
La principal teoría sobre lo ocurrido en el Pentágono es que lo que chocó no fue un avión sino un misil. Una de las pruebas sería que el boquete dejado por el impacto era demasiado pequeño para un avión. Pero en un choque así, el aeroplano no entra en el edificio dejando su silueta como si se tratara de un dibujo animado. Una de las alas chocó contra el suelo y la otra se plegó al impactar contra las columnas del Pentágono. | USAF