
El catalán, cuya llegada a los banquillos del primer nivel del baloncesto nacional resultó un tanto sorprendente, se ha sincerado en los micrófonos de esRadio, y ha reconocido que siempre se ha sentido "distinto al colectivo". El catalán ha indicado que "no he sido siempre entrenador de baloncesto. He tenido que trabajar mucho y cada paso que doy me hace sentir orgulloso”.
En cuanto a su actual equipo, Plaza se muestra optimista de cara al futuro, pese al complicado arranque liguero de los hispalenses, ya que “el hecho de que empezáramos la temporada con tres derrotas fue extraño. Habíamos ganado la Copa Andalucía pero se nos presentaron partidos difíciles, aunque el último de ellos si fue más error nuestro por despistes. Después ganamos 2 partidos y el asunto se estabilizó”.
Por supuesto, también ha habido tiempo para recordar junto al técnico su paso de tres temporadas por el Real Madrid, al que llevó en su primer año a ganar la Liga ACB y la Copa ULEB. Plaza ha recordado en Tirando a Fallar que “la gran sorpresa de aquel año fue que cogiera el Real Madrid el segundo entrenador, que había trabajado catorce años en la cárcel, que escribió un libro y que era catalán. Todo ello resultaba atractivo”.