Mujeres que cuentan crímenes
Alguien citó en el blog unas palabras de Ann Perry diciendo que lo que le gustaba de las novelas policíacas era que se adentraban en las "zonas grises" y huían del blanco y negro moral, o sea, de la lucha del bien y el mal a cara de perro que caracteriza a la genuina novela negra, con contadas excepciones (Jim Thompson, p. ej.). Eso explica por qué la incansable Perry se ha metido en sagas detectivescas que más que nada describen épocas que le interesan (en Esclavos de una obsesión, la guerra de Secesión americana; luego, historias de traición y espionaje en los curiosos tiempos de la Primera Guerra Mundial, donde hubo "grises"; la Segunda volvió al blanco o negro). Pero tanta excursión histórica es respetablemente inútil. La fuerza y la originalidad de Perry siguen radicando en la minuciosa descripción de la Inglaterra victoriana y en la pareja detectivesca formada por Thomas y Charlotte Pitt, su desclasada, enamorada y presufragista señora; sin olvidar, claro, a la criadita Gracie, que tiene un protagonismo creciente en la saga y que en esta última novela hace el papel habitual de Charlotte, que se hace pasar por otra para ayudar a Pitt y oscila entre el arrojo leal y el pánico absoluto.
La ventaja de tener la figura detectivesca ya hecha es que el autor puede concentrarse en la descripción del ambiente y en la propia trama criminal, que en Perry, y especialmente en esta novela, son inseparables. Porque el crimen atroz sucede en el mismo Palacio Real, donde un príncipe de Gales que envejece sin heredar, se arruina en vicios y se rodea de una corte de advenedizos y aventureros que favorecen y comparten sus disipaciones, que aquí, son las orgías del Príncipe y sus amigotes con prostitutas en el propio Palacio, mientras las señoras se van a dormir fingiendo que ignoran lo que viene después. Cuando alguien es inmune e impune, la única ley es que no hay Ley, pero de la ley moral, no legal ni política, hay gente que se niega a desprenderse, como nuestro Pitt y algunos personajes fuera y dentro de Palacio; la princesa de Gales, sin ir más lejos.
La novela hará feliz a cualquier republicano y a cualquier historiador, porque describe con igual minuciosidad los problemas de orden moral que las instituciones plantean a los ciudadanos y las circunstancias de orden político que enmarcan la trama criminal. Y en cuanto a pulso narrativo y a la enrevesada y placentera dilación de hallar al criminal, estamos ante la mejor Perry de estos últimos años. En su estilo y su género, magistral.
Para regalo leve y confortable: Una visita Navideña
Hace unos meses se publicó, editada en Ediciones B, con tanto cuidado como Los crímenes de Buckingham Palace en Plaza y Janés, también en tapa dura y elegante, una novela menor pero muy entretenida de Perry, no sé si creada para algún periódico o revista o destinada, sencillamente, a cumplir un compromiso editorial inaplazable. Pero hay algunos lectores, entre los que me encuentro, que ya disfrutan si la acción transcurre en ambientes nevados y montañosos, como si el frío invocado en el libro invitara aún más a disfrutar del calor de un edredón, no digamos ya del fuego de una chimenea en unos días de Diciembre, navideños o no. Para esa tribu nevófila, esta novela es perfecta.
Cada vez estoy más en contra de la intervención en rescate de no se sabe muy bien qué y a no se sabe qué precio, pero en todo caso algo malo y que sale muy caro. Que conste.
Mientras reencuentran en los archivos las reseñas de novela negra que cometí el error de enviar en Agosto y que tenían que haber salido ya, acompaño los últimos pregones de las cinco de la mañana. Uno o dos no emitidos, porque la sátira no es de recibo en días de funerales.
Extraviado sumario del Bar Faisán
A los oyentes despiertos de la Mañana y a cuantos quieran y puedan oirlo
Se hace saber:
Que al parecer sigue extraviado en la mesa del juez Garzón el sumario del Bar Faisán que debería investigar el famoso chivatazo a la ETA que permitió a los recaudadores del chantaje revolucionario eludir la captura policial. Las fuerzas del orden, después de años de trabajo, iban a detener a los cajeros del terror con las manos en la pasta. Pero alguien, que según unos era de la policía, según otros del PSOE y según otros simplemente del Gobierno, les avisó y escaparon. El caso cayó en manos de Garzón, y hasta ahora no ha hecho nada. Tanto tiempo le sobra al faisán entre los faisanes, es decir, el juez entre los jueces según Quevedo, que, tras salvar a varias tribus indígenas iberoamericanas ha acometido nada menos que la investigación personal, por su cuenta y riesgo, sin tener jurisdicción, de lo que en argentinismo impropio llama desaparecidos de la guerra civil y la dictadura franquista, cuando desaparecidos por la acción criminal del Poder fueron los miles y miles asesinados por los gobiernos del PSOE de Largo Caballero y Negrín, en las checas, el paredón, el paseo previo secuestro o masacres como la de Paracuellos.
Es raro que Garzón, ahora que el salvado dinero de la ETA se emplea en colocar coches bomba y cosechar muerte y destrucción, no colabore con Rubalcaba y Zapatero, que dicen que están contra la ETA después de cortejarla varios años. Algunos jueces y fiscales de la Audiencia Nacional se han dirigido a la Oficina del Defensor del Oyente Despierto para pedir encarecidamente que si algún ciudadano empleado o avecindado en los juzgados de la AN sabe algo del sumario del Bar Faisán, que lo diga, y que, si no es así, alguien de la oposición, o sea, Rosa Díez, pregunte en el parlamento a Bermejo qué pasa con el Faisán. Ayer corrió el rumor de que Garzón tras la elección de Dívar para el Consejo del Poder Judicial y el Supremo, se estaba probando ya togas de diseño por si hereda. De esa forma, dicen los espantados jueces, no tendríamos Faisán pero nos sobraría pavo real y muchos pedirían asilo en la embajada más próxima. Se gratificará con la satisfacción del deber cumplido.
Lo que se hace público para general conocimiento.
Bono convoca concurso de máquinas de la verdad para el Congreso
A todos los oyentes despiertos de La Mañana y a cuantos quieren y puedan oírnos,
Se hace saber:
Que con fecha de 24 de Septiembre, nuestra señora de las Mercedes, el muy religioso y borromeo. Don José Bono ha convocado concurso público de proveedores para instalar en el Parlamento veinte máquinas de la verdad, mal llamadas polígrafos, como aquellas que hizo célebres Julián Lago en la tele de las inolvidables mamachicho. La razón de esta convocatoria urgente es el descrédito de la institución parlamentaria desde que el señor Bono, convencido de que a quien madruga Dios le ayuda, puso por la mañana en vez de por la tarde o tarde-noche, la sesión de control al Gobierno de los miércoles. El resultado es pavoroso. Los ministros llegan sin despertar del todo, Solbes se duerme, y , lo peor de todo, mientras se despejan o despiertan sus señorías sueltan lo primero que les viene a la cabeza, que, por desgracia, muchas veces es la verdad.
