¡Arráncalo por Dios!

La mejor versión de Pedrosa gana en Le Mans

19 de Mayo de 2013 - 15:35:42 - Lucía Prieto - comentarios

Parece que el de Castellar del Vallés ha despertado del letargo que durante años le ha impedido ganar el título de la categoría reina. Dani Pedrosa ha dado en Francia una lección no sólo de cómo se pilota en lluvia y en solitario sino también de cómo se lucha cuerpo a cuerpo. Es la segunda victoria consecutiva del de Honda y, como ya ocurriera en Jerez, ésta ha sido incontestable.

Lo mejor, cómo hemos disfrutado con Dani con los adelantamientos a un viejo vecino de box, al italiano Andrea Dovizioso que a punto estuvo de conseguir su primer podio con Ducati, aunque al final se tuvo que conformar con la cuarta posición. Así que, tras este domingo en Francia, nadie puede poner en duda la candidatura de Dani Pedrosa al Mundial. Quizás estemos ante el mejor Dani, el más maduro y preparado para ganar, con garra, sin miedo y con ganas, no de contestar a quienes no confían en él sino de agradecer a quienes siempre estuvieron ahí.

Pero Honda no sólo está de enhorabuena con un Pedrosa venido a más, que ya es líder del Mundial, sino que ha fichado a un fuera de serie, que le da igual no haber corrido nunca en agua con una MotoGP y que le da igual tener que remontar cinco posiciones para subirse a un podio que al inicio de la carrera parecía inalcanzable. Sí, ese es Marc Márquez. Aunque partía desde la ‘pole’, el piloto leridano se hundió en la salida hasta la octava posición, incluso en ocasiones parecía que terminaría este Gran Premio de Francia incrustado en alguna puzolana. Pero las caídas de pilotos como Rossi, Bradl y los problemas de Lorenzo, unidos al buen hacer de este pequeño genio, le volvieron a colocar en el podio ante la fascinada mirada de todo ‘padock’. Quién se acuerda ahora en Honda de Stoner.

Y todo gran premio tiene su cara y también su cruz. La de Le Mans ha tenido forma de triple diapasón. Si bien es cierto que la Yamaha satélite del inglés Cal Crutchlow consiguió una meritoria segunda posición, las dos motos oficiales no tuvieron su mejor tarde. Rossi porque cuando parecía que haría podio se fue al suelo y Jorge porque perdió ritmo a mitad de carrera hasta caer hasta una decepcionante octava posición que seguro le ha tocado la fibra al piloto mallorquín, que es tercero en el Mundial detrás de las Hondas.

Victoria en MotoGP y también en Moto3. Esta es la categoría que de momento más podios españoles nos está dando. Viñales repitió en lo más alto del podio, con un Rins que nunca le perdió la rueda aunque sucumbió ante un Maverick superior, y un Salom que completó el podio con una meritoria tercera posición y sobre todo teniendo en cuenta que el piloto mallorquín salía dolorido e infriltrado.

Lo peor vino en Moto2. Pol Espargaró y Tito Rabat salieron a por la victoria desde la primera vuelta lo que les costó sendas caídas, debido a las condiciones de la pista, algo húmeda y fría. A veces tantas ganas, o mejor dicho, las ganas mal gestionadas te llevan a precipitarte y eso en motos se transforma en una caída segura. La caída de los españoles, también la de Nico Terol, la aprovechó Scott Redding que da un paso de gigante en el Mundial que ya lidera.

Alonso vuelve a ganar y convierte Montmeló en una fiesta española

13 de Mayo de 2013 - 08:26:27 - Lucía Prieto - comentarios

Después de la decepción de Bahréin qué mejor sitio que el Gran Premio de España para enmendar la plana y volver a lo más alto del podio. Además, ganar en Montmeló tiene varias lecturas. Primero, la patriótica. Vencer delante de tu afición y hacerlo con el dominio con el que lo ha hecho Fernando Alonso, dejando al resto de pilotos con la única opción del segundo puesto, da moral y envía un mensaje claro al resto de aspirantes.

