
LD (Agencias) Durante su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso, Quintás consideró además que lo que se está haciendo "no está a la altura de la envergadura de esta crisis".
Para evitar esta situación, el presidente de la patronal de las cajas recomendó que se lleven a cabo estímulos económicos y reformas estructurales, al tiempo que se debe "maximizar" la eficacia crediticia del sistema bancario, y tienen que prepararse "las defensas", es decir, la cobertura del sistema financiero frente a escenarios hostiles.
En este contexto, cajas y bancos "tendríamos que plantearnos y ver hasta donde podríamos llegar para ayudar a las familias sin arriesgar la solvencia de las entidades", señaló.
En cuanto a la situación del crédito, Quintás defendió que "no se ha colapsado", sino que sólo ha reaccionado "conforme ha variado la demanda solvente", al tiempo que pidió que "si se habla de restricción crediticia, no señalen a las cajas".
En este sentido, los últimos datos del Banco de España demuestran, apuntó, que la cuota sobre el nuevo crédito concedido en último trimestre en el caso de las cajas y del sector privado fue del 50,1 por ciento, frente al 34,9 por ciento de los bancos, y en el caso de las cajas y de las empresas, del 56,5 por ciento, frente al 24 por ciento de los bancos.En este sentido, se mostró partidario de que las inyecciones de dinero público sean condicionadas a objetivos fijados y controlados, y que sean explícitamente temporales, todo dentro del respeto a las medidas admisibles de la UE. "no estamos hablando de financiar a un proyecto (de entidad) que no sea viable, ése que se vaya al FGD", agregó.
Que el Estado compre participaciones de cajas
Quintás pidió al Gobierno que avale las emisiones de participaciones preferentes de las entidades financieras para que éstas puedan incrementar su solvencia y, en consecuencia, el crédito que conceden.
En declaraciones a los periodistas tras su comparecencia explicó que hasta ahora el Estado avala sólo deuda pública, pero que ésta "no es capital" y por tanto no permite a la entidad incrementar su solvencia.
Las participaciones preferentes -instrumentos financieros de duración indeterminada emitidos por una sociedad que no otorgan derechos políticos y que ofrecen una retribución fija- en cambio, sí son capital, pero son "aún más difíciles de colocar en el mercado".
Esta iniciativa, recordó Quintás, ya se ha llevado a cabo en países como Suecia o Finlandia "con muchísimo éxito" y supondría "una solución para muchísimas entidades sin la necesidad de dinero público en absoluto".
Para Quintás, en estos momentos reforzar la solvencia es algo "muy conveniente" para una entidad que quiera evitar intervenciones. El presidente de la CECA recordó que el coeficiente de solvencia de las cajas está en el 11,8% y el de los bancos en el 10,9%, y que, tener estos coeficientes por debajo del 8% supondría la intervención.
"Si la morosidad sigue creciendo como hasta ahora tienes miedo a que continúe y te baje el ratio de capital por debajo del 8% que supondría la intervención ya, lo que te hace ser muy austero a la hora de conceder crédito", explicó
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