
La decisión se tomará el 12 de enero, pero el Consejo de Estado francés ya ha adelantado su intención de imponer el canon digital a las tabletas que no consideren ordenadores, es decir, aquellas que tengan un sistema operativo móvil, como el Ipad o las basadas en Android. En cambio, aquellas tabletas que tengan uno de ordenador, como las que funcionen con Windows 7, se librarán de pagar un montante que alcanzaría los 12 euros para aquellos dispositivos con menos de 40 gigas de disco, según informa Numerama.
Esta iniciativa ya ha sido contestada. La patronal francesa de las empresas tecnológicas, Simavelec, emprenderá acciones legales contra esta decisión y el fabricante francés Archos podría sumarse a las mismas, dado que sus tabletas emplean Android. "¿Cómo se puede decir seriamente que Windows es menos útil para hacer copias privadas que Android?", se ha preguntado su fundador y consejero delegado, Henri Crohas.
Aparte de que existiría el riesgo de distorsionar la competencia apoyando, además, a empresas extranjeras frente a las nacionales, el jefe de Archos considera que lo lógico sería ampliar la exención de la que disfrutan los ordenadores a las tabletas, ya que éstas son "mini-ordenadores" a los que siempre se puede cambiar el sistema operativo. Archos pagó en 2009 tres millones de euros en concepto de canon, de una facturación total de 58 millones.