
A 100 kilómetros de San Francisco se planificó un nuevo área residencial en la pequeña ciudad de Río Vista. En origen iba a acoger 855 casa nuevas con jardín. Sólo se hicieron trece casas-piloto que permanecen abandonadas porque no han encontrado comprador. La constructora abandonó el proyecto en noviembre de 2008, dos meses después de la quiebra de Lehman Brothers. Desde entonces Río Vista es una ciudad fantasma habitada tan sólo por vacas que pastan en los prados donde se iban a edificar las viviendas.