
El bautismo de Dirk Müller ante los medios tuvo lugar en los días posteriores a los atentados terroristas del 11-S. Nadie como él para expresar la desolación, incertidumbre y temor que se apoderó de los mercados tras un ataque inesperado y que ayudó a provocar una crisis económica que muchos consideran el germen de la actual situación. (fuente: labuenaprensa).