
Contrapuso los "valores socialdemócratas" que defiende la izquierda europea, que propugnan la "mejor distribución de la riqueza, la protección social" y la lucha contra la pobreza con el neoconservadurismo.
"Sólo hay una doble opción", dijo Caldera, quien consideró que la derecha europea y norteamericana aboga por una desregulación y la desaparición del Estado en ámbitos como la economía, las relaciones laborales, la protección al medio ambiente y las relaciones internacionales, citando la guerra de Irak de 2003 como ejemplo.
Consideró también que la actual crisis no sólo afecta al marco financiero, y habló de "crisis de valores". En su opinión, el neoconservadurismo defiende un modelo de ciudad "hobbesiano", en que impera la ley "del más fuerte, del que tiene más posibilidades de triunfar", frente al reparto de la riqueza que propugna la socialdemocracia.