
Ha sido la profesora Buquet-Marco quien encotnró el esqueleto en el yacimiento de Butiers-Boulancourt, al sur de la capital francesa. "La limpieza del corte descarta la posibilidad de que el hueso se hubiera seccionado en razón de un accidente o de una pelea" explica la profesora. La precisión del corte concluye que un especialista con oficio y criterio llevó a cabo "un acto quirúrgico" según desvela The Times.
Las señales de la cicatrización indican que el "paciente" neolítico vivió sin problemas durante años después de la amputación, que se realizó por debajo del codo. Buquet-Marcon destaca que este detalle es importante, debido a que sobrentiende hábitos "sofisticados" de una sociedad solidaria e implica el reconocimiento y la integración de los disminuidos físicos en las tribus neolíticas.