
"Por supuesto que no me afecta, si perdemos un uno por ciento de nuestra concentración en lo que dicen, estaríamos perdidos. No sólo en Alemania, siempre hay una pequeña anécdota en cada carrera, una vez es un choque entre dos Red Bulls en Turquía, otra un adelantamiento en el pitlane entre Massa y yo", señalaba Alonso a su llegada a Hungaroring.
El asturiano recuerda que en este tema "hay muchas opiniones" y que se han dicho "muchas cosas en los dos últimos días". "Lo único importante para nosotros es que nuestro coche es competitivo y podemos hacerlo también bien en Hungría, pero la opinión de todos, ya sea de un piloto o un jefe de equipo, es su opinión y la respetamos, pero nos concentramos en nuestro trabajo", añade.
Para el doble campeón del mundo, "ya no hay nada que decir en este momento" sobre lo sucedido el domingo, y sobre la posible decepción de los aficionados, fue claro. "He llegado y el aeropuerto y el hotel estaban llenos de gente animándonos", aseveró.
Sobre las palabras de su compañero de equipo, que recalca que no es el segundo piloto, Alonso opina que en Ferrari "no hay número uno o número dos". "Es algo más sobre respetarse cada uno, el respecto por correr para Ferrari, que significa mucho", afirmó el asturiano. "Pienso que estamos contentos con el rendimiento del coche en las últimas carreras y en Alemania finalmente conseguimos que los dos llegasen a la bandera a cuadros sin problemas y sumamos puntos", subraya el ovetense, quien ha recordado que en Silverstone y Valencia el F10 estuvo "bien". "El objetivo es continuar este línea, lo que se ha dicho o no se ha dicho tras Alemania forma parte del pasado", añadía.
Alonso, que no opina que haya "cambiado" por lo sucedido en Alemania, también descarta estar pendiente del veredicto del Consejo Mundial del Motor sobre lo sucedido. "Tenemos un Gran Premio interesante en Hungría, donde tenemos buenas posibilidades de hacerlo bien, así que lo que suceda en el Consejo no está en nuestras manos", sentenciaba.