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Al Gore vende su televisión a Al Jazeera, una cadena financiada con petróleo

El gurú del calentamiento global no ha tenido problema en recibir 100 millones de dólares obtenidos del pecaminoso negocio del oro negro.

El apóstol verde, Al Gore, dando una conferencia en abril de 2012. | Cordon Press
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La cadena de televisión por cable Current TV, fundada por Al Gore y su socio Joel Hyatt en 2005, llevaba tiempo buscando comprador ante sus problemas financieros. Pese a ello, el exvicepresidente Al Gore se negó a venderla al comunicador conservador norteamericano Glenn Beck, cuya oferta rechazó porque "es importante para nosotros a quién va a parar la cadena, y somos sensibles a aquellas que no comparten nuestro punto de vista", según informa The Wall Street.

En cambio, no ha tenido problema en colocársela a Al Jazeera por 500 millones de dólares, de los que él personalmente se embolsará 100. Según Gore y Hyatt, la cadena catarí "fue fundada con los mismos objetivos que Current", incluyendo "dar voz a aquellos cuyas voces no se suelen escuchar" y "decirle la verdad al poder".

No hay muchos que estén convencidos de ello. Time Warner ya ha confirmado que dejará de emitir en su red la cadena, cuyos nuevos propietarios son vistos en Estados Unidos como un medio propagandístico al servicio del Emirato de Catar, cuando no del islamismo. Al Jazeera America emitirá una programación completamente distinta a la actual de Current, basándose en un 40% en la programación de Al Jazeera English y el resto en programación propia que producirá desde su sede en Nueva York y otras oficinas de Current TV. De este modo quiere entrar en Estados Unidos, un mercado que hasta ahora se le ha resistido.

El trato ha dejado ver una vez más la hipocresía de Al Gore. El 70% de los ingresos del Gobierno de Catar provienen del petróleo. Y Al Jazeera está financiada con dinero del emir. De modo que el apóstol del calentamiento global se ha embolsado 100 millones de dólares provenientes de un negocio que considera que está destruyendo el planeta. No es la primera vez: su elevado caché como conferenciante, su descomunal gasto en electricidad, su costumbre de viajar en avión privado o su inversión en una mina de cinc ya le habían reportado numerosas críticas en el pasado.

Además, el multimillonario norteamericano y sus socios intentaron cerrar el acuerdo antes de fin de año para evitar tener que afrontar la subida de impuestos del 1 de enero, pero no lo lograron y la firma tuvo lugar este martes 2 de enero. Una actitud que encaja mal con la que mantiene oficialmente su partido, que es la de subir los impuestos a los que más tienen para que paguen, según sus palabras, "la parte que les corresponde". Se ve que privadamente no cree que le corresponda pagar tanto.

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