La segunda de las lecturas es que el circuito catalán es uno de los trazados más exigentes con las prestaciones del coche de todo el campeonato y suele dar muchas pistas de quién tiene el mejor monoplaza; por lo menos  el más equilibrado. En más de la mitad de los casos quien gana este gran premio suele alzarse con el título al final de temporada. De hecho, el último año que Alonso ganó en Montmeló fue en 2006, cuando consiguió su segundo título con Renault. Aunque las normas están para romperse porque el pasado año quien se alzó con la victoria fue un novato en esto del triunfo, el venezolano Pastor Maldonado.

La temporada es larga y todavía es pronto para hablar de favorito. Pero hoy Fernando ha dado un paso importante. Porque ha conseguido recortar puntos al todavía líder Sebastian Vettel, que pese a que Pirelli cedió y cambió el tipo de compuestos a uno más duro ha sufrido mucho con las gomas.

Pero lo que más me ha gustado ha sido la seriedad con la que ha trabajado Alonso y el equipo Ferrari. Impecables y valientes con la estrategia de carrera, sabedores de que tenían el coche con el mejor ritmo de la parrilla.

El único que pudo llegar a inquietar al garaje de los de Maranello fue el Lotus de Raikonnen y su estrategia a una parada menos con las que el finlandés consiguió colarse en la segunda posición entre los dos pilotos de Ferrari. Ojo con Kimi, porque está demostrando ser el más regular y al final de la temporada eso se nota en el casillero. Veremos si Lotus consigue mantener este ritmo durante y sigue trabajando hasta el final en el desarrollo del coche.

Si tengo que hablar de decepciones sin duda ésta tienen un nombre: Mercedes. Rosberg y Hamilton partían con la primera y la segunda posición de la parrilla y apenas duraron unas vueltas antes de caer y diluirse como un azucarillo en un vaso de agua. Todavía Nico consiguió mantenerse en los puntos, pero el británico desapareció y tuvo que luchar con equipos de inferior categoría.

Con este ambiente el Mundial llega más caliente que nunca a un circuito que es historia pura de la Fórmula1, Montecarlo. Las apuestas más difíciles que nunca tras la victoria de Fernando Alonso. Bravo, Fernando.

Los españoles se lucen en casa

5 de Mayo de 2013 - 19:52:47 - Lucía Prieto - comentarios

Da igual en qué circuito les toque correr y quiénes sean los rivales, porque en lo que llevamos de Mundial los nuestros no saben ni de unos ni de otros. Con ellos les basta.

Si bien es cierto que veníamos de marcar un récord en Austin, donde los españoles coparon 8 de los 9 peldaños de podio posibles, la proporción lograda en Jerez no se aleja nada, 7 de 9. Con las gradas abarrotadas y el mejor ambiente posible los pilotos españoles salieron a lucirse ante su afición y vaya si lo consiguieron.

Lo mejor estuvo en la categoría reina, donde la sorpresa la dio un gran Dani Pedrosa que consiguió superar al hombre que había marcado el ritmo durante todo el fin de semana, Jorge Lorenzo. Dani firmó una carrera de la suyas, de las que le gustan. Confiado en que su ritmo era mejor que el del mallorquín le pasó y se fue en solitario ampliando el hueco entre ambos según pasaban los giros. Una carrera sin peros del de Honda que se coloca en la lucha por el título y lo que es más importante, le sirve para callar algunas bocas y coger confianza de cara a la gira europea.

Mientras, los dos líderes del Mundial, hasta el momento, Jorge Lorenzo y Marc Márquez vivieron su lucha particular por la segunda posición y el liderato. Cuando parecía que la experiencia ganaría a la juventud, fue en la última curva, la bautizada con el nombre de Jorge Lorenzo, así lo quiso el destino, donde el ímpetu de Marc ganó al mallorquín de una forma no muy elegante.

Marc llegó demasiado pasado y tuvo que abrir su trazada para evitar males mayores, lo que provocó que ambos pilotos chocaran y Lorenzo se llevara la peor parte al irse por fuera de la pista. Para Márquez, que debió de hacer algo de autocrítica, no fue más que un lance de carrera y para Lorenzo, algo más aunque prefirió callarse y no echar leña al fuego.

Sin duda, es un lance de carrera pero es poco elegante adelantar a alguien así en la última curva. Un adelantamiento que le ha colocado líder del Mundial en solitario por delante del vigente campeón y su compañero de equipo.

