
Londres 2012 nos ha dejado la imagen de la despedida del deportista olímpico más grande de todos los tiempos. Tras conquistar 18 medallas de oro, 2 de plata y 2 de bronce, Michael Phelps decía adiós a la competición. El homenaje que recibió el tiburón de Baltimore, en el centro de la piscina ovacionado por todo el público, estuvo a la altura del nadador. Y eso que era complicado.