El miércoles negro del 24 de Septiembre, o sea, ayer, será recordado con bochorno por la sana ciudadanía durante mucho tiempo. Solbes dijo que ellos nunca habían negado la crisis, De la Vega dijo que Aguirre pretendía privatizar el derecho al agua, como si los derechos más elementales fueran del Estado y no de las personas y como si en Barcelona o Valencia no existiera ya esa situación que se pretende crear en Madrid. Pero lo más grave fue el ataque de sinceridad de la Excma Sra Da. Magadalena Alvarez, ministra de Fomento, que pidió respeto para las filtraciones, confesando así que a eso se ha dedicado su ministerio últimamente. Don José Bono ha decidido tomar cartas en el asunto pero no al modo convencional. Cada orador se pondrá los electrodos antes de tomar la palabra, pero si dice la verdad, aunque sea por error, se encenderá una luz verde tirando a amarilla, sonará una sirena y quedará automáticamente cortado el micrófono. La luz roja se encenderá cuando hablen Zapatero y otros de ese color político, pero siempre mintiendo adecuadamente para no perturbar el sosiego popular. El plazo para presentar las ofertas de máquinas de la verdad terminará el 22 de febrero. El que se presente el 23 no ganará y además será sancionado por tardón y filogolpista. El señor Bono espera recuperar así el clima sesteante y embaucador que tanto crédito había dado a la clase política. Todo menos permitir que sus señorías digan la verdad.
Lo que se hace público para general conocimiento.
Revilla en Buenafuente, siempre elocuente
A todos los oyentes despiertos de La Mañana y a cuantos quieran y puedan escuchar
Se hace saber
Que en la noche del 16 al 17 del presente mes de Septiembre, el Presidente de Cantabria acudió a un programa de escasa audiencia en una cadena de los amigos de Zapatero, que es quien lo mantiene al frente de aquella comunidad autónoma para que no gobierne el PP. Allí, dispuesto a ponerse a la altura de su interlocutor el señor Revilla dijo –y excusen los oyentes despiertos: “mojé la primera vez a los 18 y pagando”, lo que ha provocado airadas reacciones entre las diputadas,del PP, en particular de la diputada regional del PP Doña Tamara González, que acusó a Revilla de apología de la prostitución y de ofender y humillar la dignidad de las mujeres de Cantabria con sus continuas zafiedades. La portavoz de la asociación AMC, Antiguas Meretrices de Cantabria, ha dicho que nadie de la profesión recuerda haber permitido el acceso carnal de Revilla, “ni pagando”. Que no existe la cuca de Reviruca, pero que pudo ser una extranjera, o no recuperada de la experiencia, y que pasó a mejor vida.
Sin embargo, fuentes cercanas al Sr Revilla quieren aclarar: que lo que quería el Presidente era dar a conocer el diccionario cántabro-español y el esfuerzo del llamado “Acurrie pola lingua cantabra” que acomete este año el cuarto curso escolar para recuperar un idioma ancestral, admirado ya por los romanos y al que sólo por envidia desprecian sus vecinos y atacan personajes de la cuerda de Marcelino Menéndez y Pelayo, muy mal santanderino, muy lerdo y típico genocida lingüístico, que todo lo escribió en español y en cántabro, nada. El Excmo Sr. Revilla, conocido en la Villa y Corte como “el de las anchoas”, seguirá ilustrando a la izquierda catalana nacionalista y a las fuerzas de la cultura y el progreso en general, así que volverá la semana que viene a la Sexta para explicar el amplio significado de “mojar”, verbo genuinamente cántabro del que se apropió el imperialismo castellano. Una iniciativa más en la inaplazable tarea de recuperación y engrandecimiento de la lingua cantabra por parte del Excmo señor Revilla.
Lo que se hace público para general conocimiento
Díaz Ferrán crea el soviet de empresarios
A todos los oyentes despiertos de La Mañana y a cuantos quieran y puedan escuchar
Se hace saber:
Que la Oficina del Defensor del Oyente Despierto ha recibido esta madrugada un comunicado desde la sede de la antigua CEOE cuya autenticidad está confirmando, pero cuya importancia obliga a hacerlo público cuanto antes. El comunicado dice así: “Ayer a medianoche, tras celebrar una solemne libación en homenaje a los vampiros, se constituyó el soviet revolucionario de camaradas empresarios, que reemplazará de inmediato y con carácter irrevocable a la antigua patronal. El camarada Gerardo, que ha renunciado al título burgués de Presidente y a los apellidos injustamente asociados a la explotación, dirigirá los trabajos constituyentes de una nueva organización de empresarios orgullosamente soviéticos cuyo lema provisional será: “Por la negociación hacia la subvención”. No se le oculta al camarada y eso acrecienta su mérito, que un sector minoritario del empresariado sigue aferrado a viejas fórmulas del pasado, como defender el capitalismo popular cuando lo que hace verdaderamente ricos a los empresarios progresistas es el socialismo, o emperrarse en cosas tan antiguas como la libre competencia y la economía de mercado, cuando lo moderno es conseguir el dinero de todos los contribuyentes para pagar los desfalcos de los millonarios.
El nuevo soviet empresarial invita a formar parte del politburó que reorganizará la antigua CEOE a los siguientes camaradas: Llamazares, para la formación ideológica de la nueva élite empresarial roja; Bermejo, para redactar un nuevo código de justicia empresarial alternativa; Trujillo, para diseñar las soluciones habitacionales de la nueva sede histórica que se instalará en la antigua Cheka de Fomento-Bellas Artes. Cándido, para perseguir a la COPE y otros medios reaccionarios. Blanco, para dar clases de elocuencia; Cebrián, para dar clases de comunicación escrita; Revilla, para impartir cursos de urbanidad. Bernat, para asistir a las empresas que, carentes de interés social, merezcan el suicidio asistido. Y Carrillo, para actualizar la memoria histórica. En el próximo congreso del Soviet de camaradas empresarios, que se celebrará el día de la Fiesta Nacional Popular del 12 de Octubre, se espera la asistencia de los camaradas Chávez, Correa, Morales y Michael Moore, así como los mensajes fraternales de los camaradas Castro y Kim Jong Il. Cualquier ciudadano estadounidense que se acerque al recinto será apresado de inmediato y conducido de grado o por la fuerza a los sótanos de la nueva sede, que será la antigua Cheka de Fomento-Bellas Artes, donde será fulminantemente reeducado por los camaradas Bardem y Bautista. Madrid, 18 de Septiembre del Año I de la nueva Era Empresarial.
Firmado: el apoderado tesorero: camarada Fefé: el líder Máximo: Camarada Gerardo.
Lo que se hace público para general conocimiento.
