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Reglamento
2008
La
supresión de las ayudas electrónicas a la conducción
y de las vueltas para quemar gasolina en la tercera sesión
de clasificación serán las principales novedades en
la reglamentación del Campeonato del mundo de Fórmula
Uno de 2008.
Todos los coches van esta temporada equipados con una Unidad de
Control Electrónica (ECU), fabricada por Mclaren-TAG según
las especificaciones de la Federación Internacional del Automóvil
(FIA), que entre otras cosas supone la eliminación del control
de tracción y frenado motor, lo que puede suponer la perdida
de cuatro décimas por vuelta.
Sin embargo, todos los equipos trabajan en minimizar estas consecuencias,
explorando por otros caminos, y los ingenieros y pilotos ya han
avisado de que no será fácil ver a las ruedas echar
humo en las salidas, por un exceso de patinaje, y que, por supuesto,
esto no va a significar que haya mas adelantamientos.
La tercera parte de la sesión de clasificación ha
quedado acortada a tan solo diez minutos, con lo que prácticamente
los pilotos sólo disponen de dos intentos parar conseguir
su tiempo y, además, no se devuelve gasolina a los participantes
según las vueltas que den, con lo que se elimina las que
daban para quemar combustible y dejar el coche mas ligero para marcar
un buen tiempo.
Al prohibirse repostar entre la Q3 y el inicio de la carrera, eso
provocará también que la primera parada en carrera
se adelante notablemente, como ya hacía Renault en 2003.
Este año la caja de cambios tendrá que utilizarse
durante cuatro Grandes Premios y solo se permitirá su apertura
para cambiar las relaciones y adecuarlas a cada circuito antes de
cada Gran Premio.
La primera rotura del motor no entrañará la sanción
de pérdida de diez puestos en la formación de salida,
siempre y cuando se trate de una verdadera rotura y no una bajada
de rendimiento o la sospecha de que se puede romper.
Para aumentar la seguridad de los pilotos, tras el accidente que
sufrieron el pasado el británico David Coulthard (RBR) y
el austríaco Alexander Wurz (Williams-Toyota) en el Gran
Premio de Australia, cuando el segundo pasó por encima del
primero y estuvo a punto de darle en el caso, las paredes laterales
de los habitáculos se han aumentado en altura para proteger
mejor la cabeza de los pilotos.
Los coches de reserva quedan también prácticamente
suprimidos, ya que cada piloto sólo puede contar con un coche
y un chasis por carrera, que estará sin montar, y tendrían
que montarlo los mecánicos en caso de que no pudiera utilizar
más el anterior.
EFE
LibertadDigital.es
- Christian Camacho
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