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La historia de la verdadera chica de Ipanema

Las atractivas brasileñas parecen siempre caminar al compás de la samba. Y prueba de ello es la legendaria 'Chica de Ipanema'.

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Termina el Mundial de Fútbol del Brasil, que tan desdichadamente ha acabado para nuestra selección. Y para el equipo nacional de los anfitriones, que ha hecho sencillamente el hazmerreir. En un país donde su música va unida al carácter vital de sus gentes. Las atractivas brasileñas que parecen siempre caminar al compás de la samba. O de la bossa nova, el ritmo que revolucionó a los nativos y se expandió por todo el mundo. Con títulos que ya son historia como "La chica de Ipanema".

Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes eran grandes amigos, trabajaban juntos en la idea de renovar la música brasileira. El primero, compositor, pianista y guitarrista, que tiene a "Desafinado" entre sus títulos más conocidos. Maestro de toda una generación por su aportación a esos ritmos antedichos, a la afro-samba, y también al pop. Su colaboración con el letrista mencionado en segundo término, excelso poeta por otra parte, fue muy fecunda. Frecuentaban un bar de Río de Janeiro situado en el barrio de Ipanema, que respondía al nombre de Veloso. Cierto día se quedaron mirando el paso de una linda muchacha morena, contoneándose, camino de la playa. No es la de Ipanema la mejor de Río de Janeiro, sino Copacabana, que está cerca. Ciertamente, aquella "garota" (chica, en brasileño) tenía algo especial en su mirada, en la forma de caminar. Y miren que por aquellos lugares abundan las mujeres espectaculares.

En sucesivos encuentros en el mismo bar, Jobim y Moraes volvieron a encontrarla. Hasta que la abordaron y supieron su identidad: Heloísa Eneida Menezes Paes, de diecisiete años. Músico y letrista, que estaban muchas veces con amigos sentados ante un velador, silbaban al paso de la joven. Quien, como cualquier fémina sabedora de su atractivo, se sentía halagada, aunque sin hacerles caso. Una estudiante que preparaba su entrada en la Facultad de Derecho y quería asimismo graduarse en Periodismo, como finalmente haría, combinando ambas carreras. Lo que ignoraba es quiénes eran aquellos dos atrevidos hombres que la piropeaban; no sabía que se trataba de un compositor de gran inspiración y un poeta de enorme talento.

Heloísa (en brasileño se escribe con hache) inspiró a Vinicius de Moraes esta letra, que convenientemente traducimos: "Mira qué cosa más linda, más llena de gracia. /Es la chiquilla que viene y que pasa, / con su dulce contoneo camino del mar. / Chica de cuerpo dorado por el sol de Ipanema. / Su contoneo es más que un poema. / Es la cosa más linda que he visto pasar…" Y luego, después de unos versos, estos otros: "¡Ay, si ella supiera que cuando ella pasa / el mundo sonríe y se llena de gracia. / Y se vuelve más lindo por el amor. / Por el amor, por el amor". Mostrada la letra a Jobim éste compuso una pieza que iba a ser símbolo de la bossa nova, ritmo que había empezado a conocerse cuatro años antes, en 1958. Con la sugestiva voz de Joao Gilberto, uno de los más grandes intérpretes de Brasil, sobre todo en ese ritmo, "La chica de Ipanema" dio la vuelta al mundo. Varios miles de versiones grabadas dan fe de ello. Sin duda, una de ellas, la sensacional de Frank Sinatra.

La verdadera chica de Ipanema Heloísa | Corbis

Entre tanto, Heloísa vivía ajena al éxito de la canción, de la que había sido inesperada musa. Un fotógrafo amigo le puso al corriente. Parece que Jobin "le tiró los tejos", pero ella no le hizo caso y mantuvo varias relaciones sentimentales hasta que el 11 de mayo de 1966 contrajo matrimonio. Con el hombre con quien sigue casada. Son padres de cuatro hijos. Ahora es conocida como Heloísa Pinheira, por el apellido adquirido de su marido.

Conforme fue pasando el tiempo, los brasileños pudieron por fin conocer a la mujer que había inspirado la famosa y popularísima canción. Quien se convirtió en uno de los más conocidos rostros femeninos del país, reclamada por todos los medios informativos, y luego convertida en modelo y presentadora de televisión. Hasta apareció en la portada de Playboy dada su notoriedad y por supuesto su explosivo físico, que seguía manteniendo.

La chica de Ipanema, y su hija, en Playboy

Ella no obtuvo derechos de ninguna especie de "La chica de Ipanema", pero aprovechó para montar primero un negocio de ropa y hace pocos años otro más de cosméticos, que llevan como marca la del título de la bossa nova en cuestión. Enterados de ello, familiares de Vinicius de Moraes (fallecido en 1980) y de Jobim (que murió en 1994) emprendieron acciones legales contra Heloísa, alegando que ésta se aprovechaba de un nombre que no le correspondía en absoluto. Pero los jueces fallaron a favor de nuestra protagonista, quien a sus sesenta y nueve años, todavía plena de belleza y con un cuerpo llamativo, tiene resuelta la vida con esos prósperos negocios con sede en Río de Janeiro y Sao Paulo.

Por cierto: de vez en cuando pasa por aquel bar desde el que Jobim y Moraes la descubrieron. Que cambió de nombre, como era de esperar y se llama "La chica de Ipanema". Heloísa camina de largo, pero cada vez que divisa el letrero no deja de pensar en la canción. Y en el azar de la vida.

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