La embajada de Bulgaria, indignada con el PP
A los oyentes despiertos de La Mañana y a cuantos quieran y puedan escuchar
Se hace saber:
Que la Oficina de Defensa del Oyente Despierto recibió ayer una queja oficial de la Embajada de Bulgaria acompañada de un auto judicial de segunda mano, o sea, gallardonista, que nos obliga a insertarla en este espacio. Sobraba el auto judicial porque ya no tenemos dónde aparcarlos y creemos que la queja está muy justificada.
La carta dice así
Bulgaria, en el ejercicio de su soberanía, protesta contra la continua manipulación de su nombre por el Partido Popular, que sobrepasa ya todos los límites. En el pasado congreso de Valencia se hizo tristemente célebre el eslogan “Bulgaria capital Valencia”. Todo por la mayoría exagerada que en las votaciones de la pasada dictadura comunista arrojaban las cifras oficiales de nuestro país. Sin embargo, después de la dictadura, ningún dirigente búlgaro, sea al frente del Gobierno o de la oposición, ha mandado a los opositores internos al partido liberal o al conservador, como hizo el señor Rajoy en Elche. Ni siquiera los mandamos a la cárcel. Ni, como dicen ustedes, a freír espárragos.
Pero si aquello nos dolió como europeos y nos menoscabó como búlgaros, ya que la votación del señor Rajoy no llegó en Valencia al ochenta por ciento, cuando las llamadas mayorías búlgaras del pasado superaban el 95%, peor ha sido el congreso de Madrid, donde la señora Aguirre sí ha sobrepasado el 96%, y Bulgaria fue de nuevo objeto de burla entre la presidenta de la Comunidad de Madrid y el jefe de la oposición señor Tomás Gómez. Al felicitarle éste por el resultado, respondió ella por SMS: Bulgaria. ¡Bulgaria, siempre Bulgaria, otra vez Bulgaria! ¿Por qué no Pekín, por qué no La Habana? Eso sí que son mayorías con candidato único y donde el pluralismo brilla por su ausencia. La paciencia búlgara tiene un límite. Si se insiste en la sátira cruel, advertimos que en el próximo festival de Eurovisión el representante búlgaro será Gaspar Llamazares, con letra de Durán y música de Lleida. La canción, “Mayorías del PP en Valencia me sumen en la impotencia; mayorías del PP en Madrid, ya las quisiera para mí”. Es duro, sí; pero los búlgaros ya no podemos más. Hasta aquí hemos llegado.
Sofía, 21 de Septiembre de 2008
Lo que se hace público para general conocimiento.
La decisión de las instituciones políticas y económicas de los USA para comprar la mala deuda, es decir, la malversación y el despilfarro de ingentes cantidades de dinero supuestamente protegido por los reguladores y las infinitas leyes y controles existentes es uno de los golpes más duros que se hayan asestado nunca al liberalismo económico y político. Tan fuerte y tan de fondo es el golpe que no me parece exagerado decir que ha empezado la lenta reconstrucción del Muro de Berlín. Y no en Berlín, claro, sino dentro de Washington y de todo el sistema que supuestamente había vencido en la Guerra Fría.
A lo largo de las próximas semanas, meses y tal vez años, seguiremos analizando –y espero que en LD lo hagamos a fondo– el cómo y el porqué de esta decisión tomada in extremis y, acaso lo más grave, por consenso de los dos partidos norteamericanos que se disputarán en mes y medio la Casa Blanca. Qué significa ideológicamente esta medida de un intervencionismo sin precedentes lo demuestra la celeridad con que Obama la ha abrazado y el desconcierto, disfrazado de asentimiento, de la candidatura McCain-Palin. Es imposible mantener una lucha en defensa de los valores en una sociedad que premia al estafador y condena al estafado, por lo menos a pagarle la fianza para que no entre en la cárcel. Es difícil mantener un discurso de control y limitación del gasto público cuando todo el sistema financiero es una gigantesca máquina de destrucción de ahorro y de exaltación de un capitalismo de Estado, a cuya sombra se permite, de algo hay que vivir, una cierta economía de mercado, pero en régimen de libertad vigilada. Pero sujeta, de algo hay que morir, a las necesidades de un consenso estatista generalizado que ha abolido la responsabilidad como el valor inexcusable de la actividad económica.
Yo no sé, y nunca lo sabremos, si una cadena de quiebras gigantescas habría sido peor que esta intervención americana en defensa de todos los timadores político-financieros del mundo. Tampoco sabremos si habría sido mejor que lo que nos espera, que a mi juicio no puede ser bueno de ninguna manera. Lo razonable, desde el punto de vista liberal, es una lenta reconstrucción del escenario de ruina financiera internacional que se había dibujado ya con toda claridad. Si se premia a los que merecen castigo y se castiga a quien no lo merece, no es lógico pensar que el resultado sea positivo para la economía, para la política y para la ética. En este orden, sin duda.
Y temo que mucho más aún en el orden inverso: ética, política y economía. En lo ético, porque se premia de hecho la falta de ética a un nivel planetario y porque limitará a lo religioso y moral, abandonando la pretensión de controlar y limitar el descontrol de la Administración, cualquier protesta contra el saqueo de los bolsillos de los ciudadanos por una casta político-mediático-financiera que convertirá a mucha gente en antisistema. En lo político, porque el consenso socialdemócrata e intervencionista no sólo se va a reimplantar como paradigma único para todos los países avanzados, sino que incluirá el modelo estafador y delincuencial de un cierto tipo de dirigente político entre Clinton y Zapatero, entre Arkansas y México DF, entre Georges Soros y Carlos Slim.
Y en lo económico porque deja como únicas alternativas a corto plazo las tres que han fracasado en el siglo XX: el intervencionismo socialista a máxima escala, que ha sido el comunista; el socialismo a escala más limitada, que han sido el fascismo mussoliniano y la socialdemocracia; y el estatalismo proteccionista de derechas, que no deja de ser una variante de socialismo. En resumen: una triple derrota de la libertad; un paso que parece irreversible hacia el abismo de lo política y económicamente correcto; una catástrofe.
Habrá que esperar un par de meses para ver si el PP equilibra parcialmente su línea política con algunos dirigentes más sólidos que estos chiquilicuatres centrifugados o se engolfa epilépticamente en un gallardonismo sin Gallardón... hasta el verano, si es que Rajoy Bautista, tras cosechar dos derrotas regionales, no adelanta la voluntaria entrega de su cabeza antes de las europeas de Junio. Obviamente, la entrega a Gallardón I "El Deficitario", que es al que previamente le ha regalado la bandeja. Ese será el momento de Aguirre como alternativa asediada, acaso también de Rato y, sobre todo, de Aznar, si de verdad quiere hacer algo y no sólo quedar bien consigo mismo. (Y con la Alcaldesa).
