
En una entrevista adelantada por la revista Bunte, Gómez, una de las máximas figuras de la Bundesliga alemana, manifiesta que "la homosexualidad ya no es ningún tema tabú".
En Alemania "tenemos un ministro de Exteriores (Guido Westerwelle) que es homosexual y el alcalde de Berlín (Klaus Wowereit) es también gay, por lo que los futbolistas profesionales que lo sean deberían confesarlo", ha dicho el jugador, cuyos abuelos paternos son naturales de la localidad granadina de Albuñán. Para Mario Gómez, que tiene 25 años y es internacional desde los 23, si los futbolistas salieran del armario "podrían jugar liberados".
El único jugador de fútbol alemán que hasta la fecha ha confesado su homosexualidad ha sido Marcus Urban, un talento que jugó en el Turingia hasta principios de los noventa cuando abandonó el fútbol debido a su condición de gay, según publicó en sus memorias en 2007. Actualmente Urban, de 36 años, forma parte del ETSV Hamburgo, un club deportivo para gays y lesbianas que defienden la aceptación y tolerancia de los jugadores y entrenadores homosexuales en el deporte.