Por detrás, Rossi, al que se le vio con ganas en las primeras vueltas pero que apenas pudo mantener el ritmo del trío español un par de giros y suficiente tuvo con mantener a raya al inglés Crutchlow, quinto, y a Álvaro Bautista, sexto. Mucho le queda todavía al italiano si quiere ganar carreras y ya no digamos si quiere pelear por el Mundial.

El dominio español estuvo latente también en Moto2, donde un recién licenciado en victorias, Tito Rabat, dejó sin opciones a sus adversarios. Con un ritmo diabólico el catalán tiró desde la primera curva y hasta el final firmando la carrera perfecta.

Más difícil lo tuvo Pol Espargaró, que tiró de orgullo y de mucha calidad para coger y adelantar al japonés Nakagami y consolidar una tercera posición que le supo a gloria después del cero marcado en Austin.

Y aunque también español fue el ganador de Moto3, Maverick Viñales, la carrera se vio un poco alterada como consecuencia de una caída muy fea de uno de los competidores que llevó a los comisarios a parar la carrera cuando ya se habían cumplido las dos terceras partes. Esto evitó que viéramos la lucha final entre Maverick y Salom, que tuvo que conformarse con la segunda posición. El alemán Folger les acompañó en el podio después de las caídas de Rins y Márquez.

Con todo no sólo podemos sacar una conclusión positiva por el número de veces que se alza la bandera española y que suena el himno de nuestro país, sino porque en los tres grandes premios que llevamos los ganadores de cada una de las tres categorías han sido distintos. La mejor situación posible para vivir un Mundial abierto, emocionante y muy luchado. Bravo una vez más por los nuestros que tienen, sin duda, comida la moral al resto de pilotos. Nos vemos en Le Mans.

Un himno, el español. Un nombre, Márquez

22 de Abril de 2013 - 08:10:57 - Lucía Prieto - comentarios

Estos son los dos protagonistas en Austin. Triplete en Moto3 y en MotoGP y doblete en Moto2. Nuestros pilotos han hecho las Américas y allí sólo sonó el himno de España en honor a los tres ganadores de las tres categorías del Mundial de Motociclismo. Pero si tenemos que destacar un nombre ese es el de Marc Márquez. El piloto leridano se ha convertido en el piloto más joven de la categoría reina en ganar un gran premio, batiendo con holgura a Freddie Spencer y demostrando que no hay meta que se le resista y que sus aspiraciones al título son tan serias y fundadas como las que puede tener el vigente campeón Jorge Lorenzo.

Márquez ya viajaba a Austin como favorito, tras marcar el mejor tiempo en los entrenamientos de pretemporada, pero todo el mundo sabe que una cosa son los tiempos y otra muy distinta la carrera. En este circuito la Honda ha sido superior en todo momento y en Tejas ha quedado demostrado que el mejor piloto con una Honda entre sus manos es Marc Márquez.

Este jovencísimo piloto, además de hacer historia, está rompiendo todos los moldes, sorprendiendo y enloqueciendo a todos en el paddock, incluido a su compañero de equipo, Dani Pedrosa. Dos grandes premios disputados y en los dos Márquez ha quedado por delante del de Castellar del Vallés, que una vez más se desgastó en carrera como lo hizo su neumático trasero.

Mucho y muy duro va tener que trabajar el pupilo de Alberto Puig si no quiere verse superado por el novato del año. Corre a su favor que este novato no es un cualquiera. Pese a todo Dani seguro que está satisfecho con la segunda posición lograda en EEUU por delante de Jorge Lorenzo que hizo todo lo que le dejó la Yamaha. Pero tanto Jorge, como Dani y también Márquez deben saber que es la regularidad la que te convierte en campeón, aunque para ser campeón hay que tener algo más que técnica.

El triunfo de Márquez cerró una tarde de motos espléndida para los españoles. Rins consiguió su primera victoria en la categoría pequeña, pese a la suspensión de la carrera a seis vueltas para el final. Una precipitada bandera roja por la caída de un piloto convirtió el final de Moto3 en un lío que afortunadamente dejó las cosas como debían quedarse, con él como ganador, Maverick segundo y Salom tercero.

En Moto2, Nico Terol también se estrenó en la categoría con un triunfo bastante sólido. Más difícil lo tuvo Tito Rabat que se alzó con la segunda posición por sólo unos metros, los que le ganó a Kalio. Pero quien se llevó la peor parte fue Pol Espargaró que se fue al suelo al perder el control del tren trasero de su moto y terminó dolorido y sin una de sus botas. Un gran premio para olvidar que el piloto catalán espera enmendar en Jerez dentro de dos semanas.

