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"Muy meditado"

El Papa Benedicto XVI, "sin fuerzas", renuncia "por el bien de la Iglesia"

Benedicto XVI dejará el Pontificado el 28 de febrero a las 20.00 horas.

Un pontificado en 20 imágenes

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Sin fuerzas. Así dijo estar Benedicto XVI al anunciar de manera repentina su renuncia al Pontificado durante un acto en el Vaticano. El día fijado para abandonar la cátedra de Pedro será el 28 de febrero y la noticia dada por el propio Papa primero dejó estupefactos a los presentes y más tarde corrió como la pólvora por todo el mundo.

El propio Pontífice explicó las razones por lo que ha decidido tomar una decisión con escasos precedentes en la historia puesto que el anterior caso se produjo hace 600 años. "He llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino", confesó.

Sin embargo, Benedicto XVI aseguró que no ha tomado esta decisión a la ligera sino que ha sido "muy meditada" y "por el bien de la Iglesia". Según dijo, ha sentido "el peso" de la misión: el gobierno de una institución con casi 1.200 millones de fieles en todo el mundo y todo ello con 85 años.

A pesar de ello, el Papa indicó ser "muy consciente" de que este ministerio "debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando".

"Mi vigor ha disminuido"

Benedicto XVI considera que debe ser otro el que lleve a cabo las reformas en la Iglesia. "En el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mi de tal forma que he reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado".

Su avanzada edad le ha provocado la aparición de distintos problemas físicos. Además de hipertensión y de ciertos problemas cardiovasculares hay que añadir dificultades en la visión ya que apenas ve nada con el ojo derecho.

Además, el "peso de la misión", tal y como él mismo dijo, ha hecho mella en su estado físico. En su Pontificado, Benedicto XVI ha afrontado con valentía problemas de gran entidad y que le han causado grandes sufrimientos, como así lo ha dicho en varias ocasiones. La crisis de los abusos sexuales por parte de algunos sacerdotes en distintas diócesis del mundo o el conocido como caso Vatileaks, entre otros, han podido provocar que crezca aún más el "peso" que lleva sus hombros un Papa.

El 28, a las 20 horas

El portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, confirmó posteriormente que el Santo Padre dejará exactamente el Pontificado el próximo día 28 de febrero a las 20 horas. A partir de ese momento quedará la sede vacante y se procederá a iniciar los trámites reglamentarios para elegir a su sucesor.

"Una vez hecha la renuncia y manifestada, en el modo que sea, a la Iglesia por el Romano Pontífice queda vacante y no puede volverse atrás", dijo Lombardi, recordando el Código de Derecho Canónico, que añade además que "no se requiere que su renuncia sea aceptada por nadie, dado que no tiene superior en la tierra".

Se retirará a un monasterio

¿Qué hará el Papa una vez que se haga efectiva su renuncia? La Santa Sede ha informado que Benedicto XVI se trasladará a la residencia de Castel Gandolfo cuando comience la Sede Vacante y una vez que haya nuevo Papa se retirará a un monasterio de clausura dentro del Vaticano.

Por otro lado, el hermano del Pontífice, Georg Ratzinger, ya conocía la decisión e insistió que los motivos se ciñen únicamente a motivos de salud y a su avanzada edad. Añadió también que el médico había ya recomendado al Papa que no realizase más viajes transatlánticos y curiosamente para este verano tenía prevista su presencia en Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud.

Mientras tanto, Giovanni Maria Vian, director de L´Osservatore Romano, diario oficial de la Santa Sede, ha explicado que la decisión de Benedicto de renunciar a su Pontificado la tomó "hace muchos meses, tras el viaje a México y Cuba, y con una reserva que nadie pudo romper, después de haber examinado ante Dios reiteradamente la propia conciencia a causa de la avanzada edad".

La renuncia que ya preveía

Lo cierto es que la posibilidad de renunciar era algo que el Papa ya había previsto anteriormente. En el libro-entrevista, ‘Luz del Mundo’, Benedicto XVI dijo en 2010 al periodista Peter Seewald que "si el Papa llega a reconocer con claridad que física, psíquica y mentalmente no puede ya con el encargo, tiene entonces el derecho, y en ciertas circunstancias también el deber, de renunciar".

Aunque especificaba, y es importante tras la repentina renuncia, que se puede dimitir "en un momento de serenidad o cuando ya no se puede más" pero no "precisamente en el momento del peligro".

Lluvia de reacciones

Las reacciones no se han hecho esperar tanto desde la Iglesia hasta la clase política. El cardenal Angelo Sodano definía la noticia como "un rayo caído del cielo" debido a la sorpresa de la renuncia. Por todo el mundo obispos y conferencias episcopales valoraban la decisión del Santo Padre y pedían a los fieles oraciones por él.

En España, el cardenal Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal, señaló que la decisión es "sorprendente", pero también "coherente" con la personalidad del Pontífice y con los tiempos.  En su opinión, ha continuado con el carácter abierto de Juan Pablo II poniendo el acento en el ejercicio al que dedicó su vida, el magisterio, de una forma "cercana, transparente y muy luminosa". 

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