Pero, hoy por hoy, la hipótesis más razonable en el PP es la del cambio de líder pero no de política, que ya es totalmente entreguista, es decir, gallardonita. Estaríamos ante uno de los más clamorosos golpes de Estado (Estado Mayor jibarizado) en uno de los dos grandes partidos políticos, más grave aún que la defenestración de Borrell en el otro porque ésta fue perpetrada por Polanco y el aparato felipista. Y el defenestrado, falto de ambición, se dejó. Hoy, cómodamente nadificado en Bruselas, no se atreve ni a guardar rencor y sigue siendo un sectario insoportable. Pero esta vez, en unos pocos meses, sería el propio líder del PP, después de proclamarse candidato para 2012 y forzado al partido a medio ratificarlo, el que entregase el cetro al sucesor. Es probable que el cambiazo de Rajoy empezara con ese acuerdo de sustitución a plazo casi fijo, pero a Gallardón le conviene esperar al menos un año para que su golpe fuera más aplaudido que el de Primo de Rivera. Rajoy, claro está, alimenta la esperanza de que Gallardón se suicide metiendo clamorosamente la pata, que es deporte al que no se resiste demasiado tiempo. Pero el rumbo político está marcado, las cartas repartidas, la oposición sitiada y la opinión pública advertida. Faltan ya sólo meses –entre siete y nueve, en Marzo o Junio- para que el desenlace se produzca o para que la gresca por el liderazgo de la Derecha y la aceptación o rechazo del cambio de régimen se perfile, defina, concrete y decida.
Para entonces, sin embargo, se habrán dado pasos decisivos en la liquidación del Estado Nacional español. Y no sólo por el acatamiento previsto en el Tribunal Constitucional del Estatuto de Cataluña, que Rajoy también acatará y hasta acunará arrobado, como Montilla a la bandera catalana. La gran rendición al cambio de régimen se ha producido en la pornosesión del Congreso para alabar los méritos de los designados para agravar aún más la politización del CGPJ. Hay que esperar también las dos sesiones y los ocho cicerones, carlomagnos o urracos que faltan por almibarar; y, claro, en España siempre cabe alguna sorpresa positiva, pero no veo cómo ni quién podría protagonizarla. Tal vez alguien del PP releve como portavoz a Trillo o tal vez Trillo se gallardonice del todo y lleve a juicio, en cuanto le absuelvan de lo del Yak, a los medios que hemos osado criticar su obscena complacencia con un sistema de politización de la Justicia que no hace muchos años consideraba corrupto, faccioso y letal para la democracia en España. Como Rajoy, vamos.
PD. Adjunto la salutación de la nueva temporada y los demás pregones o bandos de las cinco de la mañana que, en un ataque de stajanovismo suicida, he empezado en la COPE. Para los que no tratan con Internet o sólo se fían de la palabra escrita. Vale.
Salutación: un nuevo año, un programa renovado, un propósito inalterable (8/9/08)
Gracias, amigos por estar ahí a estas horas, despiertos por no haber dormido o por haberos levantado ya, pero despiertos en cualquier caso. En esta vuelta a las ondas quiero agradecer en general lo que no podría hacer en particular: los numerosísimos testimonios de apoyo tras la operación de linchamiento personal, mediático y judicial contra mí y contra la COPE organizada desde el cieno en que se mezclan las ambiciones desnortadas, los intereses inconfesables y, sobre todo, la voluntad de amordazar desde el Poder al que se niegue a callar o a hablar en voz baja sobre lo que está pasando. Al que critique que a nuestra Nación, España, van a liquidarla, pero antes, arruinarla.
No voy a extenderme sobre el linchamiento. Pero lo que quería el despotismo político es que yo me hartara y me fuera o que me echaran y que la COPE quedase rota y lista para que la comprara barata una de las empresas del triángulo de las querellas liberticidas ABC-El País-Gallardón. Eso les ha salido mal. Aquí sigo, aquí seguimos, y todas las infamias de los liberticidas del Gobierno y la Fiscalía o de este irreconocible PP cuya gran hazaña ha sido linchar a María San Gil para luego dimitir como oposición, no nos han podido callar. Sí nos obligan a una nueva estrategia: todo lo que suponga injuria o calumnia, es decir, lo que llevamos años padeciendo, en lo personal o en lo profesional, va a ir a los Tribunales. Porque en España no habrá una Justicia digna de ese nombre, pero sí hay jueces y fiscales decentes a los que asquea el linchamiento de quienes han cometido el terrible delito de criticar al Poder. Algo que en una situación de despotismo y desconcierto, de ruina y balcanización, ese Poder despótico se niega a permitir. Y hoy, y a partir de hoy, espero que esto sea lo último que comente sobre juicios y miserables.
Vayamos al presente. Hoy La Mañana presenta un cambio de forma y, sobre todo, de fondo. Hay voces nuevas y nuevas secciones, pero entre ellas una muy importante: "Sobrevivir a la crisis", que marca el que a nuestro juicio, como informadores y creadores de opinión, es el problema más urgente de la España de hoy. No el más grave, que es la liquidación del Estado y la Nación, y que por lo visto no preocupa demasiado a los votantes pancistas, pero sí el que hasta a los pancistas debería preocupar. Me refiero a la crisis económica, un fenómeno sin precedentes y que acaba de comenzar.
En los próximos meses, en los próximos años, millones de personas van a ir al paro y a la indigencia, van a tener terribles problemas económicos porque nadie había previsto semejante ruina a tan corto plazo y sin remedio a la vista. Nosotros sí lo anunciamos, pero en estos casos no vale de nada tener razón. Hay que ver cómo se ayuda y vamos a hacer cuanto podamos para ayudar a los que lo necesitan y a los que lo van a necesitar. Igual que con la rendición de este Gobierno ante la ETA y la vil persecución de las víctimas del terrorismo la COPE ha sido la voz de las víctimas y de la nación humillada, este año y los que vienen queremos ser la ayuda en información y en orientación de esos millones de personas, que al final directa o indirectamente somos casi todos, que están condenados a sufrir un desastre sobre el que no se les informa. Peor: sobre el que se les miente. El Gobierno está intentándolo todo para que la sociedad no sea consciente de esa crisis económica, porque piensa que le puede costar el Poder. Y para conservarlo va a radicalizar la crisis política: eutanasia, aborto, guerra civil, radicalización separatista... y más. No son cortinas de humo, ojo, son una humareda que no deja respirar moralmente a media España, pero así cree el Poder, del PSOE y el PP, que conservará sus poltronas.
Seguiremos, pues, hablando de política, pero nos centraremos a fondo en la catástrofe económica que se nos viene encima, porque sobre eso pocos medios van a hablar. Y vamos a tratar de conectar la sociedad que quiere ayudar y la que necesita ayuda, la nación que no olvida a nadie y los que, aunque el Poder los tome por nadie, son también nación. Vamos a seguir en la brecha y vamos a cambiar mucho este año, porque la nación lo demanda, pero lo vamos a hacer con ustedes. En los días, semanas y meses venideros verán cómo. Y aquí dejo hoy este comentario, mucho más largo de lo que será habitual cada día a las 5. No empieza La Mañana, continúa. Empieza un día más. Buenos días, amigos despiertos.