Allí, en la catedral del motociclismo español, los nuestros podrían convertir el gran premio de España en una auténtica fiesta, una más de las que estos chavales llevan brindándonos desde hace ya unos años. 

Alonso, sin suerte, solo ante el desierto

21 de Abril de 2013 - 17:18:31 - Lucía Prieto - comentarios

Está claro que para ganar no sólo una carrera sino un Mundial de Fórmula1 hay que tener, además de un buen piloto y un buen coche, muchas dosis de fortuna. Y esto es lo que le ha faltado en Bahrein a Fernando Alonso.

Y eso que la salida fue buena. Incluso hubo buena disposición en las luchas en las primeras vueltas con Vettel y con el hombre de la pole, Nico Rosberg. Pero la entrada en este deporte de dispositivos como el Kers o el DRS han hecho a los pilotos y a los equipos dependientes de la tecnología, que tanto ayuda cuando no da problemas, como hoy.

Pese a todo, Fernando es un piloto que se crece ante las adversidades y sirviéndose de su habilidad, de su potencial y también de su Ferrari, remontó desde la decimoctava posición hasta el último puesto con derecho a puntos. El viejo truco de la aspiración ayudó al asturiano, que también se benefició de la gran atracción de la carrera, la lucha entre los dos McLaren y de estos a su vez con Mercedes.

Fernando Alonso siempre ha dicho que esa compañera llamada suerte, al final de la temporada, se reparte entre todos los pilotos por igual. Algo con lo que no estoy necesariamente de acuerdo, pero que en esta ocasión caso espero que se cumpla. Aún con todo no se le puede poner ni un solo pero a la carrera del asturiano. Qué poco ha durado la cómoda victoria de China, y qué cercano parece ahora el abandono de Malasia.

Al margen de las vicisitudes del piloto español, en el circuito de Sakhir hemos vuelto a ver el poderío de Red Bull de las pasadas temporadas. Está claro que cuanto más duro es el neumático mejores prestaciones da el coche.. En Bahrein Vettel tenía claro lo que quería: ganar. Desde el inicio se mostró muy agresivo y sin esperar a que el DRS se activara ya había adelantado a Fernando e incluso a Rosberg, colocándose en la cabeza.. Está claro que nadie es tricampeón del Mundo por casualidad, y nadie puede quitarle ni un ápice de mérito a la victoria del piloto alemán.

Después de Red Bull hoy los hombres más contentos en las instalaciones de Sakhir eran los del equipo Lotus, que han confirmado su buen momento de forma después de colocar a sus dos pilotos en el podio. Ojo con la escudería, pero sobre todo con Raikkonen, porque sin ser favoritos empiezan a serlo.

Y dejo para el final las luchas que han evitado que muchos se durmieran esta tarde. En McLaren seguro que a la llegada al box Sergio Pérez se ha llevado algún tirón de orejas. Parece que el mexicano tiene mucha prisa en hacer un buen resultado y le da igual a quién tenga que pasar por encima, le da igual si es su compañero de equipo Jenson Button, o si tiene que echar fuera de la pista a Fernando Alonso.

Malas maneras del mexicano, que no serán investigadas por la FIA, que no emitió ni un solo comunicado de investigación. Lances de carrera un poco feos para alguien que aspira a ganar. Pese a todo, los adelantamientos entre los Mclaren, Mercedes y el Ferrari de Alonso pusieron la sal a un gran premio que se quedó soso muy pronto.

Lo peor es que tanto Vettel como Raikkonen se escapan en la general con respecto a Alonso, que ya no se puede permitir más fallos si quiere seguir optando al Mundial. Esperemos que ante la afición española en Montmeló todo, el coche, el piloto y la suerte, estén alineados. 

Y a la tercera fue la vencida

14 de Abril de 2013 - 12:28:30 - Lucía Prieto - comentarios

Tras el fiasco hace unas semanas en Malasia, China le ha dado a Fernando Alonso la primera victoria de la temporada, el 88 podio de su carrera, que le ha permitido colocarse entre los pilotos que más grandes premios han ganado en la historia de este deporte. Lo mejor del triunfo de Fernando Alonso ha sido la forma en que el piloto español y Ferrari han ganado en Shanghái. Estrategia, pilotaje y buen coche, la combinación perfecta para que está vez sí, Fernando pueda llevarse el Mundial.

