El penúltimo raulista vivo

Diego López, un daño colateral

25 de Mayo de 2013 - 12:18:02 - Juan Manuel Rodríguez - 20 comentarios

Entra dentro de la lógica que Diego López quiera salir pitando de aquí. Llegó en un momento de extrema necesidad para el Real Madrid, con Iker lesionado de importancia por primera vez en años, y ni siquiera el más descerebrado y fanático de los Tattaglia podrá negar que su actuación bajo los palos ha sido de 8,5 sobre 10. Y, aún así, los mismos que hasta hace nada se atrevían a criticar veladamente a Casillas por haberse quedado estancado en su progresión, que es coma arriba y punto abajo más o menos lo mismo que comunicó en su día al club José Mourinho, han visto el cielo abierto con la decisión del portugués de dejar sentado en el banquillo ni más ni menos que a un campeón del mundo, un flanco abierto y aparentemente débil por el que infiltrar a sus filas en una batalla que, no nos engañemos, era absolutamente extradeportiva y no tenía otro objetivo que derribar a un tipo que simple y llanamente les caía fatal.

Diego ha hablado sobre el terreno de juego y, en mi modesta opinión, su oratoria deportiva la habría firmado el mismísimo Demóstenes. Al igual que los surfistas ansían la gran ola, los Tattaglia tenían sueños húmedos con la gran cantada, que nunca llegó, de este lucense sencillo y cabal, un hombre esencialmente normal, un deportista profesional cuya única pretensión desde el primer día que llegó consistió en mantenerse ajeno a cualquier batalla intestina y limitarse a cumplir con su trabajo. Pero López ha sido un daño colateral e imagino que el perjuicio personal que se le ha ocasionado (algunos comentarios han sido realmente chuscos y desagradables) se habrá dado por bueno tras ver que Satanás Mourinho no sigue en el club.

Así que, volviendo al principio, no es extraño que Diego López quiera irse de aquí. Lo fundamental de la cuestión no es si Casillas es mejor o no que López, que en mi opinión sí lo es, sino si el entrenador que venga al Real Madrid, que parece que será Carlo Ancelotti, será o no capaz de mantener a buen resguardo la sacrosanta independencia que se le supone a cualquier técnico profesional que pretenda tomar sus propias decisiones. Del mismo modo que lo de Clos Gómez expulsando a Mourinho en la final copera por protestar una vez (cuando Simeone llevaba haciéndolo desde el minuto uno de partido) encerraba un mensaje para el técnico que se irá, la propulsión y posterior propagación del prostituido debate sobre la portería madridista encierra otro mensaje para el técnico que llegará. Matonismo en estado puro.

Pipas, chicles, caramelos... y más pipas

24 de Mayo de 2013 - 15:10:45 - Juan Manuel Rodríguez - 120 comentarios

Futboleros informó anoche de que había jugadores del Real Madrid (desconozco si dos, seis, quince o la plantilla al completo) a quienes José Mourinho había vuelto a pillar en fuera de juego. El motivo no era otro que la meticulosidad y el esmero con los que el portugués estaba preparando los dos encuentros de Liga que le quedan al equipo y que no diferirían en absoluto de la dedicación con la que se ha empleado cuando los encuentros sí eran relevantes desde el punto de vista de la competición. Creían al parecer estos jugadores que Mou habría recibido resignado la extremaunción deportiva y estaría dirigiéndose hacia la luz, que en este caso será la del Chelsea, cuando volvió a ofrecerles gratis una soberana lección de profesionalidad, cuestión ésta que, hoy por hoy y más allá de la demagógica cantinela del "amor a los colores", es por cierto la única muestra de cariño realmente ponderable en este negocio del fútbol profesional.

Es inevitable que un sector del madridismo tenga la impresión de que al final a Mourinho no le han derrotado los Tattaglia, la falta de confianza del club, la ausencia de un proyecto claro a medio o largo plazo o la ausencia de buenos resultados del tercer año sino sus propios jugadores. Y, como en el caso de la noticia de Futboleros, tampoco soy capaz en este caso de aventurar si son diez, mil o diez mil los socios o aficionados merengues que creen que las vacas sagradas del vestuario plantearon un pulso que han acabado ganando, pero tan cierto es que esa corriente de opinión existe como que hoy es viernes 24 de mayo de 2013. Yo creo que Mourinho pensó que el club de fútbol más prestigioso y potente del mundo sería un banco de pruebas ideal para llevar a la práctica todas sus ideas, que son muchas, y al final le pudo su propia ambición y lo inacabable de la tarea.

