El propietario de la curva número veinte

24 de Julio de 2008 - 16:23:16 - Juan Manuel Rodríguez

"¿No ganó aquí también Indurain?"... Cuando anoche le comenté en El Tirachinas a Carlos Sastre que acababa de convertirse, tras Echave en el 87 y Mayo en 2003, en el tercer español desde el año 1952 en coronar en primera posición la mítica montaña de los Alpes franceses, le vino inevitablemente a la cabeza el nombre de uno de los mejores ciclistas de toda la historia. La pregunta de Sastre me obligó a confirmar nuevamente mis datos porque, efectivamente, parecía imposible que el gran Miguel Indurain no hubiera vencido allí porque en Alpe d'Huez sólo ganan los más grandes: Coppi en 1952, Zoetemelk en 1976 y 1979, Kuiper en 1977 y 1978, Hinault en 1986, Bugno en 1990 y 1991, Pantani en 1995 y 1997, Armstrong en 2001 y 2004... Pedro Delgado salió de Alpe d´Huez vestido de amarillo en los Tours de 1987 y 1988, ganando éste último, mientras que Indurain lo hizo en cuatro ocasiones: 1991, 92, 94 y 95, ganando siempre en París.
 
Veinte privilegiados ganadores, algunos de ellos incluso en dos ocasiones, contando por supuesto a nuestro Sastre, y veintiuna serpenteantes y clarificadoras, puesto que suelen poner a cada uno en su sitio, curvas de herradura, numeradas en sentido decreciente desde que arrancan en el pueblo de Bourg-d'Oisans y en cuyos carteles plastificados, objeto de culto que algunos aficionados tratan en vano de agenciarse por la vía rápida e ilegal del tirón, pueden leerse, en órden cronológico, los nombres de todos y cada uno de los ganadores que hasta la fecha han sido. Ya sólo queda libre una curva. Arriba, en las tiendas de souvenirs, encuentras al parecer réplicas exactas con el nombre de tu ciclista favorito a seis euros cada una, y dicen que las que más se venden son precisamente las del italiano Pantani, doble vencedor, protagonista de las tres ascensiones más rápidas de la historia y ciclista de raza adoptado por los franceses tras su repentina muerte a la espera de que algún día surja entre ellos su nuevo Hinault.

Sastre, que ya le ha puesto su nombre a una de las veintiuna curvas de la montaña de los holandeses, no ha ganado por supuesto el Tour y además Cadel Evans amenaza con arrebatárselo el sábado en la contrarreloj, pero llegar el primero a Alpe d'Huez y hacerlo, además, como lo hizo ayer don Carlos, debe provocar una sensación muy parecida a la de tumbar sobre un ring a Ali o ponerle un tapón a Jordan: Romay, que nunca ganó el anillo de la NBA, sigue presumiendo de aquel día en que le indicó por las malas a Air por dónde no se iba a la canasta contraria. Algo tendrá El Barraco, además de la Ermita de la Piedad, La Cebrera y la Romería de San Marcos, cuando le bendicen de ese modo; de ahí salieron, entre otros, Arroyo, Mancebo y el Chava Jiménez, y hoy ya saben hasta en La Ribot que de ahí salió también Carlos Sastre, el propietario de la curva número veinte. Y ya sólo queda una.

Suficientemente diferentes

23 de Julio de 2008 - 16:24:10 - Juan Manuel Rodríguez

España es todavía lo suficientemente diferente como para que un periodista le pregunte al futbolista de campo que más veces ha vestido la camiseta de la selección nacional si él se alegró con el éxito obtenido en la pasada Eurocopa. Supongo que la mera insinuación resultó lo bastante ofensiva como para que Raúl, que es el jugador en concreto al que me estoy refiriendo, se levantara de su silla y diera por finalizada en ese preciso instante la rueda de prensa. ¿Alguien se imagina la misma escena en Italia con Dino Zoff o en Alemania con Paul Breitner?... "Señor Jordan, ¿qué pensaría de alguien que creyera que usted se pone furioso y le entra una depresión tremenda cuando la selección de baloncesto de los Estados Unidos de América gana un campeonato?"... ¿Qué se supone que debe pensar Michael Jordan de alguien así? ¿Qué debería responder Platini si osaran preguntarle qué le parecería que alguien en algún recóndito rincón de Francia estuviera convencido de que él se llevó el mayor disgusto de su vida cuando la selección de su país ganó el Mundial? ¿Cómo se responde a una insidia?... Pues a una insidia se responde exactamente como hizo ayer Raúl.