El segundo puesto en Australia ya demostró que el Ferrari había acortado diferencias con los Red Bull, sensaciones que se han confirmado en la pista china donde Fernando y sus neumáticos fueron superiores a los de Vettel. El alemán intentó sorprender con una estrategia que ya escondía la incapacidad de Red Bull para luchar por la ‘pole’ en la calificación. Parece evidente que las tres semanas que han transcurrido desde Malasia no han sido suficientes para que Adrian Newey invente algo que les haga más competitivos con los nuevos compuestos de Pirelli. La cuarta posición de Vettel da algo de oxígeno a Ferrari, pero también a Lotus y a Mercedes que no se apean de un Mundial, que al igual que ocurriera el año pasado, parece bastante repartido en sus inicios. Tercera carrera, tercer ganador distinto de escudería diferente.

Si hablamos de la carrera, la salida y la gestión de las gomas han sido fundamentales. Este año ningún piloto pudo evitar la tercera parada en boxes, como hizo el año pasado el ganador, Nico Rosberg. Tres paradas, que obligaban a vigilar el tiempo por vuelta con los neumáticos usados y también había que estar muy pendientes del tráfico que pudiera derivarse de las paradas. Un baile en el que Fernando se desenvolvió con una gran facilidad. El asturiano es un maestro en el cuidado de las gomas, tanto a la hora de adelantar como a la hora de abrir hueco. Y qué casualidad que otro de los equipos que gestionan mejor la vida útil de las gomas sea precisamente el coche que ha subido al segundo peldaño del podio en China, el de Kimi Raikonnen. En este sentido hemos visto más problemas en el garaje de Mercedes, y pese a ello han conseguido rascar el segundo tercer puesto consecutivo, firmado por el hombre de la ‘pole’ Lewis Hamilton. El inglés seguro que respira aliviado al ver el declive que están viviendo, pero sobre todo, sufriendo en su antigua casa, McLaren, a cuyos dos pilotos, Pérez y Button, pasó con facilidad.

Precisamente, para mí, es McLaren la gran decepción de este año. Da la sensación de que han perdido todo los ganado las últimas temporadas y, lo peor, es que no se ve que sepan cual es el camino a seguir para volver a los puestos privilegiados. Pero si hablamos de decepción, no creo que ninguna se pueda equiparar a la sufrida por Mark Webber en China. Sin gasolina en calificación, saliendo desde el ‘pit lane’, con toques en carrera que le dejaron en la puzolana y sin rueda. ¡Menos mal que los males del equipo Red Bull le ocurren siempre al australiano! Esto es lo que debe pensar Vettel, que ya ha demostrado en los últimos días el amor que procesa a su compañero de equipo.

Sólo una semana para que el semáforo en rojo vuelva a apagarse, y sólo una semana para conocer si el patrón se repite. Es decir, Ferrari y Lotus plantando cara a los Red Bull, pero sobre todo a Vettel, de tú a tú. Si es así, el Mundial que nos espera será histórico.

Primera carrera del año y primer triplete español

8 de Abril de 2013 - 01:43:17 - Lucía Prieto - comentarios

¡Qué más se puede pedir a este arranque del Mundial que ha empezado con tres pilotos españoles imponiéndose en las tres categorías! Ya el sábado los nuestros se hacían con las tres poles, anunciando lo que podría ocurrir el domingo. Y lo mejor es que ocurrió. La fiesta española en Qatar empezaba con la categoría más pequeña, Moto3, y el primer triplete de la temporada. De los cinco pilotos que lucharon por subir al cajón, cuatro eran españoles. Salom, Viñales, Rins y Márquez, con el permiso del alemán Folger, se disputaron la victoria que al final se llevó el mallorquín Luis Salom, quien supo apretar cuando a la carrera sólo le quedaba una vuelta. Si algo podemos sacar en claro de esta categoría son dos cosas: el dominio de las KTM, que han hundido a las Honda en la clasificación, y el dominio también de los españoles que hunden, en este caso, el ánimo del resto de pilotos que no entienden qué les damos en España a estos chavales locos por las dos ruedas.

