
Los inspectores, acompañados de una docena de efectivos de la Brigada de Extranjería y Documentación de la Policía Nacional, procedieron a solicitar la documentación a los jugadores del conjunto santiagués.
"Nos invitaron a abandonar el entrenamiento y nos explicaron que era una inspección", manifestó Rubén Márquez, quien confirmó que a todos los futbolistas, y también al entrenador, Fabiano Soares, les preguntaron por su situación laboral en el conjunto que preside José María Caneda. "Nos preguntaron si teníamos contratos firmados, por nuestro vínculo. A algunos compañeros les faltaban papeles que tuvieron que ir a buscar a su vehículos acompañados de la policía", relató Márquez.
Tras completarse la toma de declaraciones y recabar toda la documentación solicitada, los inspectores y la policía abandonaron las dependencias de San Lázaro sin que se registraran detenciones.