Tal y como está la justicia en nuestro país, no me extrañaría en absoluto que alguien solicitara una orden de alejamiento de Raúl para Del Bosque y que el juez la concediera. Gracias a Dios que al capitán del Real Madrid no se le ha ocurrido llamar a Vicente para felicitarle por su nuevo nombramiento porque, de haber cometido semejante felonía, estoy convencido de que el antiraulismo militante ya habría salido a flote para denunciar la abominable campaña de presión madridista a la que se está sometiendo al seleccionador. Y aquí el único abominable, y tampoco, es el Hombre de las Nieves. Se supone que Raúl, que al parecer tendría que haber enviado desde Australia cuarenta y cinco millones de telegramas felicitándose a sí mismo y dándonos a todos los demás la enhorabuena por la victoria ante Alemania en la final de la Eurocopa, debe encajar con una sonrisa que le pregunten algo tan ofensivo como que si él se alegró o no se alegró por el éxito de España en la Eurocopa y, a renglón seguido, imagino que para no molestar ni ofender a nadie, está obligado a permanecer quieto parado y en silencio, cual estatua de sal, ante la elección de Del Bosque como nuevo responsable del equipo nacional. Porque España es todavía lo suficientemente diferente como para creer que Vicente va a convocar a Raúl debido a que ambos coincidieron en el Real Madrid.

España es todavía lo suficientemente diferente como para que alguien le pregunte a Raúl si él se alegró por la victoria de nuestra selección nacional en la Eurocopa y, sin embargo, absolutamente nadie le traslade exactamente esa misma pregunta, por ejemplo, a Oleguer Presas. El nuevo jugador del Ajax de Amsterdam acudió a la fuerza, a petición del propio Luis Aragonés, a una de aquellas jornadas de convivencia organizadas por el anterior seleccionador, llegando a posar incluso, yo juraría que a regañadientes, con la camiseta del equipo español. ¿Por qué nadie le pregunta a Oeleguer, a quien por cierto jamás en la vida volvieron a llamar, si él se alegró con el triunfo de la Eurocopa, y sin embargo sí hay quien le traslada esa misma cuestión al jugador de campo que ha sido más veces internacional? ¿Así que a Raúl sí le puede preguntar lo mismo que a Urkullu, de quien se duda, pero a Oleguer, de quien yo no tengo absolutamente ninguna duda, nadie le ofende con esa misma cuestión? ¿Qué será lo próximo?... ¿Preguntarle si se alegró por el gol de Zidane que le dio al Real Madrid su novena Copa de Europa?... Todo se andará. Y si nadie le hace esa pregunta no será desde luego porque en España no seamos lo suficientemente
diferentes al resto de mortales.

Reyes esclaviza al Atlético

21 de Julio de 2008 - 13:25:23 - Juan Manuel Rodríguez

El caso de Reyes, otro de estos Espartacos modernos que nos han surgido de debajo de las piedras durante el presente mes de julio, se encuentra localizado justo en el polo opuesto de los casos de Ronaldo y Robinho, esclavizados por Manchester United y Real Madrid respectivamente. Este era un chico que prometía mucho, tanto como para que Arsene Wenger, que tiene el olfato muy fino y no suele equivocarse, se fijase en él. Pero lo cierto y verdad es que, desde que saliera del Sevilla, el chaval no ha hecho más que ir por ahí dando tumbos futbolísticos y tropezones lingüísticos. A Reyes la naturaleza se lo regaló absolutamente todo y su mala cabeza le ha quitado la mitad, de ahí precisamente que el Real Madrid se desembarazara de él de aquella manera y ahora Aguirre haya recomendado exactamente lo mismo a la dirección deportiva del Atlético de Madrid. No recuerdo un caso igual al del andaluz, otro de los selectos miembros de esa quinta del donut a la que hacía referencia ayer, abucheado sin piedad por la afición atlética justo el mismo día de su presentación.

