
Howard Webb es un tipo peculiar. Este ex policía se hizo famoso en España por dirigir el partido en el que la selección de Vicente del Bosque se convirtió campeona del mundo en Sudáfrica. Lejos de ser recordado con cariño por aquella gesta, el nefasto arbitraje, en el que no expulsó a De Jong por su patada salvaje a Xabi Alonso, sigue estando presente en la memoria de los aficionados.
El colegiado pasa horas bajas, según reconoce su entorno. Dicen que Webb está pensando seriamente en dejar el arbitraje. De momento, continúa dirigiendo partidos de la Premier League y el próximo miércoles se volverá a cruzar en el camino de un equipo español, ya que impartirá justicia en San Siro entre el Milan y el Real Madrid.
Antes de todo ello, en un reportaje de la revista FIFA World, el inglés decidió volver a sus orígenes y dirigir un partido de aficionados en su ciudad natal, Rotherdam, en South Yorkshire. Parece claro el amor de este ex policía de 39 años a su profesión de árbitro. Con fama de duro, habrá que ver cómo dirige el importante partido del Real Madrid en la Champions.