
Otra de las mejoras se ha producido al comercializar el aceite en una botella cuadrada, en lugar de redonda, que permite aumentar en 48 unidades la capacidad de la caja en la que se transporta. En este sentido, Roig avanzó que están estudiando la posibilidad de aplicar esta misma política a otros productos. "Venderemos botellas de vino cuadradas", aseguró.
"Céntimos a la alcantarilla"
Los céntimos que se ahorran con estas iniciativas "son céntimos que antes no se llevaba nadie, se tiraban por la alcantarilla", porque "transportar el aire que hay entre botellas, es tirar dinero", apuntó Roig. Así, subrayó que esto es "productividad", aunque destacó que "los productos mantienen "la máxima seguridad alimentaria", porque la calidad "no se puede tocar".
En concreto, entre 1.000 y 1.100 de los 1.500 millones de euros ahorrados han sido por la supresión de costes que "se iban por la alcantarilla". Además, también ha bajado el precio de las materias primas, lo que supone entre 150 y 200 millones de ahorro, que se suman a la reducción de beneficio, ya que se "ha utilizado dinero de los beneficios para vender más barato", apuntó Roig.