Efe
Palop ha comentado que sintió "impotencia" tras el partido. "No podía desconectar, era una situación que aquí nunca había vivido", destacaba el guardameta, añadiendo que tras la jugada buscó "con la mirada el apoyo de la familia desde la grada, pero no sirvió para nada".
Ha reconocido que al final del partido se derrumbó y pasó "un mal trago", y ha pedido "perdón" ante un momento "doloroso y confuso".
Respecto a las críticas hacia el entrenador Manolo Jiménez, el portero sevillista ha afirmado que "respeta" a la afición, pero cree que "en frío harán un análisis más positivo", ya que el equipo aún "puede lograr el objetivo marcado a comienzo de temporada".
Esta y otras noticias en la versión para móviles de LD:
m.libertaddigital.com
Para recibir las últimas noticias en su móvil,
envíe ALTA LD al 7100 (0,20€ + IVA)