 |
|
Gómez de Liaño no fue juzgado
con imparcialidad
Al final hay Justicia, aunque sea fuera de España. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dictaminado que
Javier Gómez de Liaño no tuvo un juicio independiente e imparcial cuando el Supremo lo condenó en 1999 por
prevaricación en el caso Sogecable. El Constitucional también denegó el amparo solicitado por el magistrado.
En la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, los jueces condenan a España por unanimidad. El abogado,
magistrado en excedencia, se siente “satisfecho” pero lamenta el via crucis. Dos personas que lo merecían se
quedan sin conocer la resolución: Jesús Polanco, que presumía de haber “librado a España de un juez como ese”
y un magistrado, precisamente del Supremo, el padre de Javier Gómez de Liaño. "No sé cómo hacerle llegar la
noticia a mi padre, que murió dos meses después de mi procesamiento sin entender nada". |