Entonces, ¿quién esclaviza a quién?... Reyes, con quien ya no cuenta Aguirre, manifiesta lo siguiente tras el partido contra el Tigres: "tengo tres años de contrato y ahí voy a estar". Lo que más me llama la atención de la frase es precisamente el "ahí voy a estar" del final. ¿Ahí va a estar... haciendo qué? ¿Va a estar ahí tan indolente como la temporada pasada? ¿Estará ahí exigiendo jugar sin haber demostrado nada? ¿Va a estar ahí enfrentándose con el entrenador si no le convoca?... Si alguien del Atlético de Madrid estuvo tan torpe como para pensar en su día, con los antecedentes de hecho que obraban en poder de cualquiera que estuviera en este mundo, que Reyes valía once millones de euros, y firmarle además un contrato por cuatro temporadas, ahora el club tiene que cumplir o, en su defecto, realizar un movimiento para buscarle al futbolista un destino que le satisfaga (o sea, Londres no), pero me llama la atención que Blatter no se refiera a este caso para hablar del esclavismo moderno al que algunos jugadores someten a sus clubes. ¿Quién esclaviza a quién?

Por un lado Reyes es feliz jugando, pero por el otro no parece que haga demasiado para tener más minutos en el equipo de Aguirre. Es feliz jugando pero advierte que, en el caso de que no vuelva a hacerlo, él tiene contrato otros tres años más y "ahí voy a estar", dándole sombra al botijo si ello fuera necesario. En esta situación, el Wagner Ribeiro de turno, que no sé quien es, no llama a la puerta de Cerezo ni se encarga tampoco de filtrar ofertas multimillonarias por el jugador por la sencilla razón de que no existe ninguna oferta, y menos aún por lo que Reyes cobra al año. A estas horas de la tarde, que yo sepa, el Ribeiro de Reyes, consciente de que su representado constituye un problema morrocotudo para el Atlético y que no saben qué hacer con él, tampoco ha dado un paso al frente para ofrecer una rebaja en el sueldo del jugador y, por ende, en su propia comisión. Pero ya verán como si, por una de esas casualidades que tienen la vida y el fútbol, Aguirre consigue recuperarle y vuelve a jugar bien y marca goles y pone en pie al estadio Vicente Calderón, surgirán de repente el Barça o el Valencia y entonces a Reyes se le habrá quedado otra vez pequeño el Atlético y querrá volar del nido rojiblanco, y si el Atlético le exige el cumplimiento de su contrato será que le están esclavizando. Y vuelta a empezar.

Felizoadictos

20 de Julio de 2008 - 19:13:13 - Juan Manuel Rodríguez

Parece que Robinho, otro esclavo de la cosa esta del fútbol, quiere irse del Real Madrid porque no es feliz y porque el kamikaze ruso Abramovich ha caído en picado sobre él con un saco de millones de euros. Esta relación entre la felicidad y el dinero, que los futbolistas no han hecho más que perfeccionar, no haría más que ratificar aquella prodigiosa y cínica, como todas las suyas, frase del cineasta Woody Allen cuando afirmó lo siguiente: "el dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida que se necesitaría la intervención de un especialista muy avanzado para verificar la diferencia". En un canal estadounidense de televisión, Cristiano Ronaldo, el esclavo entre esclavos de la cosa esta del fútbol, ha dicho que él sólo quiere ser feliz, dando a entender que jugar en el equipo vigente campeón de la Champions, bañarse en la isla de Capri, ganar un auténtico pastizal y salir con un bellezón de los que quitan el hipo ya no le reporta suficiente satisfacción personal.
 
