(Libertad Digital) En escasos seis párrafos ha despachado Moncloa su comunicación sobre la reunión de tres horas que Zapatero y Solbes han mantenido con los principales representantes del sector financiero español.
En los días previos al encuentro, y especialmente este pasado fin de semana, Zapatero ha lanzado mensajes a la banca para pedirles que abran el grifo del crédito para Pymes y familias, y les ha advertido de que "no es el momento de obtener beneficios". Con mensajes duros y contundentes, Zapatero colocaba a la banca en el punto de mira y señalaba su firmeza para reclamarles que reactivaran el crédito.
Después de los jueces, la iglesia, los policías, los guardias civiles, o los rectores, ahora el Ejecutivo se ha puesto en su contra a la plana mayor del sector bancario. Eso sí, todavía tiene el favor de los sindicatos.
En cualquier caso, parece que las tres horas de reunión han servido de poco, a juzgar por el comunicado de Moncloa. Según éste, los bancos únicamente se han comprometido a seguir dando publicidad e impulso a las líneas del ICO para financiar a empresas y familias. Un acuerdo que se limita a su difusión entre Pymes y ciudadanos, con especial atención a la moratoria de hipotecas para los trabajadores que se encuentren en situación de desempleo, según reza el comunicado.
Moncloa señala que el Gobierno ha manifestado su
disposición para reforzar, flexibilizar y ampliar las líneas del ICO hoy existentes con el fin de mejorar la línea de apoyo a las Pymes y a la moratoria de hipotecas para parados. Según dice, de este modo garantizará la mayor efectividad del cuantioso volumen de recursos públicos puestos en circulación para beneficio de los ciudadanos.
En cambio, según fuentes financieras cercanas a la reunión citadas por EFE, señalan que los banqueros han avisado al presidente de que si no se reactiva la economía y la demanda, tampoco lo harán los créditos.
A la reunión, que comenzó a las cinco de la tarde y finalizó cerca de las ocho, según fuentes del Ejecutivo, asistieron los presidentes de los tres principales bancos y las tres primeras cajas españolas.
Así, estuvieron en este encuentro en el Palacio de la Moncloa los presidentes del Santander, Emilio Botín; el BBVA, Francisco González; el Banco Popular, Ángel Ron; La Caixa, Isidro Fainé; Caja Madrid, Miguel Blesa; y Bancaja, José Luis Olivas.
A diferencia del anterior encuentro, cuando la cita se produjo en varios sofás de La Moncloa, en esta ocasión Solbes y Zapatero se sentaron en una mesa en el centro de la sala, flanqueados por los representantes de la banca, por un lado, y los de las cajas de ahorros, por otro.
En la reunión el Ejecutivo tenía la intención de pedir a los dirigentes de las entidades financieras su "máxima cooperación y colaboración" para reactivar el crédito
El Gobierno critica la falta de créditos
Estas acusaciones sentaron mal a los banqueros, que en las presentaciones de resultados de los últimos días han insistido en que el crédito sigue creciendo (aunque con mayores diferenciales respecto al precio del dinero), y que lo que ha caído es la "demanda solvente" del mismo.
La vicepresidenta del Gobierno,
María Teresa Fernández de la Vega,
anunció el pasado viernes que Zapatero iba a pedir a los banqueros su "máxima cooperación y colaboración" para reactivar este negocio, y añadió que el objetivo de este encuentro es restaurar la actividad crediticia, algo muy necesario para impulsar la economía.
Zapatero anunció este nuevo encuentro hace dos semanas y consideró que era necesario porque la banca estaba siendo "demasiado cauta" con el crédito y también porque ya ha pasado un tiempo "razonable" desde la puesta en marcha de las medidas de apoyo al sistema financiero, como el Fondo de Adquisición de Activos o el programa de emisiones de deuda con el aval del Estado.
Sin embargo, los banqueros sostienen que siguen facilitando financiación a todo aquel solicitante que pueda demostrar su solvencia y achacan el parón del crédito a una "drástica" reducción de la demanda, aunque también admiten que el crédito se ha encarecido y que los criterios de concesión se han endurecido.