Menú

Fracasa el golpe de Estado en Turquía

El presidente turco Erdogan calificó la intentona golpista como un "regalo de dios" que permitirá limpiar el ejército.

Libertad Digital
85
Las imágenes del Ejército en la calle

Poco después de anunciarse el fracaso del golpe, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aterrizó en el aeropuerto Atatürk de Estambul, y calificó la intentona golpista como un regalo de dios que permitirá limpiar el Ejército.

"Este levantamiento, este movimiento es un gran regalo de dios para nosotros. Porque el Ejército será limpiado", afirmó el mandatario en rueda de prensa, asegurando que los golpistas pagarán cara su "traición".

Primeros pasos del intento de golpe

Desde primeras horas de la noche de este viernes, una parte de las Fuerzas Armadas turcas intentó un golpe de Estado en Turquía. Las alarmas saltaron cuando con la caída de la noche un importante número de militares comenzaron a hacer palpable su presencia en la calle, ocupando algunos lugares estratégicos de las principales ciudades turcas.

Los primeros reportes llegaron con el sobrevuelo a baja altura de cazas de combate F16 en la capital del país y con la ocupación de los dos principales puentes sobre el Bósforo que comunican la zona europea y asiática de Estambul. Poco después de se conoció que los militares rebeldes también habían sacado carros de combate a la calle.

El primer ministro de Turquía, Binali Yildirim, confirmó en una entrevista a la cadena NTV el golpe de Estado: "Hay probabilidad de un levantamiento militar. Se trata de un grupo dentro del Ejército que se ha alzado", aunque descartó que la asonada fuera a tener éxito y dijo que "quienes lo han hecho pagarán un alto precio. No haremos concesiones en la democracia".

Yildirimi ordenó a las fuerzas de seguridad leales "hacer todo lo necesario" para sofocar la "revuelta". En esta misma línea, fuentes presidenciales dijeron que se trata de un levantamiento de parte de las Fuerzas Armadas que no cuenta con el 'placet' de los altos mandos y afirmó que el presidente de país, Recep Tayyip Erdogan, se encontraba a salvo.

Sin embargo, los militares sublevados emitieron poco después un comunicado en el que aseguran que ya habían tomado el poder "para garantizar la democracia y el respeto a los Derechos Humanos" e, incluso, avanzaron que mantendrán las actuales relaciones exteriores. La agencia Anadolu confirmaba que los sublevados controlan las instalaciones del Estado Mayor del Ejército y que habían tomado como rehén a su jefe, el general Hulusi Akar, después de que en el edificio se escuchase un fuerte tiroteo.

La televisión pública turca, TRT1, ocupada por los militares sublevados, informó de que el golpe de Estado había triunfado y, tras calificar de traidor a Erdogan, anunció la creación de un "consejo de la paz" que garantizará la seguridad del país "independientemente de raza, lengua o religión". Hablaron del inicio de un "proceso constituyente" ante la "erosión del imperio de la ley y de la democracia secular por parte del actual Gobierno" y también añadieron que se imponía el toque de queda en el país y la Ley Marcial.

Algunos periodistas locales informaron de que la entrada de fuerzas militares en sus medios de comunicación para hacerse con el control de los mismos.

En contraposición al control que los militares sublevados tenían en ese momento de la televisión pública y algunas cadenas privadas turcas, el presidente Erdogan compareció en CNN Turquía a través de una videoconferencia con el teléfono de la presentadora turca y llamó a la población a que llenase las plazas del país para darle (al ejército sublevado) la respuesta necesaria".

Contraofensiva del Gobierno

Pasada la medianoche, fuentes oficiales del Gobierno turco anunciaron el inicio de un contraataque contra las fuerzas golpistas que impulsaron el golpe de Estado. Casi al mismo tiempo, el primer ministro Binali Yildirim aseguró que el Gobierno continuaba al mando del poder ejecutivo en Turquía, a la vez que pedía a los seguidos del gobernante partido Justicia y Desarrollo (AKP) que tomaran las calles.