Pero volviendo a los jugadores. Ayer Casillas publicó en Instagram un primer plano de la palma de una de sus manos sosteniendo un montón de pipas y la leyenda "me encantan las pipas con sal". Iker podría haber dicho que le gustaban las almendras, los pistachos, las castañas o los anacardos pero eligió las pipas, justamente las pipas, precisamente las pipas. Es posible que la foto no tenga otra lectura más profunda que la predilección cierta del portero del Madrid por las semillas de girasol pero parece lógico pensar que, consciente del debate abierto en el madridismo, Casillas haya querido mandar un mensaje subliminal, un mensaje que abonaría la tesis de que efectivamente han ganado los jugadores. La verdad es que no veo a Mourinho respondiéndole vía Twitter porque es decepcionantemente infantil y porque el entrenador ya condensó en el momento procesal oportuno, que ya no es desde luego el actual, la idea que tenía al respecto de este asunto con la siguiente frase: "Pues a mí me gusta más Diego López". Sin mayores pipas.

El que la mete

23 de Mayo de 2013 - 12:07:40 - Juan Manuel Rodríguez - 168 comentarios

Por mucho que los Tattaglia quieran hacernos ver lo contrario, sometido a idéntica presión que otros colegas suyos Mourinho reacciona de un modo similar. Anoche, por ejemplo, comparamos en Futboleros el comportamiento del portugués y de Carlo Ancelotti, quien a buen seguro será su sucesor en el banquillo. Y es curioso pero el italiano hablaba más o menos de los mismos temas y en un tono tan crítico como el del propio Mou: de los árbitros, de las filtraciones del vestuario... Por criticar, Ancelotti puso a caer de un burro incluso a Nené, que era una de las grandes estrellas del PSG y que al final tuvo que emigrar al potentísimo Al-Gharafa porque el entrenador no soportaba su actitud indolente.

Incluso Manuel Pellegrini, que pasa por ser uno de los caballeros más ilustres del fútbol mundial, montó en cólera cuando a su Málaga le pusieron de rodillas en su eliminatoria ante el Borussia de Dortmund. Moraleja: cuando a uno le pinchan sangra... aunque los Tattaglia sólo se fijen en la sangre portuguesa. El futbolista de élite es esencialmente egoísta y va a lo suyo. Al estrellón se le consiente pero en otros casos es más difícil de comprender. Quiero decir que cuando, en un momento procesal francamente inoportuno y de un modo que no venía a cuento Cristiano tuvo la ocurrencia de decir que estaba triste, la afición merengue tuvo con él una predisposición especial a perdonarle, una generosidad que no habría tenido con Ramos, Benzema o Kaká. Hace pocos días, dándose a sí mismo por amortizado, Mourinho se la soltó a su compatriota con lo de la tristeza. Yo creo que Mourinho tenía razón, aunque haya que tener cierta predisposición a perdonar el egoísmo de Cristiano puesto que es el jugador franquicia del Madrid y al final... la mete.

Uno que ha hecho algo más difícil aún que meterla ha sido Özil. A mí me parece que es bastante más complicado mandarla al palo que al fondo de la red. Özil no ha sido el jugador desequilibrante que todos esperábamos. Pues bien: ayer mismo se presentó su progenitor en el estadio Santiago Bernabéu para pedir más dinero para el niño. Sólo han transcurrido cinco días desde el desastre de la final de Copa en la que Mesut fue totalmente incapaz de materializar alguna de las ocasiones que tuvo, pero eso no le ha impedido a Mustafa ir a preguntar por lo suyo. Özil, por cierto, cobra cinco millones de euros anuales. Si el fútbol fuera justo, que no lo es, a Özil, como al resto de sus compañeros, habría que rebajarles la ficha y no subírsela porque la temporada ha sido un fiasco de padre y muy señor mío. La fórmula es la siguiente: el futbolista gana cuando pierde y gana aún más cuando gana. A quien le guste bien y a quien no... que hable con Mustafa. Hay que mejorarle el contrato... al que la mete y no al que la manda al palo.