En realidad, si profundizamos un poco en la cuestión, tanto Robinho como Ronaldo son dignos de lástima porque son dos felizoadictos, dos adictos a la felicidad que no pueden vivir sin su dosis diaria. Ayudémosles. Si es verdad que Robinho, uno de los miembros destacados de aquello que en su día bauticé como la quinta del donut, grupo de joviales jovenzuelos encabezados por Ronaldo y Cassano, otros dos esclavos de la cosa esta del fútbol, que lo tenían todo y querían más, sólo puede ser feliz en el Chelsea, ¿qué razón hay para retenerle?... Ya lo dijo el propio Schuster, otro esclavo, después del fiestón que el niño se pegó el año pasado en su Brasil natal: Robinho es de esos jugadores que necesitan ser felices, como si al resto de futbolistas les fuera bien siendo unos auténticos desgraciados y saliendo al campo llorando a moco tendido por algún drama reciente.

Yo, al contrario que Ramón Calderón, un esclavo de los de antes, no creo en absoluto que Robinho valga mucho más de sesenta millones de euros sino bastante menos, pero, al final, tal y como ya debatimos en su día, uno vale lo que alguien quiera pagar por él. Si el ruso está verdaderamente dispuesto a abonar esa indecente cantidad de dinero por Robinho y a pagarle luego a él una soldada a la altura de uno de los autores intelectuales de la celebración de la cucaracha (por cierto que espero que la tengan registrada) no veo motivo suficiente para que el Real Madrid se resista a dejar escapar a la enésima copia falsa de Pelé, negándole además su dosis diaria de felicidina. El chaval no es un mal futbolista, pero tampoco es la perla que nos prometieron cuando Florentino Pérez tuvo que luchar a brazo partido por su fichaje. Pongámonos, pues, en la piel de esos dos hombres, Robinho y Ribeiro, que a estas horas, mientras escribo estas líneas, sufren. Aliviemos su dolor y dejemos que Robinho pida tranquilo sus donuts en inglés y bese en paz el escudo del Chelsea, el antepenúltimo equipo en el que siempre soñó jugar cuando sólo era un chiquillo que correteaba por las callejuelas de Sao Vicente.  

El lío del lío de Ronaldo

19 de Julio de 2008 - 18:10:14 - Juan Manuel Rodríguez

La última vez que tuve ocasión de hablar con Ramón Calderón fue con motivo de un Tirachinas que hicimos en El Frontón con él y con Enrique Cerezo como invitados. Yo había sido muy crítico con su actitud y su gestión desde mucho tiempo antes de que ganara las elecciones, le vi venir desde lejos y a los hechos de lo sucedido después me remito. En realidad prefiero mil veces perder el contacto con alguien (a nivel profesional se entiende) antes que tener que comerme mi opinión sobre las cosas, de ahí que la elección de Vicente del Bosque, con quien mantengo una buena relación personal, como nuevo seleccionador nacional me obligue a estar alerta... conmigo mismo. Con esto quiero decir que las razones que tenía para criticar al seleccionador 49, con quien jamás he tenido buenas vibraciones, por no convocar a Raúl, son similares a las que tengo para exigirle al seleccionador 50 que le llame en agosto. El hecho de que Luis no me caiga personalmente simpático y Del Bosque sí no debería influir en mí a la hora de realizar mi trabajo. Supongo que todos deberemos estar atentos, ¿no?...

Todo esto para decir que hace dos años que no hablo con Calderón y que, debido precisamente a eso, tengo que recurrir a un querido colega de El Mundo, Carlos Carbajosa, que parece que sí lo hizo el viernes, con el único objeto de recoger la opinión entrecomillada del presidente del Real Madrid acerca de lo que Ferguson dijo en Sudáfrica sobre Cristiano Ronaldo: "este tipo es duro, pero le va a dar igual. Supongo que se trata de una maniobra suya para dejarnos claro que no va a haber rebaja alguna y que si lo queremos tendremos que pagar mucho más dinero". La cita es textual y, en lo que a mí respecta, sorprendente puesto que, de puertas para afuera, Calderón asegura que se ha enterado de todo por la prensa y que hasta que el Manchester no decida vender no se podrá hacer nada. La verdad es que me resisto a creer que Calderón, con ese historial inmaculado que tiene detrás suyo, esté diciendo una cosa en público y luego haciendo otra totalmente distinta en privado, ese sería un golpe demasiado duro incluso para quien esto escribe.

