
Afincada en Los Ángeles desde hace varios años, Elsa Pataky recuerda en la entrevista que ha habido "momentos duros" en su carrera. Ella, sin embargo, se queda con lo bueno: "La vida es una lucha constante, pero soy muy positiva y lo malo lo olvido muy rápido". Admite que no puede quejarse porque ahora se dedica a lo que más le gusta, "a mi pasión, a lo que siempre he soñado".
Hija de español y rumana, recuerda el rápido divorcio de sus padres, cuando sólo contaba con cuatro años, y su "complicada" infancia. También rememora su época de estudiante de Periodismo, cuando ya rodaba la serie juvenil "Al salir de clase". A instancias de su padre, decidió estudiar una carrera, algo de lo que no se arrepiente.
"Me dio cierta cultura y la certidumbre de tener siempre una salida más. En algún momento malo pensé, mira, si no salgo adelante con esto me busco trabajo como corresponsal de guerra". "Finalmente nunca he llegado a ejercerlo", cuenta.
Su carrera, en efecto, ha sido muy distinta y ella, dice, está feliz. Explica que no le es "incómodo" ni "agresivo" que la consideren un sex-symbol. "Yo no sé dónde lo ven, es una percepción ajena, pero es una maravilla: ¿quién no admira a Marilyn Monroe o a Brigitte Bardot por su sensualidad?".