Extraviada la división de poderes (9/9/08)
A todos los oyentes despiertos a esta hora y cuantos quieran y puedan enterarse,
Se hace saber:
Que con fecha de ayer, 8 de Septiembre, D Carlos Luis de Secondat, barón de Montesquieu, ha denunciado la desaparición en España de su más preciado tesoro, que es la separación de poderes. El barón, aunque gabacho por haber nacido en Burdeos, ha sido siempre muy apreciado en nuestra nación y en todo el orbe, porque en esa joya reúne lo que nuestros padres romanos, nuestros reyes cristianos y nuestros patriotas liberales han tratado siempre de conseguir: que la Ley esté por encima del Poder político, que los jueces sean honrados e independientes y que vigilen a los poderosos para que no abusen del poder, que es condición humana conocida y padecida desde que el mundo es mundo. Nada protege al humilde como una ley justa y un juez que la aplique.
El Señor de Secondat, don Carlos Luis, ofrece una importantísima recompensa por la recuperación de su tesoro: la independencia de la Justicia y la vigilancia del Poder. Según denuncia el Barón de Montesquieu, su tesoro fue asaltado ayer en pleno centro de Madrid por la tristemente célebre Banda del Consenso, cuyos dos cabecillas son El Zapatero, también llamado el Cejas, y Marianico El Registrador. La ciudadanía toda debe colaborar en la tarea de rescatar aquello que es de Justicia y que pagamos todos.
Lo que se hace público para general conocimiento.
Extraviado Jefe de la Oposición (10/9/08)
A todos los oyentes despiertos de La Mañana y a cuantos quieran y puedan enterarse,
Se hace saber:
Que ayer, en un céntrico edificio de Pamplona y cuando acompañaba al presidente de Navarra, desapareció o fue extraviado el líder de la Oposición, sin que hasta ahora sepa la policía si ha sido víctima de secuestro, intimidación o pérdida temporal del juicio o la memoria, que acarrean la ruina del decoro. Lo último que los testigos recuerdan haber oído a Don Mariano Rajoy Brey fue la frase: "Carmen, por favor". Pero ni la razón de su petición de auxilio ni su paradero actual obran en conocimiento de las autoridades.
Por razones de estabilidad institucional, la desaparición del Jefe de la Oposición, de su persona y de sus funciones, reviste extrema gravedad. Se pide pues ayuda a cuantos puedan haber oído o visto algo después del "Carmen por favor" y antes de la desaparición o extravío del Señor Rajoy. El Partido Popular y el Ministerio del Interior gratificarán con dos escaños en el Congreso o el Senado, canjeables por un escaño en el Parlamento Europeo, y, atención, un abono para ir gratis durante dos temporadas al estadio del Real Madrid, el Barcelona o cualquier otro club. El abono del Real Madrid, mientras el Señor Presidente del club no lo provea, será cortesía personal del Excelentísimo Sr. Ministro del Interior D. Alfredo Pérez Rubalcaba. Y el abono del Barcelona, mientras no lo provea el Señor Laporta, será gracia del Excelentísimo Señor Presidente del Gobierno, que se halla consternado ante la desaparición de tan fiel colaborador. Además de la generosa recompensa material, quien ayudara a encontrarlo tendrá la recompensa moral del agradecimiento de la sana ciudadanía.
Lo que se hace público para general conocimiento.
Ha aparecido Rajoy pero Zapatero desvaría (11/09/08)
A todos los oyentes despiertos de La Mañana y a cuantos quieran y puedan enterarse.
Se hace saber:
Que ayer, sin mediar actuación de las fuerzas del Orden, reapareció en el Parlamento, y por su propio pie, el Jefe la Oposición, extraviado anteayer en Pamplona. Su estado no parece revestir gravedad, aunque los médicos aguardarán cuarenta y ocho horas antes de emitir un comunicado, que leerá doña Carmen Porfavor Martínez Castro. La reaparición del señor Rajoy ha llenado de dicha a sus familiares y amigos y a muchos dirigentes del PP, que se veían abocados al INEM. No obstante, un nuevo y raro suceso hace que el Ministerio del Interior mantenga la recompensa ofrecida para buscar al señor Rajoy, y que vamos a recordar: dos escaños en el Congreso o el Senado, a elegir, dos: o un escaño en el Grupo mixto del Parlamento Europeo, uno, pero con doble sueldo y dietas: y además el abono por dos temporadas en el Bernabéu, que dona el señor Ministro del Interior, o en el Nou Camp, obsequio personal del Presidente del Gobierno. Si es en otro estadio español, y pese al grave déficit municipal, lo pagará el señor Alcalde de Madrid con fondos de la Villa y Corte.
La inquietud de las autoridades obedece al errático comportamiento del Presidente del Gobierno en la sesión parlamentaria de ayer, a la que no se sabe a qué ni por qué fue. Aunque algunos pasquines han propalado que el señor Rodríguez Zapatero quedó muy afectado por la súbita reaparición del Señor Rajoy, el Gobierno rechaza esa versión de los hechos, torticera y mal intencionada, y pide de nuevo ayuda a la sana ciudadanía. Quien conozca algún dato sobre el quebranto del señor Presidente del Gobierno, sea por estudios de virus, bacterias o bichos, sea por cualquier otro medio, deberá dirigirse al Presidente de las Cortes, Excmo. Sr. D. José Bono, que, si el mal del Sr. Zapatero se confirma, deberá afrontar la emergencia haciéndose cargo del Gobierno de inmediato. El señor Bono añade de su pecunio a la recompensa un abono de dos años en Las Ventas, siempre que la explicación del desvarío del presidente acarree su destitución.
Lo que se hace público para general conocimiento.
Campaña de firmas: el CGPJ Premio Príncipe de Asturias de la Concordia (12/09/08)
A los oyentes despiertos de la Mañana y a cuantos quieran y puedan enterarse,
Se hace Saber:
Que el Partido socialista felizmente en el Poder, el PP felizmente en la Oposición, los partidos nacionalistas, felizmente en la Oposición y en el Poder, y todos los diputados sueltos salvo la díscola Rosa Díez, van a emprender una campaña de recogida de firmas para que al año que viene le den el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia al Consejo General del Poder Judicial. El Palacio de la Zarzuela, tras decir que no comenta estas actividades políticas, ha manifestado que ve con la mayor simpatía esta propuesta de consenso, sobre todo porque Su Alteza Real, heredero del Trono de Recaredo y de su padre, así como la Princesa se halla muy feliz tras haber recibido el Premio Rafa Nadal.