El lío de Ronaldo ha pasado a ser el lío del lío de Ronaldo, y así Pelé, que anunció viagra y se negó a participar en el documental que rodaron sobre el Cosmos porque no le pagaban suficiente dinero, se sorprende ahora de que un futbolista bese el escudo del Madrid los lunes, miércoles, viernes y domingos y el del Barça los martes, jueves y sábados, mientras Ferguson, que pone a parir al Real por la táctica que está empleando con su jugador, utiliza más o menos la misma para hacerse con los servicios de Berbatov con el lógico enfado del presidente del Tottenham. El caso es que en el fútbol, a diferencia de lo que pasa en El Padrino, absolutamente nada parece accidental y a todos se les puede radiografiar las ideas antes de que las lleven a cabo. A la espera de que el tren pase por la estación de este moderno Espartaco del siglo XXI, Ronaldo deberá seguir ganando sólo siete millones de euros netos al año. Ya habrá ocasión de que bese el escudo del Real Madrid en el futuro para sorpresa de O Rei.

Numerao, numerao, viva la numeración...

17 de Julio de 2008 - 12:00:41 - Juan Manuel Rodríguez

Hace algunos meses Juan Mora firmaba en el diario As un panegírico titulado "Lissavetzky lo ha bordado" acerca de la gestión del químico inane al frente de la secretaría de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte; recuerdo que le contesté aquí mismo que sí, que lo había bordado... pero de Lagartera, en la provincia de Toledo. La visión de las cosas que tenía, e imagino que aún tiene, mi reputado colega del grupo Prisa, era por supuesto compartida al cien por cien por el propio químico, encargado no tanto de solucionar los problemas del deporte español como de colgarse todas las condecoraciones habidas y por haber, desde la Banda Azul pasando por la Cruz al Heroico Valor en Combate hasta la Orden del Aguila Azteca. No hay más que releer el discurso que Lissavetzky regaló a los presentes en la Conferencia Mundial Antidopaje celebrada en Madrid hace ahora ocho meses para darse cuenta de lo contento y feliz que estaba de haberse conocido el presidente del Consejo Superior de Deportes.

Entonces, la desastrosa Operación Puerto era para él un hito y España lideraba la lucha mundial, qué digo mundial, la lucha universal contra la utilización de las sustancias prohibidas en el deporte. Otra medalla para el pavo real. Pero los positivos por EPO detectados hasta la fecha en el Tour de Francia, ambos protagonizados desafortunadamente por ciclistas españoles, no parecen estar demasiado de acuerdo con la visión rosa que de la situación tienen Mora y Lissavetzky. Y de las declaraciones del presidente de la Unión Ciclista Internacional, Pat McQuaid, tampoco consigo deducir, y eso que le he dado vueltas y más vueltas al asunto, que él esté en la línea optimista manifestada por nuestro químico favorito. Dice McQuaid que "España es la última frontera contra el dopaje" y que "las instancias deportivas españolas no son demasiado eficaces ni han captado todavía el mensaje", para acabar rematando de la siguiente forma: "Hace dos años que se aprobó la nueva ley y no he visto que ningún deportista haya sido llevado ante la justicia".

Cuando ayer Angel Villar tomó la palabra (¡todos al suelo!) tras el sorteo del calendario de Liga de la próxima temporada y quiso dirigirse a Lissavetzky, el presidente de la federación española de fútbol se dio cuenta de que nuestro pavo real desplumado ya no estaba en su asiento. Algún maledicente va diciendo por ahí que lo más probable es que se fuera a seguir haciéndose fotos a un desfile de Dolce y Gabbana, pero lo que yo pienso es que se marchó a la francesa para ofrecerle asesoría legal a Moisés Dueñas, quien por cierto puede dar con sus huesos en la cárcel si se aplica con rigor la nueva ley antidopaje gala, y para preparar con tiempo suficiente una contundente respuesta al señor McQuaid. Seguro que contratan al mejor abogado del mundo y la respuesta nos deja a todos, empezando por el presidente de la UCI, sin habla porque han pasado veinticuatro horas desde que detuvieron a Moisés y habló McQuaid y no he oído nada de nada. Numerao, numerao, viva la numeración... Pavo real, hu, pavo real, hu...   

Ronaldinho: ¿una buena operación deportiva?

