
(Libertad Digital) Blake Ranking estaba borracho aquella noche y sus amigos –Jasón Coker y Nicole Robinette, que conducía– decidieron que se quedara en el asiento de atrás, pensando que así se calmaría o se dormiría. Sin embargo, se sintió vejado porque no hablaban con él en el coche, se sentó entre los dos para hacerlo y agarró el volante porque pensó que era divertido. El coche dio varias vueltas de campana y sus tres ocupantes salieron despedidos por las ventanas; Jasón Cocker tuvo la mala suerte de que el vehículo terminara aterrizando encima suya, muriendo tras un coma que duró tres meses.
Poco después de confesar su culpa en su blog alojado en Blurty, Ranking decidió borrarlo. Más tarde intentaría justificarse en otra anotación en el mismo, asegurando que él no “admitió” nada, sino que se sentía culpable porque su amiga Nicole había asegurado que él giró el volante y la había creído. Sin embargo, reconoció en el juicio ser el culpable y pidió perdón a los padres de Cocker.