Todos los partidos y medios de comunicación, lealmente empeñados en esta labor de concordia que es el Pacto por la Justicia, salen así al paso de las injustas críticas que algunos políticos, medios e incluso jueces han vertido contra la feliz renovación del CGPJ, garantía de justicia y ecuanimidad que llevará al noble pueblo español por el camino de la más agradable felicidad. Los funcionarios que no firmen perderán su empleo, si los jueces, independientes, no deciden lo contrario. Entre el pueblo firmante se sortearán cada mes las obras completas de Juan Luis Cebrián, cortesía de Sogecable, y las obras escogidas de Baltasar Garzón, cortesía de Detectives Faisán.
Lo que se hace público para general conocimiento.
El problema esencial de la izquierda y buena parte de la derecha europea con los Estados Unidos de América (USA) es que quisieran hacerlos desaparecer. Y como la empresa es vasta y se aventura difícil para una civilización de jubilados éticos y oportunistas políticos, abonada a la dictadura de lo cómodo y al despotismo de lo progre, que eso es la Unión Europea, sustituyen la extinción real de la primera potencia mundial por la realidad virtual de su desnaturalización. Lo que quieren es una América que no sea América, y utilizo aquí el concepto a la manera useña (© Pío Moa) y de muchos iberoamericanos, empezando por el heroico exilio cubano. Pero como parece que América no quiere dejar de ser América, muchos europeos y todos los izquierdistas del mundo quieren, al menos, que no se parezca en nada a los valores que la distinguen.
Si se hiciera un análisis de las encuestas europeas más fiables acerca del nivel de aceptación y esperanzas de victoria de todos los candidatos a la Presidencia de los USA, estoy convencido de que nunca ha ganado un republicano, y de que los demócratas, que en el último cuarto de siglo han perdido todas las elecciones menos dos, triunfaron en el ánimo del electorado europeo, que afortunadamente no puede votar en ese país al que odia cuanto envidia. Es un lugar común de la izquierda (adoptado, faltaría más, por la Derecha maricomplejines) que todos los ciudadanos del mundo tendríamos que votar en las elecciones useñas, puesto que lo que se decide en el Despacho Oval afecta a todo el mundo. Curiosamente, esto se dice desde finales de los 60 y principios de los 70, justo cuando los USA empezaron a dudar de sí mismos y acabaron por desertar de Vietnam. Pero a ninguno de los que decían que querían votar en Boston se le ocurría decir que quería votar en Moscú o en Pekín, que hubiera sido una forma mucho más rápida de liquidar la guerra, sin los millones de víctimas del sudeste asiático (Vietnam, Camboya, Laos) abandonadas a su suerte, y de apoyar a los disidentes que en la URSS, China y demás tiranías comunistas que de forma directa apoyaban al Vietcong, luchaban por la democracia renunciando a cualquier mejora en su trabajo y arriesgando su propia vida. Pero los progres y carcas antiamericanos de ayer y hoy no quieren ni han querido nunca votar en Washington. Lo que quieren es acabar con la primera democracia del mundo. O por lo menos, desfigurarla. Quieren lo contrario de lo que quería Ronald Reagan para una de las pocas naciones europeas vivas, aunque aún cautiva: "Let Poland be Poland."
Probablemente, los USA son el único país occidental que todavía cree en sí mismo. Sin duda, el único que renueva periódicamente, con mayor o menor acierto, sus propósitos fundacionales. El único que, veraz o fingidamente, obliga a sus mandatarios a explicar su comportamiento en clave ética y no sólo política e ideológica, como pasa en Europa. El único, además, en el que la política y la ética tienen a su alcance el uso de la fuerza necesaria para garantizar su seguridad y la de sus aliados, que suelen comportarse con ellos de forma vil, egoísta, hipócrita y miserable. Es verdad que los USA no son un buen aliado, pero los aliados de los USA, salvo Gran Bretaña, son muchísimo peores. Y a través de ese circo electoral que a mí me repele pero que a los americanos les encanta, prueban una y otra vez que su optimismo está justificado, que ese pueblo sigue siendo un gran pueblo y que esa nación sigue siendo una gran nación. En rigor, los USA son algo más que una nación para muchos millones de ciudadanos de, pongamos, Nowhere, Estado de Sitio, muchos de ellos iberoamericanos y españoles que han perdido o están perdiendo su nación, su libertad, su propiedad y su derecho a la igualdad ante la ley. No sé lo que dará de sí la carrera de Palin, que sigo fielmente en LD gracias al mejor blog liberal que sobre las elecciones USA se publica en español: Democracia en América. Lo que sí sé es que lo que más me gusta de ella es que se parece mucho, mucho a América.
Que Alberto Recarte es uno de los pocos intelectuales importantes en España tal vez no sea mucho decir, dado nuestro deterioro intelectual, pero es decir mucho, y lo digo a conciencia, porque rara vez un intelectual español, y menos aún un economista, se ha atrevido a llevar a sus últimas consecuencias el análisis de una realidad tan complicada y desagradable como la de esta crisis económica que se nos ha venido encima casi de golpe y que, si no se le sabe dar la lidia adecuada, acabará con buena parte de los logros que en materia de bienestar social ha alcanzado nuestra nación en las últimas décadas. Y estoy convencido de que desde ahora el nombre de Recarte irá inevitablemente asociado a este Informe, porque no hay precedentes ni paralelos de un empeño intelectual parecido, tan ambicioso y al tiempo tan humilde, tan estremecido y tan estremecedor.
He tenido el curioso privilegio de asistir a la confección de este estudio desde una perspectiva extrañísima en un hombre de letras, que es la de ver sufrir a un hombre de ciencias por la trayectoria y el sentido implacable de las cifras que con su trabajo iba alumbrando. Era como ver padecer a un novelista porque el personaje que ha creado empieza a desarrollarse por su cuenta, vive al margen de los planes que para él se habían hecho y obra con respecto a una lógica interna impecable pero desoladora para los planes que su padre novelista había trazado. Aquí no es el personaje el que se echa al monte y vive por su cuenta, sino los números de la economía española, que, después de ordenados para aclarar su significado, presentan un saldo escalofriante, muchísimo peor que el que cabría imaginar. Si se nos permite el juego de palabras, las cifras, una vez descifradas, ofrecen un horizonte indescifrable. Los números contantes y sonantes de la economía española, una vez revisados, hacen de la crisis, de esta crisis que tan poco se parece a cualquier otra, un fenómeno tan necesario de explicar como difícil de resolver.
Es un lugar común que para resolver un problema, lo fundamental es saber plantearlo. Pero ese es justamente el obstáculo con el que topó el Informe Recarte: los datos de la situación económica, utilizados sin anteojeras políticas, arrojaban tales consecuencias que era preferible dudar de ellos, darlos por nulos o refugiarse en las boscosidades de la "ciencia lúgubre", que cuando no tiene o no quiere tener clara una cosa, la oscurece terminológicamente hasta tal punto que, a fuerza de tecnicismos, acaba por borrarla. Naturalmente, luego la realidad se venga de los conjuros verbosos, pero no siempre las sociedades son capaces de ver sus errores. Ahí está Argentina, que se niega a reconocer que lleva medio siglo equivocándose. Y así podemos vernos nosotros, si no queremos ver lo que este Informe pone ante nuestros ojos.
