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Ros aboga ahora por una menor intervención del Gobierno en el sector de las telecomunicaciones

El Gobierno pretende modificar la política de telecomunicaciones llevada a cabo durante los últimos años. Entre las prioridades sobresale la paulatina eliminación del intervencionismo estatal en el sector, según explicó el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Rosante una comisión parlamentaria. El mismo Ros abogó hace semanas por reducir a "dos o tres" el número de operadoras.

L D (Agencias) A juicio de Francisco Ros, el nuevo marco de regulación "debe fundamentarse en una creciente autonomía de las empresas para establecer sus modelos operativos y planes de negocio" así como "en una eliminación progresiva del intervencionismo protector existente hacia los nuevos entrantes y dotación de mayor protagonismo a las leyes de mercado", según informa Europa Press.

Las declaraciones del secretario de Estado de Telecomunicaciones entran en contradicción con lo dicho hace apenas un mes. Tras inaugurar el VIII Congreso Internacional de Telecomunicaciones GLOBALCOM, Ros ofreció unas declaraciones claramente intervencionistas al abogar por la reducción de operadores integrales –de fija y móvil– de telefonía a "sólo dos o tres". Señaló asimismo, que España sólo tenía capacidad para que compitieran tres operadoras de UMTS, por lo que la cuarta "tendría que especializarse".

El secretario de Estado ha matizado que el Gobierno tiene previsto aprobar este nuevo marco regulador antes de fin de año con el fin de disponer de "un marco jurídico completo" más sencillo y transparente. El nuevo modelo de competencia ya ha sido revisado por el organismo regulador, la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT), y está a la espera de recibir el visto bueno del Consejo de Estado.
 
España liberalizó el sector de las telecomunicaciones a finales de 1998. Para fomentar la competencia en este sector, el anterior ejecutivo mantuvo un régimen de tarifas reguladas y obligó a Telefónica, el operador dominante, a dar acceso a las redes de telecomunicaciones a los nuevos entrantes a precios determinados por la CMT.
 
A pesar de estas iniciativas, el grado de competencia sigue siendo reducida, sobre todo en aspectos como la telefonía fija: a finales de 2003 Telefónica aún controlando el 83 por ciento de los ingresos de la telefonía fija (incluyendo las cuotas de abono mensuales) y gestionaba algo más del 75 por ciento del tráfico. Por su parte, Auna, el segundo operador, controlaba sólo el 5,8 por ciento de los ingresos y el 12,8 por ciento del tráfico.
Francisco Ros

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