Menos disputada estuvo la carrera de Moto2, donde se cumplió el guión previsto. Pol Espargaró hizo bien su papel de favorito y se impuso en un gran premio en donde parecía que el de Granollers no podría ni con Nakagami, que se quedó pronto sin gomas debido al tirón que dio al inicio, ni a con  Redding, gracias al cual Pol pudo contactar con el piloto japonés e irse hacia adelante.

El año pasado cuando llegaba a este punto, en el que tenía que hablar de MotGP, la alegría era una constante porque Lorenzo y Pedrosa se repartieron prácticamente todas las victorias. Pero lo cierto es que al hablar de la carrera, ésta rozaba el aburrimiento. 2013, tal y lo que hemos visto en Qatar, será de todo menos aburrido. Cuatro pilotos, cuatro campeones del mundo, pertenecientes a dos marcas, Yamaha y Honda, estarán seguro copando los tres escalones del podio y luchando por la victoria.

Pero, pese a que todos tienen su mérito, en Losail se ha comprobado la excepcionalidad de un piloto, de un chaval de 20 años con una mirada que contagia optimismo e ilusión. Parece normal que el vigente campeón del mundo se imponga y lo haga, además, en un circuito en el que siempre ha subido al podio. También entraba dentro de las quinielas que Valentino Rossi, después de haber estado desaparecido dos años con Ducati, volviera al podio tras su vuelta a casa, a Yamaha.

Pero tiene mucho de excepcionalidad que un novato no sólo suba al podio en su primer gran premio en la categoría reina del motociclismo, sino que lo haga ganando a su compañero de equipo, Dani Pedrosa, que se diluyó como un azucarillo, después de la pasada de Rossi, y lo haga, también, luchando de tú a tú con todo un nueve veces campeón del mundo. Marc Márquez plantó cara a Il Dottore, al que no dudó en pasar al final de la recta de meta con un interior que sólo puede firmar alguien como Márquez. Brillante el piloto ilerdense, que mostraba felicidad pura en el podio de Losail. 

No menos contento vimos a Rossi, que por fin, después de dos años de sufrimiento con Ducati, ha vuelto a su sitio natural, a estar con los mejores, porque él es el mejor. El piloto italiano parecía que no iba a ser capaz de contactar con el grupo de cabeza, pero el pundonor y la calidad del transalpino fueron más que suficientes para remontar desde atrás y, finalmente, cruzar segundo la línea de meta. ¡Y qué alegría verle remontando con solidez llegando y luchando por el podio!

¡Qué Mundial nos espera, qué carreras y qué luchas entre qué pilotos! Lo único que espero es que Dani Pedrosa se una a esa lucha de una manera más firme con el pilotaje que le vimos en la segunda parte de la temporada pasada. A ver quién es el listo que es capaz de predecir quién se llevará el Mundial este año.

Próxima parada el circuito de Austin en Texas (Estados Unidos). ¡Que continúe el espectáculo de las motos!

Un abandono y una traición

25 de Marzo de 2013 - 08:45:43 - Lucía Prieto - comentarios

De vuelta a casa de los entrenamientos en Jerez de MotoGP me imaginaba qué habría pasado en Malasia. Segunda parada del Mundial de Fórmula 1, y primera opción seria de Alonso de hacerse con la victoria en este 2013. Pero la expectación duró poco. Se apagan los semáforos rojos, buena salida de Fernando, que incluso lucha con Vettel por el liderato, pero en la frenada toca el monoplaza del alemán y su alerón delantero queda dañado.

Primera polémica. ¿Fue un fallo del español o, como dice Fernando, Vettel se quedó parado en la curva? Esta pregunta no tendría sentido, nadie se la hubiera planteado, si el incidente hubiera tenido otro desenlace. Y es que Alonso, o Ferrari, o los dos a la vez, decidieron no parar para reparar el alerón.. Sin duda, es una decisión de quien sólo piensa en ganar la carrera, confiando quizás en el buen feeling que el español ha tenido siempre en Malasia.

Pero esta vez la suerte no acompañó, y sólo unos metros después de pasar la entrada al pit lane el alerón del Ferrari de Alonso dijo basta. Un auténtico jarro de agua fría, el primer cero de la temporada, que si bien es larga, se decide por pequeñas diferencias, pocos puntos.

