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La cobardía de Rajoy, su pusilaminidad (por usar una palabra ridícula que se le ajusta como un guante precisamente por eso) ha quedado clara una vez más. Si no fuera porque la perspectiva de más Zapatero es aterradora, uno desearía su fracaso más estrepitoso en el 2008 para desalojarle de la cabeza del PP y escoger a un líder (o lideresa) valiente de verdad.
Tras la lectura del índice de la nueva Carta Magna, sin detallar el texto, la mayoría oficialista votó a mano alzada y no hubo comprobación del sufragio. La presidenta del foro, la campesina quechua Silvia Lazarte, designada por Morales, dijo que respaldaron la aprobación 136 constituyentes.
Sigo informándome de lo que pasa en Bolivia a través de los bloggers que lo están contando en directo, con mucho más dinamismo que la prensa tradicional.
Hoy día, en pocas horas: 3 muertos, más de 100 heridos, los militares acaban de tomar el único canal que transmitía desde Sucre, represión brutal, mucho más de 100 detenidos, la constituyente que sesionaba en un reducto militar ya no lo están haciendo (celebraron y se fueron), confrontación durísima, Chuquisaca se declara en desobediencia civil radical, Santa Cruz se declara de luto por los ciudadanos muertos, movilizaciones por la democracia en todo el país.
Por mi parte no hay duda, Milton Friedman fue un liberal como la copa de un pino. No solo eso, fue un tío con dos cojones capaz de sacar sus ideas del mundo académico y aplicarlas en la realidad. Y por encima de todo, fue un pensador libre. Un tipo que no necesitó ceñirse a ninguna etiqueta sino que desde su posición en el Partido Republicano y en los círculos liberales, no tuvo pelos en la lengua para defender medidas que ni siquiera el comunista más utópico se atrevería a soñar, cuando sus razonamientos le llevaron a ello. Era fiel a sus principios y no a una etiqueta. Y eso me parece admirable.
Un juzgado ha ordenado bloquear el acceso a nueve páginas web críticas con el nacionalismo catalán por el simple hecho de incluir en sus contenidos listas de productos catalanes. El Ministerio de Industria dio orden de aplicar esta medida dictatorial el pasado 13 de noviembre, mientras -de forma impune- entidades y webs subvencionadas por la Generalitat promueven boicots a los productos de otras comunidades españolas y "secuestran" dominios de Internet para extorsionar a las empresas que no se pliegan a las exigencias lingüísticas catalanistas.
Se puede cerrar una página web sin pasar por el juzgado? ¿Sin tener un juicio en el que se decida, en base a términos legales y objetivos, si existen motivos para el cierre? ¿Desde cuándo promover un boicot empresarial (equivocado, erróneo y sin sentido) es sancionable? ¿Para qué queremos juzgados si el Ejecutivo puede juzgar?En España, la libertad de expresión sigue siendo muy cara.
Contra los Giligoyas.
JCR
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