16 de Julio de 2008 - 12:28:29 - Juan Manuel Rodríguez

Puesto que absolutamente todo el mundo sabía bien que el Barcelona quería prescindir de Ronaldinho, (ahí están, sin ir más lejos, las palabras de Guardiola en su primera rueda de prensa como nuevo entrenador culé) y teniendo en cuenta la montaña de desprestigio que el propio futbolista se echó encima, Rijkaard, Beguiristain y Laporta no supieron solucionar y la directiva en pleno se encargó de airear a los cuatro vientos, no me parece que el club catalán haya salido precisamente mal parado económicamente en toda esta operación. El brasileño, que tenía contrato en vigor con el Barça, quería jugar a cualquier precio (incluso al de que su representante renunciara a la preciada comisión) en el Milan, Guardiola no le quería en el equipo y los italianos, sabedores de esta situación, podrían haberse parado en los quince y salir corriendo; si no lo han hecho ha sido única y exclusivamente por una razón: a ellos en realidad les interesa deportivamente el futbolista y no se trata de una operación de marketing como en el caso de Ronaldo.

Veintiún millones de euros más otros cuatro opcionales, que al final serán veinticinco seguros, suponen, teniendo en cuenta las circunstancias relatadas un poquito más arriba, un gran negocio económico para el club. El Manchester City, por ejemplo, llegaba a los treinta y dos y, aunque es cierto que no surgieron muchás más ofertas, todo podría achacársele perfectamente a la mala gestión que Laporta y sus directivos hicieron de un problema que a mí nunca me pareció tal. Al contrario que su compatriota Ronaldo, Ronaldinho me parece un futbolista perfectamente recuperable; al contrario que Ronaldo, que regresó a Italia procedente del Real Madrid en una cuesta abajo deportiva alarmante, tengo la impresión de que Ronaldinho va a volver a convertirse en el centro de atención del fútbol mundial. Al contrario que Ronaldo, a quien ya no le interesa el fútbol salvo para rellenar el espacio que le queda libre entre fiesta y fiesta, yo creo de verdad que a Ronaldinho sí le sigue gustando jugar.

A la mala fama de Ronaldinho han contribuido muchas personas empezando, por supuesto, por el propio protagonista de la historia, pero si yo hubiera sido el director deportivo del Real Madrid no habría tardado ni un sólo minuto en recomendar su fichaje. Me llamó la atención que Rijkaard tirara tan pronto la toalla con un jugador de la categoría del brasileño, pero he de reconocer que me la llamó bastante más que un técnico como Guardiola, con todo por demostrar, renunciara desde el principio, quien sabe si por imposición del club, a luchar por un futbolista al que dijo admirar. Siempre mantuve que Ronaldo iba al Milan como los elefantes van al cementerio, a morir deportivamente hablando. En el caso de Ronaldinho, y sólo hay que esperar a que pase el tiempo para ver si tengo o no tengo razón, creo que el jugador está vívamente interesado en demostrar que aún tiene cuerda y que puede volver a ser el mejor. Un diez para la operación económica del Barça, de la deportiva ya hablaremos dentro de unos meses.

Debatir una cuestión sin resolverla

15 de Julio de 2008 - 12:32:20 - Juan Manuel Rodríguez

Al igual que el ensayista y moralista francés Joseph Joubert, yo también pienso que es mejor debatir una cuestión sin resolverla, que resolver una cuestión sin debatirla; y si no es mejor, que eso nunca puede saberse, por lo menos es más divertido. Si no sucede nada extraordinario, que no sucederá, Angel Villar propondrá hoy mismo a Vicente del Bosque como nuevo seleccionador nacional, la Junta apoyará a pies juntillas la decisión de Villar, que en realidad no habrá sido sólo suya sino también de Fernando Hierro, y el salmantino nos conducirá brillantemente hasta el Mundial de Sudáfrica del año 2010. Será, por cierto, la primera vez en cuarenta años que acudamos a un Mundial con la vitola real de favoritos puesto que un campeón de Europa siempre ha de serlo. Dicen quienes le conocen bien que Del Bosque, que hereda de Aragonés una selección campeona, no introducirá muchos cambios y ya se cruzan apuestas sobre el futuro inmediato de Raúl aunque, esos mismos que aseguran estar en su onda, dan por hecho que no se meterá en ningún jardín innecesario. Debatamos pues.