Fernando se lamentaba por lo ocurrido y lamentaba también no haber estado en una carrera a la que no le han faltado alicientes. Baile imparable de paradas, lluvia, sol, adelantamientos por todas las posiciones y, sobre todo, una gran polémica, la surgida en Red Bull. El niño mimado de la escudería austriaca, Sebastian Vettel, se reveló ante las órdenes de equipo y le disputó a su compañero, Mark Webber la primera posición. El piloto alemán ya se ha disculpado, pero los puntos ya nadie se los quita. Las caras en el equipo durante el podio fueron un poema.

Dicho esto, y a pesar de las dos preciosas batallas que nos brindaron ambos pilotos, Sebastian Vettel ha quedado retratado en este Gran Premio de Malasia del que sale líder del Mundial, con tres semanas por delante hasta llegar a China. Mucho que mejorar y que recapacitar en el garaje de Red Bull, que siempre ha presumido de la equidad de oportunidades que da a sus dos pilotos.

Lo ocurrido en Ferrari, en Red Bull y también en Mercedes, donde hubo ciertas órdenes de equipo, es un síntoma de nerviosismo. Nadie quiere quedarse atrás en la carrera por el título. Pero estos tres equipos por lo menos han comprobado que pueden disputar el título. Otros todavía buscan la manera de no descolgarse. Y me refiero sobre todo a los McLaren, desaparecidos y sin un rumbo claro. Con alivio debe estar viendo la situación Lewis Hamilton, que ha logrado en Malasia su primer podio con Mercedes. Aunque el piloto inglés no se ha olvidado del todo de su anterior equipo. Hamilton protagonizó la anécdota de la carrera cuando se equivocó y paró para cambiar neumáticos en el box de McLaren.

Ahora todos los equipos disponen de tres semanas para analizar lo hecho hasta ahora y mejorar sobre todo el binomio coche y neumáticos. 

Raikkonen, Alonso y Vettel: un podio marcado por los neumáticos

17 de Marzo de 2013 - 10:38:15 - Lucía Prieto - comentarios

 

El circuito de Albert Park en Melbourne ha abierto una año más el Mundial de Fórmula y lo ha hecho con evidentes cambios y un protagonista, Pirelli. Los neumáticos han cobrado un papel principal en esta primera carrera y su primer damnificado, sin duda, ha sido Red Bull. Los coches de la bebida energética fueron los mejores apenas cuatro o cinco vueltas hasta que las gomas empezaron a degradarse. Entonces fueron otros los que tomaron la delantera. De nada le habrán servido a Adrian Newey los avances en aerodinámica si no consigue una gestión eficiente de las gomas, parte fundamental del vehículo, ya que trasmite al asfalto el movimiento del coche, le aporta tracción o se lo quita.

Y en esta carrera por domar unos neumáticos que ya nos avisaron que eran más radicales que sus antecesores, Kimi Raikkonen se ha colocado a la cabeza con apreciable superioridad. El propio Kimi aseguró tras el podio que no había sido una victoria complicada sino todo lo contrario. Buena salida y muy buen ritmo; de hecho, fue el autor de la vuelta rápida. Pero, sobre todo, muy buena estrategia. "Dos paradas". Éstas han sido las palabras mágicas que han convertido al finlandés en el primer ganador de la temporada y en un serio aspirante al título. Lotus ya lanzó un mensaje de fortaleza durante la pretemporada, pero ya veremos cuánto es capaz la escudería inglesa de evolucionar el coche a lo largo del año en relación con sus adversarios.

Y tras Lotus, Ferrari. Fernando Alonso ha empezado mejor de lo esperado y con el aliento que da estar por delante de Red Bull y ver que los neumáticos que un día fueron su enemigo este año podrían ser su mejor compañero de equipo. El piloto español volvió a demostrar su categoría y sus ganas de ganar con Ferrari. Los dos coches del equipo italiano salieron como tiros, muy al contrario que los dos monoplazas que le precedían, el Red Bull de Webber y el Mercedes de Hamilton.

El ritmo del F138 permitió atar en corto a Vettel, que pese a salir desde la pole y salir bien, sufrió como nunca. Pero la clave de la carrera de Fernando estuvo en la segunda parada. El asturiano se adelantó a su compañero de equipo y al propio Vettel y consiguió deshacerse del trenecito del que era vagón de cola. Pero nada pudo hacer Alonso contra el Lotus de Raikkonen, con una parada menos y con un ritmo ligeramente superior. Pero el objetivo se había cumplido, estar por delante de Red Bull y demostrar que están mejor más cerca, que son, en definitiva, más competitivos.

