PRESENTACIÓN DE "LOS ABRAZOS ROTOS"

Penélope Cruz: "El Oscar se quedará en casa"

Penélope Cruz lo tiene claro: el Óscar que le dieron por "Vicky Cristina Barcelona", del que no se ha separado desde el 22 de febrero, se queda en España, "en casa", donde vive Pedro Almodóvar, el director que elegiría si le dijeran que sólo puede trabajar con uno el resto de su vida.

Almodóvar y Penélope Cruz.

L D (EFE) Acompañada de Almodóvar y del resto del equipo de la película "Los abrazos rotos", la última del director manchego, Penélope ha hecho su primera comparecencia pública en España, en un gran cine de las afueras de Madrid, tras conseguir el Óscar y lo ha hecho ante cerca de 400 periodistas y cámaras.

"Acabo de llegar esta noche y por supuesto que el Óscar se ha venido conmigo a España y aquí se quedará", ha sido su primera respuesta sobre el "futuro" de la estatuilla y en la segunda ocasión ha desvelado que después de no separarse en ningún momento de ella y de haberle dado un "buen tute", tanto que "hasta se ha rayado", acompañándola en todos sus viajes, ha decidido que se quede "en casa".

A la pregunta de si le hubiera gustado que "una cara amiga", en alusión a Javier Bardem, le hubiera entregado el Óscar, Penélope ha sido tajante: "conteste como conteste, será un enredo y por eso no voy a contestar".

En ese momento, Almodóvar "traduce al italiano" -la nacionalidad de un periodista que había preguntado antes en ese idioma- y dice "maledetto imbroglio" y añade taxativo "lo que importa es que te den el Óscar. Lo que es muy difícil es que te lo den. Todo lo demás es muy accesorio".

De la noche en la que consiguió ese premio sólo recuerda "un diez por ciento. Estaba muy estresada", revela y afirma que ha sido "una aventura muy emocionante". Almodóvar le pregunta en ese punto si la gente quiere ir a su casa a ver y tocar el premio. "A mí -cuenta el director- cuando el primer Óscar, la gente venía y lo besaba, como si fuera un ser vivo. Yo tenía la sensación de haber tenido un niño".

Ahí ella acota que también se produce "un momento muy curioso" cuando va a pasar el control de los aeropuertos con el trofeo en el bolso. "Y eso que a ti te conocen -la interrumpe de nuevo él-. Yo tenía que explicar: me lo han dado porque soy Pedro Almodóvar. '¿Pedro Almodóvar?. ¿Y eso qué es?', me decían ellos".

La actriz es "muy consciente" de la "suerte" y "privilegio" de que Almodóvar haya confiado en ella. "He estado obsesionada desde que era una niña con su cine. Ahora más, porque es amigo y una persona muy importante en mi vida", tanto que ha asegurado que si le dijeran que sólo puede trabajar con un director "el resto de su vida" él sería el elegido.

Mientras, y como "puede" escoger, descubre que le "encantaría" volver a trabajar con Sergio Castellito, con quien hizo "No te muevas" (2004), y están "viendo cosas" y le gustaría hacerlo con Gabriele Muccino, "el de 'L'ultimo baccio'", con el que está "empezando a hablar".

Del rodaje de "Los abrazos rotos" dice que fue "intenso", "muy duro", y "muy diferente" a lo que había hecho hasta ahora.

Una de las "pocas cosas" que comparte con su personaje de Magdalena, "Lena", es su amor al cine, pero "ya". Siempre se la imaginaba caminando con una nube encima de su cabeza "porque en el fondo sabe que las cosas no le van a salir bien. Es una luchadora pero tiene una herida muy profunda" que le hacía sentir "mucha compasión" por ella.

Ha coincidido con Almodóvar en que lo que espera de la película es que "emocione a la gente, que la entiendan, que les llegue" y reconoce que la parte que le ha dado "mayor felicidad" han sido los cuatro meses de ensayos: "ahora, esperar que a la gente pueda tocarle el corazón".

Lo más popular