Lacras

21 de Mayo de 2013 - 11:53:24 - Juan Manuel Rodríguez - 265 comentarios

Supongo que comprenderán que la alegría de Carles Vilarrubí sea mi tristeza. Él es del Barça a muerte y yo soy merengue desde el día que nací, de ahí que comprenda perfectamente que brinde con cava por el adiós de José Mourinho. Ayer, nada más conocerse por boca de Florentino Pérez la noticia de que el Real Madrid y el mejor entrenador que ha tenido el club blanco desde los tiempos de Miguel Muñoz habían llegado a un acuerdo para romper la relación contractual que les unía dando por lo tanto por finalizada la etapa del portugués como primer entrenador madridista, al vicepresidente del Área Institucional del Fútbol Club Barcelona, que es ese club que cuando Mou llegó a nuestra Liga era poco menos que imparable y al que, con Mou en el banquillo, el Madrid le ha arrebatado una Liga, una Copa y una Supercopa, le faltó tiempo para decir que el luso ha sido "una lacra".

Florentino deslizó ayer que Mourinho se iba porque el nivel de presión (yo lo llamaría chantaje o coacción) era insoportable, pero imagino que también se va por cosas como éstas: un vicepresidente del Barcelona insulta gravemente al entrenador del Real Madrid y se sigue yendo de rositas. Indefensión total. Imagino que si Mou ha calado entre un sector underground de madridistas ha sido, más que por haberle dado un vuelco a la situación futbolística en España, porque ha defendido al Madrid a capa y espada y se ha negado a poner sistemáticamente la otra mejilla. José Màrio dos Santos Mourinho Félix no es un entrenador de fútbol sino un concepto. En su ausencia, y presumiblemente con el "pacificador" Ancelotti sustituyéndole, el club, mi club, deberá elegir ahora entre ser una ONG, que es lo que quiere Vilarrubí, o una institución seria y educada, sí, pero que se defienda cuando la ataquen. Y la atacan mucho y desde muchos frentes.

Seguro que Carles Vilarrubí puede darnos a todos lecciones de moralidad y buenas costumbres, de lo contrario no habría llegado a ser ni más ni menos que vicepresidente del Área Inistitucional del Barcelona. Pero me llama la atención que este caballero dijera hace poco lo siguiente de Iñaki Urdangarín (imputado por malversación de caudales públicos, falsedad documental, fraude a la administración pública y prevaricación): "El duque de Palma es un barcelonista, forma parte de la historia del barcelonismo porque ha sido un deportista de élite y, por tanto, las condiciones objetivas que se dieron en su día para que le retirásemos la camiseta y fuese patrón de la Fundación no se han modificado. Es decir, las condiciones son las mismas. Es un deportista de primer nivel que forma parte de la historia del club. La presunción de inocencia es evidente y no hace que lo vivamos de una forma especial. El club, como tal, se ha de mantener al margen".

Vilarrubí es amigo personal de Jordi Pujol desde hace más de 30 años. Y, siempre según la información del periodista Raúl González Zorilla, mantiene una estrecha relación con Urdangarín desde comienzos de la década pasada. Vilarrubí no sólo apadrinó los primeros proyectos empresariales del duque de Palma sino que compartió con él accionariado y consejos de administración en varias empresas. Lo que yo me pregunto es lo siguiente: ¿Cuando Vilarrubí realizó esas declaraciones apoyando a Urdangarín lo hizo como vicepresidente del club o como amigo del duque de Palma?... Todos creemos en la presunción de inocencia, todos, pero por lo que leo y oigo por ahí los datos en contra del ex jugador de balonmano son lo suficientemente apabullantes y generan la alarma social necesaria como para que el Barcelona se planteara en su día tomar distancia con respecto al duque. Y no lo hizo. Y el hombre que hoy se permite el lujo de referirse a Mourinho de una forma despectiva sin que absolutamente nadie del Real Madrid mueva medio músculo por él no tuvo reparos en solidarizarse públicamente con alguien que está imputado por cuatro delitos. Curioso, ¿no?... Hablemos de lacras.