Tal vez por esa dificultad de asumir los errores que tienen todos los grupos humanos, el Informe Recarte, siendo político, ha querido ser absolutamente apartidista. Pueden usarlo las izquierdas y las derechas, la patronal y los sindicatos, las asociaciones de consumidores y el Banco de España, seguramente la única institución a la que no le sorprenderá su contenido, porque, politizado y todo, tiene a mano las cifras de la crisis. En uno de sus capítulos dice el Informe Recarte que aquí nos hemos equivocado todos: los Gobiernos y los políticos, los bancos y las cajas, los ciudadanos y las familias. Hay muchas razones para esta crisis que, conviene señalarlo, empezó casi un año antes del caso de las subprime. Pero además del importantísimo factor exterior, tiene hondas raíces interiores. Tan hondas como la confianza en el valor del suelo y de la vivienda, acaso la piedra angular de todas las nociones sobre el valor de las cosas heredadas por los españoles. Y en este caso, también la experiencia ha fallado. La costumbre no nos ha guiado sino que ha ayudado a extraviarnos. Los políticos y los banqueros han agravado el problema, pero, a diferencia de todas las crisis anteriores, la experiencia no nos ha hecho evitarlo. Y, la verdad, cuando en una crisis tan grave como la que padecemos no se le puede echar la culpa a nadie o hay que reconocer que la hemos tenido todos, el producto intelectual tiene una venta dificilísima, porque no resulta agradable para nadie.
Pero lo que no es agradable sí puede ser rentable. La verdad es necesaria por razones morales, pero las verdades en materia económica son precisas por razones simplemente materiales. El Informe Recarte se verá asistido de las cifras y la experiencia de la crisis en los próximos meses. Algunas tendencias mejorarán, otras empeorarán, habrá sectores cautos o con suerte y otros que se despeñarán. En todo caso, para los que hacemos Libertad Digital es un honor contribuir con este trabajo a aliviar los trabajos y las penas que afligen o afligirán a nuestros conciudadanos. Ojalá sirva para abrir caminos, porque no ha nacido para cerrar puertas.
La última película de Woody Allen no es muy, muy buena pero está muy bien. Se pasa un rato agradable viéndola, no provoca alteraciones graves en nuestra visión del mundo, las dos actrices americanas brillan, Penélope arrasa y Bardem no estorba. La ciudad, sin embargo, no aparece. Tampoco aparece Woody, pero eso es harto comprensible, ya que su mera presencia estropea cualquier película... Lo de Barcelona es más raro, porque ya ha acreditado su valor escenográfico en muchas películas, españolas o extranjeras. Me vienen a la memoria Profession reporter de Antonioni, con Jack Nicholson y María Schneider; la archibarcelonesa Fanny Pelopaja (Andreu Martín y Vicente Aranda); y la ramblera Ocaña, retrat intermitent, pero hay cien o doscientas más. Invito a los lectores del blog a recordarlas y a compararlas con ésta cuando se estrene, o sea, ya. Nunca algo se anunció tanto y se vio tan poco.
Sinceramente, no entiendo el por qué. Claro que tampoco entiendo por qué Oviedo se limita a la entrada al Hotel Reconquista y a una finquita en lo verde, con tres planos de pre-románico asturiano que parecen impuestos y cedidos por la Consejería de Turismo. En realidad, casi todo son interiores o entradas a interiores, que podían haberse rodado en el hotel Santo Mauro de Madrid o en cualquier otro con lujo, aligustre y sin carácter. Es posible que el productor y brujo visitador de la Moncloa Jaume Roures haya rodado una versión para Cataluña y en catalán donde aparezca la Barcelona actual y hagan cameos, por orden de importancia institucional, políticos, titiriteros, tevetreros y otras “patums” tripartitas; y que, aparte, para ganar dinero, haya hecho otra versión para el resto del mundo en la que lo catalán brilla por su ausencia. No lo sé. Los meandros y oasis cerebrales de los millonarios de extrema izquierda me resultan incomprensibles.
Por ejemplo, he visto unas declaraciones de Roures en las que cuenta lo difícil que le ha resultado que las multinacionales, por supuesto norteamericanas, hagan una versión doblada al catalán de su película, porque no entienden algo “tan normal”. A lo mejor creen, en su ignorancia, que como lo normal en Cataluña desde que empezó el cine sonoro es ver las películas en español, lengua materna de la mayoría de los catalanes y que entienden todos (aunque el nacionalismo prohiba su uso escolar e institucional) es absurdo gastar dinero en otra versión para el mismo público. Pero no hay problema: pagas y lo entienden. Vamos, entienden que les pagas y allá tú con tu dinero y tus normalidades o normalizaciones, por decreto o a tocateja.
Bien es cierto que Roures tendrá que justificar ante las altas autoridades normalizadoras del catalanismo por qué su película, con Barcelona en el título, es una españolada de tomo y lomo, de arriba abajo, de principio a fin, de las de toda la vida y de las de ahora mismo, de las de Merimée hasta Almodóvar o de las de Almodóvar hasta Merimée. La canción, floja para mi gusto, que hace de tema musical de la película, es en castellano. La música que en Barcelona y Oviedo escuchan todos al caer la noche es... flamenco. El tema sin letra más repetido, es “Entre dos aguas”, tan barcelonés; y otro de los mejores “El concierto de Aranjuez” del maestro Rodrigo, que más catalán y más normal no cabe. Se produce el absurdo de que una de las chicas que dice que llega a Barcelona porque le interesa lo catalán, el idioma que luego estudia es el español; ni que se hubiera hecho de Ciudadanos. En fin, los mejores momentos de la película, a cargo de Pe, son en español castizo y en clave almodovariana. En realidad, podría decirse que Roures ha producido una buena película de Almodóvar dirigida por Woody Allen. Y quizás la desaparición de Barcelona sólo se debe a que la ciudad propia de la españolada moderna es... Madrid.
Blockbuster Cinema
(Cartelera confeccionada para dos generaciones y un objetor a las salas de cine. Sólo tiene algún interés para el que no las haya visto en España. Ahórresela el lector común.)
Starting out in the evening. Dir. Wagner. Starring Frank Langella. Exxxtraordinaria.
La vie en rose. Piaf sans Piaf, puaf. Pénible.
John Adams. Serie TV.- 7 capítulos. 1-2, buenos; 3-5, mediocres; 6-7, muy desiguales. Desventuras del centrismo irresoluto. Bellísima Laura Linley como Abigail Adams. El diablo, como ya anuncia Paul Johnson en su historia de América, era Jefferson.
Roma. Serie TV. Segunda temporada. Excelente en su truculencia. Lo que no sé es dónde sacan los tacos de Marco Antonio y compañía. Lo arbitrario se finge verosímil.
Río Bravo. Cada siglo mejor.
