
Ahora un caso en el que no hay nada en mitad de la pista, aunque el acantilado casi entra en ella. Y es que esta pequeña pista de aterrizaje de sólo 400 metros está ubicada en el borde de un enorme acantilado de más de 600 metros de altura. Obviamente, sólo es apta para pequeñas aeronaves... y pilotos con nervios de acero | Wikipedia / Tom Clayton