Black Mirror

20 de Mayo de 2013 - 15:29:27 - Juan Manuel Rodríguez - 243 comentarios

En el primer capítulo de la primera temporada de la electrizante serie británica de televisión Black Mirror, el titulado El himno nacional, el primer ministro Michael Callow recibe en el 10 de Downing Street un vídeo de la popularísima princesa Susannah; en él la joven se ve forzada a leer un comunicado con las exigencias que su secuestrador pone para liberarla, y que en realidad se resumen en una: Callow deberá tener relaciones sexuales con un cerdo y el acto tendrá que ser transmitido en directo por la televisión nacional so pena de que Susannah sea ajusticiada; al primer ministro se le da un plazo, las cuatro de la tarde, para que lleve a cabo el acto. ¿Qué hará? ¿Cederá? ¿No cederá? ¿Cuánto vale la dignidad de un hombre?... Tic, tac, tic, tac, tic, tac...

Al principio Callow se niega a aceptar las indecentes y paranoicas exigencias del secuestrador. Pide a sus colaboradores que el vídeo no llegue al público pero éstos le dicen que desgraciadamente ya está en YouTube. Inicialmente los medios de comunicación paran la noticia pero, poco a poco, va filtrándose y acaba saliendo en todas las televisiones. El pueblo está con Callow y le apoyan: no debe transigir por mucho que eso le cueste la vida a la bella Susannah. Pero hete aquí que, después de una fracasada operación de rescate, el secuestrador manda otro vídeo más en el que presuntamente corta en vivo y en directo uno de los dedos de la princesa, recibido en una caja por el canal UKN con su anillito y todo. Y la opinión pública, que una hora antes respaldaba a Callow, cambia radicalmente de opinión y pasa a exigirle al primer ministro que ceda a las pretensiones del chantajista: "Podemos tener otro primer ministro", dice uno de los encuestados, "pero princesa sólo hay una".

Callow recibe una llamada de la mismísima Reina de Inglaterra: "Por favor, haga usted todo lo que pueda por ella". "Usted", dice Callow, "ha dicho usted. No ha dicho hagan ustedes sino haga usted lo que pueda". Los asesores del primer ministro le indican que, en caso de no acceder a tener relaciones sexuales con el cerdo, el Partido ya ha advertido que se convertirá en carne política de cañón, un apestado social cuya familia correrá serio peligro. Callow acaba cediendo. Tranquilizan químicamente al cerdo y se le pide al primer ministro que se tome su tiempo, aunque tampoco demasiado no vaya a ser que alguien interprete que le gusta. A las tres y media, media hora antes de que concluya el plazo, el secuestrador, que resulta ser un artista llamado Carlton Bloom, libera a Susannah y luego se suicida pero absolutamente nadie se da cuenta porque a esas horas todo el mundo está viendo la televisión. Un año después Callow tiene una imagen política envidiable, lidera todas las encuestas pero su matrimonio es un desastre. Pues bien: José Mourinho ha preferido no hacérselo con el cerdo.

A lo bonzo

19 de Mayo de 2013 - 05:59:40 - Juan Manuel Rodríguez - 188 comentarios

Está llegando a tales extremos el encanallamiento de un mayoritario y generoso (en el sentido de amplio y no, por supuesto, en el de desinteresado ni mucho menos en el de magnánimo o noble de ánimo) sector del periodismo deportivo con José Mourinho que, en su ánimo de humillarle y ofenderle, alguien dio aire ayer al rumor de que Florentino Pérez le iba a destituir e iba a sentar en el banquillo... ¡a Toril!... Las fuentes, siempre las fuentes, que a veces llevan efectivamente agua clara y limpia y otras barro negro y con heces. De haber sido yo el Garganta Profunda de semejante bulo, que además de falso atenta contra el más elemental sentido común, lo habría adornado con el apellido Valdano. Una especie de dos por uno: Toril, que se ha pasado las opiniones de Mourinho por el arco del triunfo, al banquillo, y Valdano, que le llamó de todo hasta que le tuvo cara a cara, de nuevo a la dirección deportiva. Prisioneros de PRISA otra vez.