Si, tal y como afirmara tan inoportunamente Villar, el éxito de la Eurocopa queda distribuido en un 95% para los jugadores y un 5% para el seleccionador, a los españoles no nos sobra Raúl sino un entrenador. Si el presidente de la federación, que eligió el peor momento para hacer esas declaraciones, tiene razón, que a lo mejor incluso la tiene, el puesto de seleccionador de este exitoso equipo de veintitrés podría ser rotatorio entre los cuarenta y cinco millones de seleccionadores que somos en la piel de toro. O eso, o que a la selección la siga dirigiendo a distancia desde Turquía Luis: se coloca una figura de yeso en el banquillo para hacer el paripé y que uno de los suplentes, teléfono móvil mediante, reciba las instrucciones desde Estambul. Si, por el contrario, hace falta un seleccionador, que igual no hace falta, y se le propone, se le elige y se confía en él, habrá que exigirle lo que en su día se les exigió a sus antecesores, o sea que seleccione a los mejores, y que lo haga sin prejuicios, sin ataduras morales y sin limitaciones mediáticas.

La pregunta es la siguiente: ¿habría llevado Del Bosque a Raúl en su primera convocatoria si España, después de la milagrosa actuación de Casillas, hubiera caído ante Italia en los cuartos de final?... Yo creo que la respuesta es que sí. Con o sin título por medio, el nuevo seleccionador deberá tomar cierta distancia con respecto al debate y analizar con rigor y profesionalidad si el capitán del Real Madrid sumó en mayo los méritos suficientes como para estar en la lista de junio y, por supuesto, en la de agosto. Otra cosa bien distinta habría sido que todos y cada uno de los veintitrés seleccionados por Luis hubieran tenido un papel decisivo en el transcurso de la Eurocopa, pero sabemos que eso no fue así. Si Raúl no tiene un hueco en el equipo español es que nos hemos vuelto definitivamente locos. Y si de rejuvenecer por rejuvenecer se trata, ¿por qué no empezamos por el puesto del seleccionador?... Debatámoslo. Igual no resolvemos nada pero será entretenido.

Más de esclavos modernos

14 de Julio de 2008 - 12:06:43 - Juan Manuel Rodríguez

Tienen tan interiorizada los clubes esa idea de que, efectivamente, no se puede retener a un jugador en contra de su voluntad (como si se tratara de una especie de secuestro deportivo) que se da generalmente por hecho que si un futbolista quiere pasarse su contrato por el arco del triunfo lo hará, y que incluso será impopular que alguien, sin ir más lejos quien le paga, trate de retenerle ateniéndose precisamente a lo que él mismo firmó. Por supuesto que los clubes tienen el viento en contra (empezando por el patán que preside la FIFA) y, como son de naturaleza cobarde, no harán nada para unir sus fuerzas e intentar reconducir la situación a la normalidad. El otro día hablé con Enrique Cerezo en El Tirachinas y, a propósito de Agüero, otro esclavo moderno, otro hombre que sufre mucho y en silencio los tormentos de su profesión, me negó la existencia de ninguna oferta por el argentino y pidió para él la tranquilidad necesaria para afrontar al menos la temporada que viene.
 
Cerezo no me dijo que el Kun acabaría marchándose del Atleti como hizo al final Torres, pero en el fondo de sus palabras sí noté que, probablemente a medio plazo, ya lo daban por perdido. Agüero tiene contrato hasta el año 2012, pero como no se puede retener a un futbolista en contra de su voluntad... Ahora me entero de que uno de los representantes del gran jugador argentino ha dejado caer como quien no quiere la cosa que "un club inglés muy poderoso que no es el Chelsea amenaza con pagar la cláusula de 55 millones de euros". Hasta ahí pudo leer el trabajador de IMG, la empresa que lleva la representación de Agüero, pero con todos esos datos que nos dio resultó imposible que no dedujéramos que el club en cuestión no era otro que el Manchester y que sus propietarios buscaban un golpe de efecto que amortiguara la salida de Cristiano Ronaldo, el esclavo moderno por antonomasia.

