
Otro argumento se basa en una declaración de Van Romero, un experto en explosivos, quien aseguró a un diario que las torres se habían derrumbado por una serie de explosiones controladas. Más tarde exigió una rectificación al periódico, asegurando que lo que había dicho es que parecía como si hubiera ocurrido así. Pero al margen de su opinión, lo cierto es que parece un derrumbe controlado. Esto es así porque tanto en un caso como en otro se produjo un proceso similar: al no resistir la estructura, un piso se hundió sobre otro, expulsando al exterior aire y polvo de cemento (como puede verse en esta foto tomada mientras se derrumbaba la torre norte). El proceso continúa en cadena, con cada piso siendo incapaz de aguantar el impacto del colapso de los anteriores. Da igual que el proceso fuera iniciado por un explosivo o por el efecto del incendio sobre el acero: el efecto es el mismo. | NYPD