El Real Madrid es un club amplísimo y complejo aunque mandar, mandar, lo que se dice mandar, verdaderamente sólo manda uno y se llama Florentino Pérez. Bueno, Florentino y José Ángel Sánchez, que es más mourinhista que el propio Mourinho. Esa filtración (porque del periodista no dudo) no viene a significar más que Mourinho no ha tenido enemigos únicamente fuera sino también dentro. Alguien, probablemente con poco peso específico y menos influencia aún en la T4, habrá confundido sus deseos con la realidad. Es tan evidente que Mourinho se va del Madrid como que lo hará de un modo pacífico y ordenado con el club, que es el que importa, y con su amigo Florentino. Es pronta la victoria de los malos que incluso han conseguido que muchos socios y aficionados madridistas acaben repudiando a su entrenador, pero llevan tantos días de campaña, tantas semanas en conciliábulos, tantos meses de akelarres... que les puede la impaciencia. ¡So, que ya se va! ¡So, que ya le habéis echado! ¡So, que probablemente no vuelva por aquí jamás ni de vacaciones!

Manuel Jabois decía el otro día que él no recordaba el caso de un entrenador del Real Madrid que se hubiera desgastado tanto personalmente en la defensa del club. Yo tampoco lo recuerdo. Mou se ha quemado a lo bonzo sin escatimar en cerillas. Su desgaste ha sido generosamente compartido por el cuerpo técnico que trajo consigo cuando vino a nuestra Liga y por Aitor Karanka, a quien se encontró aquí y que ha sido un auténtico descubrimiento por su lealtad, tan poco valorada en nuestros días, disfrazada torticeramente por algunos de falta de personalidad. Y lo que se ha hecho con Diego López, que si es listo también saldrá de aquí pitando, pasará a los anales de la indignidad de mi profesión. Diego es un grandísimo portero que ha rendido un servicio extraordinario al club y que además ha dado la cara en un momento muy complicado, con Iker lesionado. Gracias, Diego. Gracias, Aitor. Gracias, José. Buena suerte. Aunque vosotros no la necesitaréis. Vosotros no.

Atleti campeón, se rompió la tradición

18 de Mayo de 2013 - 02:44:58 - Juan Manuel Rodríguez - 187 comentarios

Llegaba el madridismo a esta final de Copa borracho de humildad rojiblanca, embriagado por unos números que decían que el Atleti llevaba sin ganarles desde los tiempos de María Castaña, ebrio de los mismos reportajes de siempre, los de los eternos chavales (a algunos de los cuales empezaba a salirles ya pelusilla en el labio superior) repitiendo lo de que ellos no habían visto a su equipo ganar al Real Madrid. Y donde los demás veían el reconocimiento de la infinita superioridad merengue yo, que soy muy mal pensado, veía una trampa. Y donde los demás veían un problema mental (el jueves llegamos a contactar en Futboleros con una psicóloga deportiva que nos habló de la interiorización colectiva y de todas esas cosas) yo veía un ardid. Y donde los demás veían la goleada yo veía sufrimiento. Y el sufrimiento llegó.

El sufrimiento llegó más que nada porque Cristiano está más solo arriba que Robinson Crusoe y porque Özil, que tiene muchísima calidad, no culmina cuando le toca hacerlo. La calidad de Özil, que es innegable, es de esas que mandan el balón al palo en el momento crucial del partido. Y parece que la calidad de Benzema es similar a la de su compañero alemán. Hace un rato comentaba con Pedro Martín que sin tanta calidad pero con Hugo Sánchez el Real Madrid habría ganado la final por 4-1. La calidad, como el movimiento, se demuestra andando. Cristiano, que ha superado con creces la cincuentena de goles, está siempre, siempre encara, marca siempre, siempre baja y sube siempre. Özil y Benzema, sin embargo, solo tienen mucha calidad. Si otros partidos dejaron marcado a Higuaín, que a lo mejor no tiene tanta calidad pero se deja el alma en cada jugada, el de hace un rato debería hacer reflexionar a más de uno y a más de dos sobre la calidad de algunos futbolistas de la primera plantilla. El sufrimiento llegó porque nada más cabecear a la red Ronaldo el Madrid volvió a pertrecharse atrás y el Atlético supo aprovecharlo.

