
La plataforma Casablanca, a unos 50 kilómetros de la costa de Tarragona, es el único yacimiento marino español. Pertenece a la empresa Repsol. Fue construida en 1981 en los astilleros de Puerto Real (Cádiz) y remolcada hasta el delta del Ebro. Desde ella se explotan varios campos petrolíferos situados a unos 150 metros bajo el nivel del mar. Extraído el crudo se envía a la costa mediante un oleoducto. Su producción es modesta, unos 2.000 barriles al día, que van en su totalidad a parar a la refinería de que Repsol tiene en Tarragona.