
Fundador y líder de la secta "La Familia", Charles Manson se creía la reencarnación de Jesucristo. El 8 de agosto de 1969, junto con dos acólitas de su secta, mató salvajemente a Sharon Tate, la mujer de Roman Polanski, que estaba embarazada de ocho meses, cortándole los pechos y recibiendo dieciséis puñaladas, de las cuales once eran como tortura y cinco de ellas, según el forense, mortales de necesidad. Dejándola morir desangrada, la colgaron del techo junto a Jay Sebring. Sus otros invitados, Abigail Folger y Voytek Frykowski, fueron apuñalados en los jardines exteriores de la mansión. Antes de entrar, habían disparado dando muerte al joven Steven Parent, que abandonaba la casa en ese momento. La noche siguiente asesinaron a empresario Leno LaBianca y su mujer Rosemary.