Si Mourinho ha dicho que la temporada ha sido un fracaso no vendré yo, humilde plumilla, a enmendarle tan severa plana. Es cierto, la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero: la temporada ha sido un fracaso. Que un equipo con un presupuesto de 500 millones de euros haya logrado únicamente, y en el principio de los tiempos, una Supercopa de España sabe a menos que poco. Es cierto que tampoco habría sabido a demasiado la Copa, cuya relevancia mengua a pasos agigantados cuando quien está a punto de ganarla es el Madrid y crece a idéntica velocidad cuando la disputan otros equipos, pero ganarla habría supuesto un broche medianamente decente a un año en el cual el equipo se descolgó demasiado pronto de la Liga y perdió unas semifinales de Champions en el partido de ida.

Rubén Amón decía el otro día que estos catorce años en blanco se habían convertido en una tradición. Pues se rompió la tradición y la interiorización colectiva del fracaso rojiblanco que suponía llevar casi tres lustros sin derrotar a su máximo rival acabó convirtiéndose en la asimilación madridista de que eso iba a ser siempre así porque sí, por una suerte de designio divino. La maldición se hizo trizas en el partido más doloroso y en el momento más inoportuno para el Madrid. Por contra, la felicidad rojiblanca debe ser a estas horas mayúscula. Cuando el reciente 1-2 liguero, en uno de los encuentros más soporíferos que recuerdo, pedí en vano que no dijeran en alto aquello de que el Madrid de los suplentes había vuelto a ganar a un Atleti titular, y advertí que Simeone, que es un pedazo de entrenador, había empezado ya a preparar la final. El Cholo ha querido escenificar incluso la importancia del partido llevándose concentrados a sus jugadores a Los Ángeles de San Rafael.

¿El árbitro?... Pues es cierto que no trató igual a Mourinho que a Simeone, que saltó y protestó tanto como él o incluso más, y que, aunque la expulsión de Cristiano fue justa, la provocó el colegiado no frenando en tiempo y hora las tarascadas que le dieron al portugués, que fueron innumerables como viene siendo habitual. Algún día tenía que explotar Ronaldo, a quien le han partido la ceja y no le han roto la espinilla de auténtico milagró ante la inacción arbitral, y ese día llegó en la final. Su gesto fue fruto de la frustración de saberse infinitamente mejor que los otros veintiún jugadores que había sobre el campo y por verse sin embargo abocado a perder una final muy importante ante un equipo inferior al suyo. Porque, y ahí reside el mérito fundamental del equipo dirigido por Simeone, convendremos entre todos que el Atlético es inferior al Madrid y, aún así, acaba de sobarle el morro en su propio campo.

España es un país con mucho canalla suelto y resulta que alguno tiene un micrófono o un periódico a su entera y plena disposición. Seguro que ya se habrá dicho a estas horas de la noche por parte de alguno de estos miserables que esto con Iker y Pepe no habría sucedido. Pero es que el canalla está de por sí inhabilitado para comprender el significado de la palabra "principio". Mourinho ha muerto deportivamente hablando con sus principios, los ha mantenido hasta el final y contra viento y marea y ahora se ve expulsado a esa isla rocosa y sin playas que se llama independencia. El advenedizo, el pelota, el veleta, el traidor no sabe distinguir entre lo que es correcto y lo que no lo es y hoy Casillas es el mejor del mundo y Pepe un fantástico central y ayer el primero se había estancado y no sabía salir por alto y el segundo era una especie de psicópata al que había que expulsar de España de inmediato. Yo, qué quieren que les diga, me sigo quedando con la isla solitaria del hombre esencialmente decente y con el carácter necesario para mantener su criterio. Aunque advierto de antemano que yo soy más raro que los ratones colorados y que lo habitual es justamente lo contrario, la jarana, la algarabía, el ruido, el frenopático.

