Menú

Torres-Dulce se despachó en público contra el Gobierno semanas antes de dimitir

El ya ex fiscal general del Estado denunció hace dos meses presiones del Gobierno y falta de rigurosidad de los ministros de Justicia.

Libertad Digital
94

El audio empezará a sonar cuando acabe el anuncio

Las denuncias de Torres-Dulce poco antes de dimitir En Casa de Herrero

Ponlo en tu web

Copia el código HTML para insertar el audio "Las denuncias de Torres-Dulce poco antes de dimitir" en tu blog, página web o en un foro. Puedes cambiar el ancho antes de copiar y pegar el código.

Ancho:

Código:

×

No puede escuchar el directo

Tienes alguna extensión del navegador que está bloqueando la reproducción, seguramente un bloqueador de anuncios. Desactívelo si quiere escucharnos.

×
Eduardo Torres-Dulce, durante la clase magistral ofrecida en Castellón en octubre | EFE

El ya exfiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, llevaba meses muy molesto con el Ministerio de Justicia, con las presiones recibidas por parte del Ejecutivo y por la actuación general del Gobierno de Mariano Rajoy. Al menos, eso se desprende de los testimonios reproducidos en exclusiva este jueves por el programa de esRadio En Casa de Herrero.

Se trata de una conferencia pronunciada por Torres-Dulce el pasado mes de octubre en la Universidad Jaime I de Castellón sobre "el Ministerio Fiscal del Siglo XXI". En las declaraciones que recoge este programa, el ya ex fiscal general expresa su profundo desacuerdo con la actuación del Ejecutivo, su escasa rigurosidad en la acción política y un profundo desconocimiento, en algunos casos, de "los términos europeos de la justicia".

Presiones

Quizá una de las denuncias más destacadas de las que hizo Torres-Dulce en aquella conferencia es el del "cotidiano" intento del Ejecutivo en entrometerse en sus asuntos. "Intentar, como se intenta cotidianamente, que el Ministerio Fiscal vuelva a la órbita de influencia del Ejecutivo creo que es un error en el mapa constitucional y un error para el equilibrio delas cosas de la Justicia en España".

En este sentido, el ya ex fiscal general del Estado se quejaba de que su cargo está exento de "sistemas de control". Según destacaba, "no puedo responder ante el Gobierno porque no dependo del Gobierno y no puedo responder ante el Parlamento porque no tengo una comisión del Parlamento. Estoy aislado en cuanto a la responsabilidad de la exigencia y eso no es bueno en un entorno democrático".

Por este motivo, Torres Dulce pedía que se modificara "cuanto antes" el estatuto orgánico del Ministerio Fiscal, "reduciendo los poderes" que se le atribuyen y "estableciendo más sistemas de cortafuegos" en cuanto a la toma de decisiones. "Eso lo tengo realmente clarísimo", sentenciaba Torres Dulce.

Contra el Ministerio de Justicia

Otra de las quejas más significativas que hacía Eduardo Torres Dulce, apenas dos meses antes de presentar su dimisión, es el del funcionamiento del Ministerio de Justicia y de quienes ocupan sus más altas responsabilidades. Del departamento que dirigió Ruiz Gallardón y que ahora está en manos de Rafael Catalá dice que es el mejor ejemplo de las "vaguedades que se repiten cíclicamente cada cuatro años" en los programas electorales.

"Es el mejor ejemplo", decía, porque era "enormemente ambicioso" al principio, pero "se ha quedado prácticamente a estas alturas en casi absolutamente nada. No vamos a tener reformas de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, no vamos a tener reformas del estatuto orgánico del Ministerio Fiscal, no se va a emprender la reforma de la ley de demarcación y planta, necesaria para modernizar la administración de Justicia en España y probablemente no se va a reformar tampoco la Ley Orgánica del Poder Judicial".

Y no se quedó ahí. Torres-Dulce también denunció que "no existe un trabajo riguroso a cerca de por qué, cómo y cuándo no está funcionando la administración de Justicia".

Por ese motivo, se quejaba de venir "clamando desde el comienzo de legislatura. No me hacen ni caso". Y añadía: "Es más, cuando el ministro me ha dicho que me ha hecho caso, ha hecho una reforma en el código penal que es como el chiste de Lourdes, que nos quedemos como estamos, o sea, que mejor no toque usted nada en absoluto porque empeora usted la situación".

Injerencias del Ejecutivo

Además de quejarse de las presiones sufridas por el Gobierno, Torres-Dulce también ha denunciado que "los procesos penales nos vienen precocinados por la Policía y por los agentes tributarios". Por eso, "desde lo que se plantea policialmente, con finalidades policiales, a lo que tenemos en los procesos, hay un abismo a veces absolutamente insondable".

En este sentido, también hablaba del "estatuto del imputado", algo "insoportable" a su juicio: "Que alguien simplemente que ha sido querellado, denunciado y admitido a trámite, tenga el estigma social que en este momento significa ser imputado es injusto", porque hay que distinguirlo de lo que significa "el estatuto del procesado".

¿Escuchas ilegales?

Finalmente, el ya ex fiscal general del Estado hacía una grave denuncia, aunque de forma velada: en "la interceptación de comunicaciones estamos ya en falso con sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Y a uno le da vergüenza seguir en un país que es condenado sistemáticamente por el Tribunal de Estrasburgo, mientras que los distintos gobiernos miran al tendido diciendo 'conmigo no va' y no hacen ni siquiera esas reformas parciales de ese criterio".

En España

    Recomendado

    Lo más popular

    1. Dani Rovira asegura sentir "vergüenza" de ser español
    2. Imanol Arias, en la quiebra: "Lo he vendido todo"
    3. Los separatistas usarán viejos inválidos y niños de pecho como escudos humanos
    4. Joan Tardà: una opulenta nómina y una jubilación 'de oro'
    5. Junqueras amenaza a los bancos y les insta a incumplir la instrucción de Hacienda
    0
    comentarios

    Servicios