
Hugh Laurie, conocido por encarnar al doctor House en la serie homónima, ha sustituido el bastón por el micrófono, el piano y la guitarra y ha demostrado que es capaz de interpretar música casi tan bien como interpreta personajes.
Ante un público rendido de antemano, el actor británico ofreció en la noche del jueves, en el Teatro Arteria Parallel de Barcelona, su primera actuación en España, dentro de la gira de presentación de su disco Let them Talk, en el que versiona temas clásicos del blues de Nueva Orleans.
Laurie derrochó simpatía y sentido del humor ante un auditorio formado principalmente por seguidores de la serie House, con ganas de ver de cerca al actor que interpreta a ese iracundo, hiriente y atractivo doctor, que está convencido de que todos los pacientes mienten.
Precedido por una fuerte ovación, apareció sobre el escenario Hugh Laurie, que comparte con doctor House su estilo desgarbado y sus ojos azules, pero que ha resultado ser más cercano y tener un sentido del humor menos sarcástico y más irónico. Con camisa roja de pechera negra y flores bordadas, el actor saludó a los presentes con un vaso de whisky en la mano y se metió a los espectadores en el bolsillo cuando les hizo notar que el vaso en cuestión era del Barça.
Micrófono en mano, Laurie inició el concierto con Mellow Down Easy, pero a media canción se sentó ante el piano y siguió cantando, mientras tocaba y gesticulaba como si intentara imitar a sus idolatrados bluesmen. A Hugh Laurie le encanta hacer el payaso sobre el escenario, pero también es un músico solvente, capaz de interpretar con personalidad los mejores temas de la historia del blues.
El cantante habló mucho y presentó cada una de las canciones con el respeto de quien quiere dejar bien claro que los temas no son suyos, sino que forman parte de la historia de la música.
El actor de 52 años insistió en compartir el calor del público con los músicos y empezó el concierto pidiendo a los espectadores que miraran "su camisa", pero escucharan "a los músicos", y acabó el recital invitando a todos los miembros de la banda a whisky, en muestra de agradecimiento.
Realmente, la Copper Bottom Band está formada por seis músicos estupendos que merece la pena mencionar uno por uno. Jay Bellerose a la batería y al percusión, Kevin Breit a los seis tipos de guitarras que ha ido intercalando, Vicent Henry a la armónica, el saxo y el clarinete, David Piltch al contrabajo, Kevin Warren al teclado y Jean McClain a los coros.
Unos coros que pasaron a la primera línea de fuego cuando llegó el turno de John Henry, uno de los temas del generoso recorrido por la tradición del blues que Laurie ofreció a los presentes.
Changes, Tanqueray, Green Green Rocky Road, Tipitina, Yeh yeh y Winnin Boy fueron algunas de las 22 canciones que desgranó. Según informa EFE, para interpretar Waitin for a train, Laurie se colgó la guitarra, pero aseguró que no sabía tocarla y que la trajo "porque la regalaban con la camisa".