
Parece ser que el delantero estrella del Manchester United Wayne Rooney y su entrenador, el eterno Sir Alex Ferguson, podrían haber llegado al fin de su relación después de varias desavenencias.
La gota que ha colmado el vaso ha sido la supuesta lesión del futbolista. Rooney ha asegurado que nunca tuvo ningún problema en el tobillo y, por tanto, que no sabe por qué su entrenador le había dejado fuera en los últimos encuentros. "Si me preguntáis por qué Ferguson no me ha puesto, no lo sé, pero ya me he perdido varios partidos este año, y no me gusta".
Algo que choca con la disposición del entrenador escocés, que le dejó fuera para los partidos ante el Valencia de Champions y ante el Sunderland, asegurando que el jugador necesitaba al menos tres semanas de reposo para recuperarse de sus molestias en el tobillo.
No hay que olvidar que la temporada para el delantero comenzó rodeada de polémica, después de que se descubriera su supuesto affaire con una prostituta mientras su mujer estaba embarazada, algo a lo que muchos achacaron sus suplencias.
Está claro que estas tensiones complican la permanencia de Rooney en el Manchester United, como ya dejan claro algunos diarios británicos, que vuelven a hablar de un fuerte interés del Real Madrid por el delantero, cuyo contrato con los Diablos Rojos termina en el final de la próxima temporada. De hecho, ya se habla de cifras; concretamente, unos 85 millones de euros.
No hay que olvidar que esta historia no es nueva. Exactamente lo mismo sucedió primero con Beckham, después con Van Nistelrooy, y finalmente el año pasado con Cristiano Ronaldo. Todos ellos estrellas en Manchester, jugadores que supuestamente nunca iban a abandonar el ManU, y que tras discutir con Ferguson cambiaron de aires rumbo a Madrid. Mientras, Mourinho ya dice de las suyas: "sería muy feliz si pudiese trabajar con Rooney".