El de los representantes es otro de los problemas que debería resolver la patronal del fútbol. Nunca es bueno que alguien tenga siempre todos los triunfos en la mano, y eso es lo que pasa ahora mismo en el fútbol. Al contrario de lo que dijo el relojero suizo el otro día, aquí los únicos que están realmente esclavizados son los clubes que ponen estadios y aficionados y que pagan, muy bien por cierto, a sus estrellas, para que luego la FIFA les obligue -chantajee más bien- para que las cedan a sus selecciones con objeto de jugar unos partidos amistosos que a nadie le importan a miles de kilómetros. El representante de Agüero ya ha hecho su trabajo colocándole a Cerezo el anzuelo. ¿Qué tiene el Atlético además del Kun?... El mensaje de IMG, que no es nuevo, es el siguiente: "si quieres tener conento al chico ya sabes lo que tienes que hacer"... Otra cosa bien distinta sería que los veinte clubes más importantes de Europa se unieran y firmaran un pacto de no agresión para no tocar nunca y bajo ninguna circunstancia a ninguno de sus respectivos trabajadores hasta que concluyeran sus esclavizantes contratos. Los representantes lo tendrían entonces un poquito más crudo, ¿no?

Esclavos modernos

12 de Julio de 2008 - 18:07:12 - Juan Manuel Rodríguez

Menos de veinticuatro horas después de que la ONG Save the Children denunciara los maltratos a los que son sometidos muchos niños que llegan a Europa procedentes de Africa y Sudamérica bajo el engaño de una vida mejor en un club de fútbol de postín, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, uno de los tres hombres más influyentes del deporte a nivel mundial y un verdadero metepatas que lleva treinta años sin salir del coche oficial, habló de moderno esclavismo para referirse a la situación por la que atraviesa Cristiano Ronaldo en el Manchester United. Dejando a un lado la inoportunidad de sus declaraciones y el natural enfado del club inglés ante la parcialidad adoptada en el caso por el socio de honor del Real Madrid, me gustaría recordar aquí cual es exactamente esa penosa situación por la que atraviesa Ronaldo en el Manchester y que conduce al presidente de la FIFA a compararle con un moderno Kunta Kinte.

En 2007, Ronaldo renovó por cinco años más su contrato con el Manchester United. Nada más aparecer la noticia en la página web del club, el portugués realizó las siguientes declaraciones: "todo el mundo sabía que quería quedarme aquí; estoy muy feliz en el club y quiero ganar muchos títulos". Así que este esclavo moderno, según definición de Blatter, otro esclavo, el jugador de fútbol más mimado y consentido del planeta, el mismo sufridor que acaba de pasar unos días de lujo en la paradisíaca isla de Capri, alojado en la suite Marilyn Monroe de un hotel que cobra más de dos mil euros por cada noche de estancia, pensaba hace menos de un año que su tren -y ahora citaré a Scolari- había llegado a la estación definitiva. Jamás diré que Ronaldo no se gana sobre el campo lo que le pagan fuera de él, pero su situación no parece precisamente la de un esclavo.

Cannavaro, que podría coincidir con Ronaldo en su próxima "estación", acaba de decir que cuando alguien firma algo es para cumplirlo. Suena un poco antiguo, ¿no?...  Bien mirado, si hay alguien esclavizado en toda esta historia ese es el club al que pertenece el jugador. Nadie le puso a Cristiano una pistola sobre el pecho para que firmara ese suculento contrato, y la duración del mismo fue la que acordaron los representantes del Manchester y su propio representante, Jorge Mendes, otro esclavo más. Y diciendo eso tan manido de que "nadie puede retener a un jugador en contra de su voluntad", los periodistas también estamos colaborando a convertir a los jugadores en unos niños mimados que pueden saltarse la ley a la torera. ¿Por qué no va a poder retener el Manchester a Ronaldo en contra de su voluntad del mes de junio de 2008 si su voluntad del mes de abril de 2007 fue justo la contraria? ¿Quién puede asegurarnos que no vuelva a cambiar de opinión en enero de 2009 después de haber firmado otro millonario contrato?

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