Al Khelaifi busca el aplauso fácil

16 de Mayo de 2013 - 19:08:41 - Juan Manuel Rodríguez - 240 comentarios

Que Al Khelaifi se descuelgue ahora diciendo que aceptaría tratar la salida de Ancelotti a cambio de negociar el fichaje de Cristiano no es, como se ha apuntado por ahí, inquietante para el Real Madrid sino una majadería de tomo y lomo. Está bien como aparatosa declaración de intenciones pero en el fondo no encierra más que eso, la furibunda y espectacular reacción de un jeque que lleva siéndolo desde el día que nació y que no piensa aguantar el despecho público que supondría que un entrenador o jugador suyo eligiera irse a otro sitio por mucho que éste sea el mejor club de fútbol del siglo XX según la FIFA. Al Khelaifi tiene un estatus, quiere hacer grandes cosas en el PSG y es muy rico, de forma que parece lógico que trate de demostrarle a su parroquia que nadie, ni siquiera el Madrid, puede venir a su casa a hacer lo que le venga en gana.

Yo no le daría más importancia a la cosa: si Mou se quiere ir, que insisto que todavía está por ver, y Florentino no piensa luchar por retenerle, el banquillo del club blanco deberá ocuparlo alguien, quien sea, y entonces la pelota estará nuevamente en el tejado de Carletto, que podría ser al parecer el elegido pese a que lleva diciéndole que "no" al Madrid casi desde el mismo día que Arsene Wenger. Lo inquietante para el Real Madrid no es eso, lo inquietante no es que Al Khelaifi defienda lo suyo sino que aquí no se haya protegido a Mourinho, no se le haya blindado. Lo inquietante es canjear independencia institucional por paz mediática, y además no creo que funcione; supongo que el que quiere pringar en la olla merengue tratará de seguir haciéndolo, y con fuerzas redobladas, en cuanto huela la debilidad.

Porque si Mourinho se va será por puro y duro agotamiento, el flato fruto de quien lleva corriendo una maratón sin que nadie le eche un cable o le anime en la tarea. Ahora, cuando Ferguson se retira, todo son elogios para el técnico del Manchester, pero si alguien se toma la molestia de repasar qué ha hecho sir Alex en el club inglés encontraremos un montón de similitudes con lo que Mourinho pretende hacer, aunque de forma más acelerada teniendo en cuenta la especial idiosincrasia del país, en su Real Madrid. Ferguson también tenía un plan para su United cuando llegó, lo que sucede es que allí se respeta el trabajo de la gente y aquí no. Cuando David Beckham, que acaba de anunciar su retirada del fútbol, llegó aquí lo hizo según un sector del periodismo deportivo español para "vender camisetas". Ole la gracia española.

La foto del Filandón

15 de Mayo de 2013 - 15:37:34 - Juan Manuel Rodríguez - 132 comentarios

Llegados a este punto yo tengo una cosa clara: si el Real Madrid gana la Copa del Rey será sin ningún género de dudas debido al trabajo de los jugadores y si la pierde será indudablemente por José Mourinho. Esta mañana han vuelto a hablarme de la famosa autogestión, y lo ha hecho además un periodista que sigue habitualmente la información del Real Madrid. Es la palabra de moda. Se suele hablar de autogestión cuando se trata de descalificar al entrenador de turno, incapaz de domeñar a tal o cual jugador o hacerse respetar por el núcleo duro del vestuario. A Luis Molowny, por ejemplo, se le faltó gravemente al respeto así durante muchísimos años y, aunque ahora miremos hacia otro lado, lo mismo o parecido se dijo también durante mucho tiempo de Vicente del Bosque, añadiendo en su caso además que él tenía un jardín en salva sea la parte.

Hay otra cosa más que tengo clara: el hombre que ha sentado en el banquillo a Iker Casillas es perfectamente capaz de sustituir a un jugador que él interprete que no está haciendo lo que le ordenó antes de saltar al campo. Y cuando digo a uno digo a dos. O a tres, que es el número máximo de cambios permitidos. También en una final de la Copa del Rey, por qué no. Desde fuera diera la impresión de que Mourinho está más solo que la una en una isla rocosa y sin playas, la de su independencia, y no parece que sea ésta precisamente una persona demasiado habituada a cambiar de caballo a mitad del río. Ojalá no sea necesario sacar el látigo y la autogestión que proclama el antimourinhismo coincida punto por punto con lo diseñado antes por el entrenador porque de lo contrario me temo que de la autogestión se pase directamente a la autodestrucción.