Rails and ties. Triste y prescindible. Pero muy, muy triste y muy, muy prescindible.
Love in the afternoon. Maravillosa última escena de Audrey. Gary Cooper, mirando.
Paper Moon. Muy buena. Hoy sería imposible de rodar por infinitas razones.
Dos hombres y un destino. Todavía se deja ver. Brokeback Mountain on the closet.
Summer palace. Historias cruzadas de la generación perdida de Tien An Men, en el año de su olímpico y definitivo entierro. Lástima de escenas de sexo, fatalmente repetitivas.
Savages. La vida misma cateterizada. Laura Linley demasiado delgada. Menos mal.
21. Horrenda película de Kevin Spacey y otros talentos que aquí desmerecen horrores.
Madeleine Sisters. El sectarismo como emético. Lástima de crítica si la hacen otros.
Juno. No la quise ver, pese a la prescripción de Arconada, sospechando una noñería, pero está muy bien. Y la niña, Ellen Page, superior.
Smart People. Agradable. Grandes papeles de Denis Quaid haciendo de Walther Matthau y de Ellen haciendo de Page.
The debatents. Dirige Denzel Washington, incapaz de controlarse a sí mismo. Pero la película es muy interesante y muestra que hace setenta años había una discriminación racial total, pero muchos negros luchaban por su superación al margen de los blancos y no se abandonaban al racismo autosatisfecho del guetto rapero.
Manhattan. Horrible. Para comprobar lo insoportable del neurodivo, como actor y como director.
The Walker. Lauren Bacall vive. Kristin Scott Thomas murió en la Cueva de las Pinturas de El paciente inglés.
We own the night. Joaquín Phoenix en su mismidad brutal. Eva Mendes, la nueva bomba sexy de Hollywood, sí, bueno, vale, es sexy, hombruna, brutal, eficaz. Pero no es Angie Dickinson.
Este verano he leído relativamente poco, pero tampoco mi recauchutado físico-moral exigía los mismos trámites que otros años. A cambio, he saqueado el Blockbuster más cercano y he visto dos o tres docenas de películas de cualquier clase y condición; hasta me acerqué al cine de verdad, aprovechando que no había focos ni mojiganga titiritera, el día del estreno de Vicky, Cristina , Barcelona, que ya comentaré. Pero incluso ayuno de internet, la feraz abundosa lectura estival se me resistía. Para la reanudación de la serie Mujeres que cuentan crímenes me había autoenviado un par de cajas de libros con las últimas novedades del género en estos meses, ya leídas, por si debía revisar algo. Pero un fin de semana durante el viaje dilató la entrega del empaquetado arsenal novelero tres o cuatro días, así que me abismé en la obra que empecé a leer en el mismo avión y que no era ni novedad, ni policíaca: Grandes esperanzas, de Dickens. A mi hijo mayor le había gustado mucho y nos ha obligado a leerla para comentarla. La familia, es lo que tiene. Bendita sea tan marmórea, intemporal y benéfica institución.
Y es que a mí Dickens, como Balzac, nunca me ha resultado grato, ni amable, ni fácil. Adoro la novela española del XIX –Galdós, Clarín, Pardo Bazán, algo de Valera- y la rusa –Turguéniev, Gogol, Dostoievski, algo de Tolstoi-, pero no he acabado de entrar en esos dos maestros indiscutidos del género, para mí muy por debajo de Galdós y Clarín. Sin embargo, los novelistas clásicos tienen su edad y aún sus edades de lectura. Y, por supuesto, en los de obra amplia o ubérrima, los libros propicios para acomodarse en un universo particular. Hasta Grandes esperanzas, mi problema con Dickens era el cine, con sus infinitas y a veces estomagantes versiones de sus novelas, y el orden que me he impuesto para leer sistemáticamente su obra, empezando naturalmente por Pickwick. Yo no sé las veces que he empezado la lectura de esos “papeles póstumos”, rondará la media docena, pero el caso es que siempre han terminado por parecerme prematuros. Tenía las Obras Completas de Aguilar esperando en el pueblo a que se me apareciera Dickens, porque sabía que alguna vez tendría que ser. Y ha sido este verano o, por mejor decir, esta novela. Con Grandes esperanzas he entrado por fin en comunión con Dickens, le he tomado cariño a toda su obra, leída o por leer, me parece interesantísima su biografía y la próxima vez que vaya a Londres pienso acercarme ver su museo-casa, la primera, que es una caja de cerillas y que no será tan bonita como la de Galdós en Las Palmas, ya lo sé, pero como diría cualquier “hombre de Paco”, el cariño, es lo que tiene.
No caeré en la petulancia de criticar o comentar obra tan archileída sin haberme leído toda o casi toda la obra de su autor, pero sí diré que después de seiscientas cincuenta páginas, el golpe de genio absoluto sigue estando en la primera, en la descripción de las lápidas. Sólo por eso y sin presidir el Real Madrid, Dickens es para mí “un ser superior”.
Este es el tipo de novela fluvial, benéfica, popular, meándrica y pobrecéntrica que esperamos de los clásicos, muchas veces en vano. Ahora bien, si alguien curtido en los clásicos y aburrido de los posmodernos, ahíto de Dickens y dispéptico de Paul Auster, quiere leer un libro raro, pero raro, raro, no tiene sino embaularse Verano tardío, de Adalbert Stifter, publicada por primera vez –y supongo que última- en Español por la siempre elegante editorial Pre-textos. El libro es muy relativamente breve, cerca de novecientas páginas, pero, a cambio de su extensión y a partir de las primeras cien o doscientas, resulta implacable, sólida y minuciosamente plúmbeo. Trata de algo así como el amor, pero en tales términos que no lo reconocería ni Cupido en Verona. Es una mezcla de La Enciclopedia fetén, la de Diderot y D´Alembert, en su sección de agricultura, jardines y mejora de cultivos, y la novela más estomagante del siglo XVIII que uno pueda recordar. Por qué se publicó este libro en Viena, que tampoco era un chamizo sin comunicación alguna con Europa, casi a la vez que el precitado de Dickens, es para mí un misterio. Y cómo un tío que se suicidó cortándose él mismo el cuello, y no por remordimiento literario sino acosado por las deudas (como Dickens o Balzac) y poseído por un carácter indómito y sombrío, dedicó tanto tiempo a escribir algo tan lato y carcundioso, es un fastidioso enigma que no me tomaré el aburrimiento de resolver.
Sin embargo, ya decía nuestro padre Cervantes que todos los libros, aún los malos, tienen algo bueno, y el de Stifert, también. Esta es la novela de un restaurador. O mejor: el libro en que hallamos esa insatisfacción del alma y esa minuciosidad técnica que caracterizan a los que rescatan del polvo y la carcoma a muebles, cuadros o catedrales. Si alguien quiere complacer a un decorador, un escultor, un artista de la madera o un diseñador de interiores, regálele este libro, porque lo hará feliz. O lo obligará a fingirlo.