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Kymco Venox: buena, bonita y barata

La Kymco Venox 250 es toda una clásica con su motor en V y llena de cromados relucientes. Con un confortable y bajo asiento y repleta de detalles para disfrutar en la carretera o en la ciudad, está propulsada por un motor bicilíndrico en V a 90º.

Auto Sprint
David Herranz

Cuesta 3.880 euros e iremos en una moto que parece mucho mayor tanto en tamaño como en prestaciones. Sus armas: Precio, Potencia y Estética. Sus debilidades: Velocidad punta mantenida, Plásticos y Ajustes finales.

Entre las custom que podemos encontrar en las calles está la oferta del fabricante coreano Kymco, la Venox 250, una moto barata y de amplias dimensiones que fácilmente puede pasar por "una de las grandes". Sus cromados, su diseño y su vistoso motor en V son los grandes aliados de esta custom Long & Low (larga y baja). Otra ventaja de esta moto es que el asiento está situado a escasos 70 cm. del suelo, lo que es muy interesante para conductores de estatura no muy alta o para aquellos que quieran ir muy cómodos. La Venox 250 tiene un precio de 3.880 euros, tercera más barata dentro su segmento pero acorde con él. La garantía es de dos años en piezas y mano de obra.

Larga y baja, una cruiser como debe ser

El diseño de esta Kymco está muy conseguido. La desnudez mecánica es una de sus características principales donde las partes que más llaman la atención son su motor bicilíndrico en V a 90º, que dispone de un pequeño aleteado muy bonito a la vista, además de la rueda trasera con llanta lenticular, el manillar ligeramente curvado tipo dragster y el doble escape recortado. Los cromados, el gran disco delantero de 316 mm y los latiguillos de trenzado metálico son otros detalles que consiguen la admiración y curiosidad de los que pasen cerca de esta moto, de aspecto mucho mayor que el 250 c.c. que monta.

Como la Low & Long que es, el asiento se sitúa bajo, a escasos 70 cm. del suelo, disponiendo de un largo Wide Sport más acorde con su estilo musculoso y más cómodo para el pasajero. Tras él encontramos un pequeño guardabarros en el que se monta el piloto trasero, acentuando las líneas achatadas de la Venox.

Motor suficiente y resistente

Alimentada por un motor longitudinal de dos cilindros en V a 90º, la Kymco Venox da una potencia de 26,6 CV a 10.500 rpm, un par máximo de 19,2 Nm a 8.000 y su consumo es de 4,2 litros a los 100 kms, lo que le permite disponer de una autonomía de más de 300 kms. gracias a los 14 litros que caben en su depósito.

El motor de la Venox cuenta con distribución por doble árbol de levas en cabeza (DOHC) y cuatro válvulas por cilindro, que mejoran el rendimiento del motor a altas revoluciones. En el centro de la V que forman los cilindros se sitúa un carburador Keihin de doble cuerpo con TPS, un sistema que mejora electrónicamente la combinación entre encendido y posición del acelerador.

La refrigeración es líquida por radiador de aluminio y lleva unas aletas difusoras de calor en los cilindros. Aún con todo ello, si a la moto la exigimos pleno régimen durante más de diez minutos en verano es posible que no nos aguante y tengamos que parar a refrigerar.

Parte ciclo más que suficiente

Gracias al motor en V longitudinal, la Venox no tiene casi vibraciones, algo que gusta tanto al conductor como al chasis, que permanece más rígido en todo momento. El reparto de peso es del 47% en el tren delantero y el 53% en el trasero, teniendo la posibilidad de regular la dureza de la suspensión trasera, logrando así que viajemos con la comodidad deseada en cada momento. A la hora de conducirla nos ha parecido muy cómoda y noble; no hemos tenido ninguna dificultad. A la hora de frenarla, más de lo mismo. El freno actúa detrás sobre una pinza de un solo pistón de 30,23 mm. y delante sobre dos pistones de 33,96 mm. en el disco delantero con un diámetro de 316 mm.: medidas mucho más que suficientes para los 190 kg que pesa la moto.

Comportamiento cómodo y sencillo

La Kymco Venox es muy sencilla de conducir. El reducido peso, la suavidad del motor y la baja altura del asiento nos asegura no tener problemas en carretera ni en ciudad. Cuando nos sentamos en ella, la información la vemos en un velocímetro encastrado en el depósito con varios testigos luminosos integrados tanto en él como en la tija superior. Sólo un pero; los cromados nos entorpecerán la lectura si hace mucho sol, ya que los reflejos se harán molestos y los pequeños led no serán visibles.

Su asiento es bajo: seamos de la altura que seamos, no tendremos problemas. También es cómodo, se parece al sofá de casa. Si a eso sumamos que las prestaciones y frenos son más que suficientes y que tiene un consumo bajo ¿qué más queremos?

La Venox es muy buena elección de compra pero siempre tendremos que compararla con la Hyosung Aquila 250.

Otras motos del mismo segmento son la Suzuki GZ 250 Marauder (3.190 €), la Suzuki Intruder 250 (4.399 €) y la Yamaha XV 250 Virago (3.999 €), motos de similares características a la Aquila 250 y la Venox 250.

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