Así que si el Real Madrid gana la Copa del Rey será por los jugadores y si la pierde será por Mourinho, que comería en su casa y con su mujer y sus hijos porque por el Filandón no apareció. Hay más: si el Real Madrid gana la Copa del Rey será porque los jugadores comieron juntos y se conjuraron para derrotar al Atlético de Madrid, que lleva sin ganar al equipo blanco desde que empezaron a poner en la tele Malcolm in the middle. De la foto que ya ha dado varias veces la vuelta a España y que, esta vez sí, suena clarísimamente a pulso al entrenador, me quedo con quien no aparece en la misma. En la foto del Filandón no aparece Xabi Alonso, que tengo para mí que es un tío que se viste por los pies. Yo sí me iría a comer con Xabi. Y supongo que Mou tiene las mismas ganas de quedar con Pepe que tendría Jesse James de irse de farra con Robert Ford.

Ironías de la vida

13 de Mayo de 2013 - 16:15:30 - Juan Manuel Rodríguez - 243 comentarios

Supongo que, pase lo que pase el viernes, en el imaginario colectivo madridista ha calado ya la idea de que la temporada que concluye es un fracaso. Claro que generalizar siempre es injusto y seguro que habrá quien prefiera hablar de proyectos, ideas, trabajo diario y otras zarandajas semejantes pero me da en la nariz que la mayoría de los socios no cambia la tranquilidad de la etapa de Calderón (que tendría sus cosillas pero al fin y al cabo ganó dos Ligas durante su presidencia), Schuster o Capello y Nanín por la más ruidosa de Florentino y Mourinho. Porque el anterior presidente no trajo a Schuster o a Capello para ganar la Copa de Europa, nada de eso. De hecho, desde la última que se ganó con Del Bosque, Mourinho es el primer entrenador al que se ficha con la condición de ganar la Champions. Mou no ha ganado la Champions luego la temporada es un sonoro y rotundo fracaso. Una ironía.

Decía que en el imaginario colectivo madridista ha calado la idea de que la temporada que concluye es un fracaso pero no culpo a los aficionados merengues por ello. Resulta mentalmente imposible soportar la propaganda mediática a la que se somete al socio del Real Madrid por tierra, mar y aire. Porque lo que quiere el socio del Real Madrid es que su equipo gane siempre y lo haga jugando muy bien al fútbol y, como el equipo se descolgó bien pronto de la Liga, todo lo que no fuera ganar la Décima era un fracaso. Eso es, al menos, lo que dicen todos los especialistas. De las 58 ediciones de la Copa de Europa disputadas hasta la fecha el Real Madrid ha ganado 9, un 15% aproximadamente, de forma que el mejor club de fútbol del siglo XX según la FIFA se ha tirado fracasando el 85% del tiempo restante, y eso siendo el club que más Copas de Europa ha ganado de largo. Se podría decir que el fútbol es un deporte de fracasados. Otra ironía.

Antes de saltar al cesped el ganador de la Copa es el Atlético de Madrid por varios motivos. El primer motivo es que si vuelve a perder con el Real Madrid no sucederá nada que no venga ocurriendo desde hace 14 años. El segundo motivo es que el equipo de Mourinho, cuya última proeza ha consistido según algunos en lesionar a Varane, entrará fracasado e, independientemente del resultado final, saldrá fracasado puesto que su objetivo era ganar la Copa de Europa, que era para lo que se contrató a Mourinho. El tercer motivo, tal y como apuntó acertadamente Simeone, es la diferencia de presupuesto entre uno y otro club y que, pese a que el equipo colchonero se presente a la final por una cuestión de lealtad institucional al Rey Juan Carlos, obliga al Madrid a ganar siempre y en cualquier circunstancia al Atleti. El cuarto motivo es que Mourinho no está pensando en la Copa sino en el Chelsea o, dependiendo de la hora del día, el PSG. Y el quinto y fundamental motivo es que lo dicen muchos periodistas deportivos. Pese a todo, y ante la inminencia de un nuevo fracaso madridista, sí se puede confiar en algo: los jugadores harán la alineación y decidirán cómo y dónde colocarse para hincarle el diente a su rival, una autogestión que tendrá muy merecida Mourinho por pretender responsabilizarse en exclusiva y de una forma enfermiza del once titular. Tercera ironía.

En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899