
(Libertad Digital) El reportaje de Isabel Perancho en el suplemento de Salud de El Mundo explica los éxitos de Florence, un software con nombre de enfermera británica creado para el Hospital de Torrevieja, Alicante, donde el concurso Un, dos tres regalaba sus apartamentos hace años. El programa, íntegramente desarrollado en España, recibe información sobre todo lo que sucede en el hospital: la llegada de cada paciente, cada acto médico, la medicación escogida para cada tratamiento… el resultado: las demoras quirúrgicas no llegan al mes y el coste de la asistencia no llega al 50% del de otros centros públicos.
El centro ha logrado la cuadratura del círculo: los profesionales cobran más (hasta 100.000 euros al año frente a los 60.000 habituales) mientras los costes se reducen. Para lograrlo todos los facultativos menos doce han renunciado a su estatus de funcionario, lo que les permite entrar en un sistema retributivo en el que una buena parte depende de su rendimiento, controlado en todo momento por Florence.
El desarrollo de Florence ha costado 600.000 euros y se vende a 300.000 a otros hospitales, una cifra que aunque pueda parecer alta está muy por debajo de los seis millones de euros que cuestan otras soluciones similares. Una de sus formas de ahorrar es incentivar el teletrabajo, al informatizar todos los datos los médicos pueden trabajar desde casa y dar el alta desde allí también en fin de semana, lo que permite que el periodo de hospitalización esté entre los más bajos de España. También los radiólogos pueden consultar las pruebas desde su casa y emitir su diagnóstico.
Florence también permite reducir los tiempos muertos. En el momento en que un paciente ingresa en el hospital empieza a contar el tiempo. Si se tarda más de dos horas en atenderle, el jefe del servicio recibe un mensaje al móvil. Si supera las tres horas, lo recibe el director del hospital y si llega a cuatro al director gerente. El tiempo medio es de tres cuartos de hora. El personal sanitario también puede configurar Florence para que le avise cuando se terminen de hacer ciertas pruebas y así actuar inmediatamente.
También se ahorra dinero en el personal administrativo, formado por 184 personas de las 800 de la plantilla del hospital. De ella, 28 se dedican a mantener y desarrollar Florence. Y ahorra tiempo al médico, que puede dedicarlo a lo que mejor sabe hacer, llevando a cabo automáticamente tareas como los informes de alta.