho en nuestro 9 años de matrimonio; gracias a ti y a Pedro Almodóvar, que ha hecho todo para que estemos allí. Por fin voy a conocer a la princesa Carolina (obsesión infantil compartida con mi mami, tía Elena y la abuelita Luisa-a la que echo mucho de menos-). Espero que baile como una posesa al ritmo de la versión de DALIDA que vamos a interpretar Nancys Rubias, a base de playback con voz en directo (tipo “Estudio Abierto” del catódico José Mº Iñigo). Esta foto me lleva a una reflexión : me encanta el momento de vida en el que estoy, tu siempre lo has estado, pero para mi esto es nuevo. Me explico: el estar en el submundo más underground o al margen de la industria y a la vez ser imagen de uno de los actos más representativos de la dinastía monegasaca. De veras que me parece un lujo; esa actitud de estar y disfrutar de ambos mundos me reafirman en mi pensamiento y comportamiento desprejuiciado y nada fundamentalista. Estoy seguro que me lo voy a pasar igual de bien que en la última edición del Festival Internacional de Benicassim (haciéndome fotos con todos los famosos y bebiendo un poquito más de la cuenta). No te miento al decirte que te eché de menos en la fiesta post-concierto de uno de los grupos que más nos gustaron: The Horrors (más delgados que yo, pero igual de festivos). Pero como muy bien sabes las fotos sirven para revivir o incluso vivir ese instante. Así que aquí te la muestro. ![]() Por cierto, ¿te has fijado en el color predominante de ambas fotos? El rosa. Por eso nuestra casa también es rosa…… |
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