En su segunda intervención de la noche, Yildirim afirmó que Turquía "no es un país del tercer mundo", por lo que los responsables, a los que llamó "traidores", pagarían por la intentona golpista y llamó a dar una "respuesta necesaria contra una estructura atroz e inmoral", en clara referencia al movimiento del clérigo Fetulá Gulen, al que Ankara acusa de estar detrás del golpe.

Pasada la una de la madrugada, fuentes gubernamentales citadas por el periódico turco Daily Sabah informaron de que ya se han detenido a los primeros militares sublevados e instaron a los demás partícipes en el golpe de Estado que se entreguen lo antes posible prometiendo que no habrá represalias.

Dos de los principales partidos opositores turcos se mostraron contrarios al intento de golpe de Estado y dieron su apoyo al Gobierno. "Este país ha sufrido muchos golpes. No queremos que esas dificultades vuelvan a repetirse", afirmó el líder del Partido Republicano Popular (CHP), Kemal Kiliçdaroglu, en un comunicado que publicaba el diario Hurriyet. "Debe saberse que el CHP depende plenamente el deseo libre del pueblo y es indispensable nuestra democracia parlamentaria", añadían.

Por su parte, el líder del Partido Nacionalista (MHP), Devlet Bahçeli, llamó al primer ministro, Binali Yildirim, para expresarle el apoyo del partido a la democracia y a la libertad del pueblo.

El Servicio de Inteligencia de Turquía (MIT) dio cerca de las dos de la madrugada por fracasada la intentona golpista que vivía el país, aunque indicó que aún quedaban algunas bolsas de resistencia por parte de los militares rebeldes, que serán juzgados por traición. El jefe de prensa, Nuh Yilmaz, declaró que "los militares alzados están siendo vencidos. Mañana, el asunto habrá acabado".

Según el portavoz de los servicios secretos turcos, la policía ya se había apoderado de los puntos estratégicos, y la situación estaba volviendo lentamente a la normalidad.

La televisión privada turca NTV emitió imágenes de soldados golpistas desarmados y arrestados por la policía, en lo que parece una señal de que el golpe militar ha fracasado. En varias imágenes, grabadas con teléfono móvil, se ven policías que llevan detenidos a militares supuestamente tras haberse rendido.

Disparos en Ankara y Estambul

Según el diario digital T24, el edificio donde se encuentra el centro de los servicios secretos turcos había sido tiroteado desde un helicóptero militar que apoya el levantamiento militar, al tiempo que un gran contingente militar estaría desplegado en la céntrica plaza de Kizilay, en Ankara. Horas después ese helicóptero sería derribado por un caza F16 leal al Gobierno.

Testigos de la agencia Reuters informaron de que los tanques que rodeaban el Parlamento turco abrieron fuego en las inmediaciones del edificio. Además, se escucharon disparos en las inmediaciones del aeropuerto de Estambul y se registraron tiroteos en las inmediaciones de los puentes sobre el Bósforo en Estambul.

Un importante número de ciudadanos secundaron el mensaje lanzado por Erdogan y Yildirim y salieron a las calles de las principales ciudades turcas para plantar cara a los golpistas. En algunos vídeos hechos públicos en las redes sociales se podía ver incluso cómo estaban expulsando a los militares rebeldes de algunos de los edificios que habían ocupado.

Obama apoya a Erdogan

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró su respaldo al "Gobierno turco democráticamente elegido" en su primera valoración sobre el golpe de Estado perpetrado Turquía, a través de un comunicado divulgado por la Casa Blanca. "Todas las partes involucradas deberían apoyar al Gobierno de Turquía, democráticamente elegido", según el texto.

En la misma nota, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, añadió que su Departamento tiene como prioridad la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos en Turquía.

En Internacional

    Recomendado

    Lo más popular

    1. "Le Figaro" recuerda a Puigdemont que para luchar contra el terrorismo debe respetar la Constitución
    2. La ANC abronca a EEUU por utilizar la bandera española para mostrar su solidaridad
    3. El afán de protagonismo de la Generalidad provoca un caos operativo e informativo
    4. Los islamistas habían intensificado sus amenazas a España: "¡Secuéstralos, decapítalos!"
    5. Colau descarta los bolardos a pesar de la instrucción de la Policía Nacional
    0
    comentarios

    Servicios