
No se equivoque. La tertulia post-Óscars este año no va de despellejar a escuálidas actrices, ni de criticar los modelitos de Gwyneth Paltrow o Scarlett Johansson. Si no lo han hecho aún, dejen de aparentar, y hablen de lo que les pide el cuerpo, de lo que realmente concentró su atención en la noche fiesta del cine: los pechos de Penélope Cruz.
Desde que Sabrina hiciera bailar a una de sus amigas, nunca un busto había desatado tamaña controversia. Las revistas rosas, siempre atentas al sentir popular, se hacen eco de ello sumergiéndose en el debate del pueblo: ¿Escogió bien el vestido la reciente mamá? ¿Estuvo acertada o se pasó de frenada enseñando carnes?. Pues en dilucidar el entuerto estamos.
Por si han estado en Marte y aún no han visto a la actriz, pueden coger cualquier revista: absolutamente todas colocan el escote a una mujer pegado, a todo color en su portada. Semana se pone modosa, y aunque en primera página titula: "Radiante reaparición de Penélope", en páginas interiores se le ve el plumerillo cuando habla de la elección del rojo vestido: "Criticado por muchos, y alabado por otros". Nótese que son más número a quienes no les gustó que marcase curvas que los que aplaudieron a sus rebosantes amigas.
A Hola, sin embargo le puede el aliento servil y pastelón y da "gracias a los dioses del amor, que quisieron que Javier Bardem y Penélope Cruz decidieran hacer de la alfombra roja su plataforma mundial para mostrarse". Para la revista Pe no iba mostrando demasiadas te, ni estaba excesiva, ni rebosante, sino que junto a Bardem iban muy "iberos, por los cuatro costados". Felicitaciones al elector de adjetivos de Hola.
En Lecturas se ponen irónicos y dicen que "Penélope no quiso restar protagonismo a Bardem" a pesar de lo cual dedica más tiempo a hablar de su "vestido rojo ceñido" y de su "generoso escote" que de la nominación de su marido a mejor actor. Algún redactor tiñoso cuela entre la alfombra roja, hirientes comentarios sobre la "retención de líquidos" de la moza, o la "dieta baja en carbohidratos" que la dejó sin michelines pero con las amigas muy saludables.
Pero si han cogido unos kilillos, y de verdad quieren detalles de cómo lograr enfundarse un vestido como el de Pe –aunque sea la versión de Zara- encontrarán un soporífero desglose en Diez Minutos. En un arranque hortera, titulan: "Penélope y Javier se llevan el Oscar a la felicidad". Acto seguido, todos los detalles sobre la "dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas" que le ha permitido a Penélope volver a encontrarse la cintura.
Y hasta aquí el glamour. O lo que sea. Detrás de los pechos de Penélope piden un poco de atención Belén Esteban, David Bisbal, Santiago Segura o Fonsi Nieto. Sin enseñar carnes, pero con jugosas noticias.
El director más taquillero de España y la princesa de la telebasura sonríen juntos en la portada de Lecturas, que se ha ganado el título a 'la blasfemia rosa'. Ahora verán porqué.
La extraña pareja de Santiago Segura y Belén Esteban comparten reportaje, a tenor del estreno de Torrente 4, en la que la de San Blas hace un cameo. O como ella lo llama: "ser actriz".
Después de contemplar el prodigio del photoshop que son las instantáneas de Belén -mi total admiración al diseñador gráfico-, quizás les asalte una duda. ¿A quién me recuerda esa cara angelical, ese rostro perfilado, esa mirada candorosa? Lecturas les responde: "Ella está radiante, como Grace Kelly en Atrapa un ladrón". ¿No existe algún organismo que controle estas comparaciones?, pueden decirlo así, ¿sin que actúe la Justicia?. ¡La que está liando Zapatero!.
No se me quiten la indignación, que los atropellos a las figuras cinematográficas no acaban ahí: "Para ser actriz te tiene que gustar. Es un trabajo más duro que la tele. Hacer una película es complicado y lo que más me costó fue aprenderme el papel". Ya Belén, algo sospechábamos. Habrá que ver la magnitud del texto de la ex de Jesulín en el film de Santiago Segura, que se deshace en halagos con ella. A tal punto llegan, que la elegante Belén tiene que declinar educadamente sus agasajos: "Es estupendo, pero a mí Fran me ha traído para desayunar en la cama unos churros y unas porras con chocolate que no veas...". Al leerlo, uno casi puede imaginarse a la princesa de baratillo pronunciando las palabras con la boca llena de tan aceitoso manjar.
Si aún no están saciados, el menú rosa deja algún plato extra que merece ser mencionado. Griten conmigo: "¡Letizia tiene pestañas nuevas!". No es sólo una sospecha, que ya está Lecturas confirmándonos los rumores: la princesa se ha injertado más vello para potenciar "su intensa mirada de preciosos ojos verdes". Después de divagar sobre esta novedosa técnica -sí, divagar- la revista le asesa un mandoble bastante incomprensible a Letizia, en un pie de foto de su marido: "Mientras su esposa se alarga las pestañas y embellece las pestañas él se pone la bata y el gorro de investigador como el que viste un uniforme militar o se calza el esmoquin de gala". ¿No estarán queriendo sugerir que los quehaceres de la princesa son bastante frugales, no?.
Por último, les aconsejo que ojeen la exclusivísima de Hola: Fonsi Nieto y Alba Carrillo, nos anuncian ilusionados que esperan su primer hijo. Lástima que la cara de Alba en la mayor parte de las fotos no acompañe a tan noble noticia, y parezca más que nos esté pidiendo una urgente fabricación de retoños. Felicidades a los futuros papás, y cuidado con el vestido que elige para reaparecer.
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