Al margen de este podio, que ha sido sin duda una bocanada de aire fresco, tenemos que hablar del resto de pilotos y equipos. Decepcionante el arranque de McLaren, algo tímido el de Hamilton con Mercedes y una sorpresa lo de Sutil con Force India, cuya delicadeza con las gomas les pueden reportar más de una alegría esta temporada. Y eso que sólo acabamos de empezar, que el asfalto de Albert Park estaba frío y la temperatura no era demasiado elevada.

Pero, ¿qué pasará cuando vayamos a circuitos más cálidos y más abrasivos? ¿Cuántas paradas serán necesarias? ¿Cuántas vueltas durarán las gomas? Son las principales preguntas que se hacen todos en el paddock. Si en Australia el primero en parar, Jenson Button, lo hacía en la vuelta 4, ¿qué nos espera en Malasia o en China?. En definitiva, ni Raikkonen, ni Alonso, ni Vettel con su Red Bull han sido los protagonistas en Australia: las miradas se las han llevado la gomas italianas que prometen darnos mucho espectáculo y seguro que también más de un susto.    

Activando la cuenta atrás para Australia

4 de Marzo de 2013 - 18:02:30 - Lucía Prieto - comentarios

Ya no hay vuelta atrás. En apenas dos semanas, y aunque parezca mentira, la Fórmula 1 arrancará en el circuito de Albert Park, Australia. Se acabó el tiempo de los ajustes, las pruebas y las quinielas. Da igual qué tiempo marcaron los pilotos en Jerez o si se batió el récord en Montmeló, como hizo Nico Rosberg con el Mercedes y Fernando Alonso con el Ferrari. Sólo el Campeonato dirá si los deberes se han hecho bien.

Y para saberlo, lo cierto es que hay que esperar a que el Mundial arranque porque pocas pistas tenemos de cómo transcurrirá. Sauber, Mercedes, Lotus y también Ferrari parece que han dado un paso adelante y han mejorado tiempos y prestaciones. Así por lo menos lo han manifestado los pilotos de cada uno de estos equipos, incluidos Fernando Alonso y Felipe Massa. Ambos han declarado que el F138 parte mejor preparado de lo que ya lo hizo su antecesor, por lo que las perspectivas deberían ser también mejores.

Pero la pregunta que todos nos hacemos no es cómo empiezan los equipos sino cómo arranca El Equipo. Red Bull ha jugado como nadie al despiste, batiendo récord de pista pero también hundiéndose en la lista de pilotos y asegurando, como lo hizo Sebastian Vettel tras la última jornada de entrenamientos en Barcelona, que las cosas no habían salido del todo bien.

Es de esperar que el Red Bull también empiece mejor que la pasada temporada, cuando tardó unas cuantas carreras en encontrar la alternativa fiable a los difusores soplados. Ahora las dudas parecen estar resueltas, y los pocos cambios que ha sufrido el reglamento, que se limitan a dimensiones del vehículo y la prohibición del uso libre del DRS en los entrenamientos, parece que afianzarán los avances de Adrian Newey.

El propio Fernando Alonso ha declarado este lunes que ve a la escudería austriaca en lo más alto del podio australiano del próximo 17 de marzo. Junto a ellos seguro que estarán los Lotus de Grosjean y Raikkonen y muy cerca o a la par los Ferrari. Esto según lo que hemos visto en los test de pretemporada. Pero insisto, no son más que entrenamientos en donde los equipos han dado prioridad a las pruebas, pruebas y más pruebas. Incluso estas pruebas darán como resultado que los coches de la parrilla del gran premio de Australia sean ligeramente distintos a los lucidos primero en el circuito gaditano de Jerez y después en el catalán de Montmeló.

Poco más se puede decir. Bueno, sí, que hay muchas ganas de que empiece de nuevo la función y esperemos que sea por lo menos igual de emocionante y reñido que la pasada temporada. Sólo pido un cambio, que no gane el de siempre, y si puede ser Fernando Alonso quien le suceda, mucho mejor. Qué bonito sería ver a los dos pilotos, Vettel y Alonso, con tres títulos mundiales y con un gran objetivo, desempatar, superar a Senna y alcanzar a su archienemigo Alain Prost.

 

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