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La poesía de cine de Luis Alberto de Cuenca

Se ha publicado Un alma de película de Hawks, una selección de poemas del reciente Premio Nacional de Poesía de temática cinematográfica.

Luis Miguel Suárez
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Howard Hawks y Lauren Bacall | Wikipedia

Si hay un rasgo que ha permanecido inalterable en la poesía de Luis Alberto de Cuenca a lo largo de los más de cuarenta años que median entre su primer libro, Los retratos (1971), y el último, Cuaderno de vacaciones (2014) —por el que ha recibido este año el Premio Nacional de Poesía—, es su carácter culturalista. Cierto es que ese culturalismo ha experimentado una notable evolución, desde el hiperculturalismo exótico y hermético de sus comienzos literarios hasta su actual culturalismo de "línea clara", coloquial e irónico, iniciado a partir de La caja de plata (1985), y que le sitúa como uno de los poetas más relevantes de la literatura española contemporánea. Sin embargo, los ámbitos artísticos que conforman ese culturalismo han permanecido sustancialmente idénticos. Y, entre ellos, el cine tal vez sea, tras la literatura, el que juega un papel más destacado.

Así queda de manifiesto en esta antología titulada Un alma de película de Hawks (título tomado de uno de sus versos que alude al nombre de su director predilecto). En ella Javier Letrán, profesor de literatura española de la Universidad de Saint Andrews y uno de los máximos especialistas en la obra luisalbertiana —a la que ha dedicado, aparte de estudios fundamentales, diversas antologías—, recoge ochenta y cinco poemas de inspiración cinematográfica. La selección se extiende desde su segundo libro, Elsinore (1972) hasta el ya citado Cuaderno de vacaciones (2014), e incluye, además, dos canciones originales escritas para la Orquesta Mondragón (De Cuenca fue también exitoso letrista del grupo musical vasco entre 1980 y 1985). Aparece aquí, por tanto, bien representada toda su trayectoria poética.

Luis Alberto de Cuenca

En el estudio preliminar (pp. 3-19) el editor analiza y clasifica, de forma clara y precisa, las diversas formas en que el séptimo arte deja su huella en los versos del poeta madrileño; una huella que afecta tanto al contenido como a la técnica literaria. Los ejemplos más representativos del primer aspecto se encuentran en poemas como "South Wabash Avenue" (pp. 37-38), "Rumbo a Londres, el conde Drácula resucita su pasado sentimental" (p. 41) y "La dama de Boston" (p. 43), todos ellos de su primera etapa; o los mucho más conocidos de "Serie negra" (pp. 53-61) de La Caja de plata, que tan bien reproducen el ambiente del género negro, uno de los favoritos del autor; o los de "Carteles de cine" (pp. 98-113) de La vida en llamas, donde repasa algunas de las películas que han marcado su vida. Pero son más abundantes los casos en que las referencias explícitas o implícitas —a actores, actrices, directores, películas, o simplemente a la pasión cinéfila de los personajes poéticos— son mucho más breves y puntuales.

El segundo aspecto considerado por el antólogo, los recursos fílmicos utilizados por el poeta (modo de visualizar las descripciones, diálogos, estructura narrativa, etc.), permite ampliar, con un criterio más flexible, los textos seleccionados. Esa es la perspectiva que explica la presencia aquí de composiciones como "Cnoso" (p. 82), "Un dinosaurio en mi alcoba" (p. 139), "Hero y Leandro" (pp. 148-150), por citar solo tres textos bastantes diferentes.

En cualquier caso, sea en el contenido o en la forma, la huella del cine resulta bastante patente; y constituye sin duda una de las señas de identidad de su obra poética. Precisamente una de sus aportaciones más originales consiste en la fusión de elementos culturales procedentes de épocas y estratos muy diversos; por ejemplo, el cine y la épica clásica o medieval, que constituyen, desde su punto de vista, formas artísticas en sustancia análogas:

"Los gángsters / son para el siglo XX lo mismo que los héroes / de Homero para el mundo micénico, o los nobles / y errantes caballeros de Chrétien para el siglo / XII" (p. 100)".

Y, en último término, el séptimo arte acaba fundiéndose también con la vida. Un buen ejemplo de ello es la transformación del viejo tópico literario del mundo como teatro (theatrum mundi) en un tópico de nuevo cuño, "el mundo como película". De ese modo es contemplada la vida en poemas como "La película" (p. 64) o "Imágenes" (p. 95). Quizás ninguna metáfora simbolice mejor la impronta del cine en su poesía. En definitiva, Un alma de película de Hawks ofrece al lector una nueva forma —y una nueva ocasión— de acercarse a la poesía Luis Alberto de Cuenca, sin duda alguna ya uno de nuestros clásicos modernos.

Luis Alberto de Cuenca, Un alma de película de Hawks. Poemas de cine (edición de Javier Letrán), Creática Ediciones, 2015.

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