Noticia publicada el 24-08-2008
LD (Agencias) Casi mil georgianos se concentraron en la ciudad georgiana de Poti, en la costa del Mar Negro, para protestar contra la presencia de unos veinte militares rusos que vigilan un control situado a las afueras de la ciudad.
Ante las increpaciones de los georgianos, los rusos, que estaban cavando trincheras, respondieron que pertenecían a la fuerza de paz y mostraron las insignias correspondientes. Los manifestantes tocaron los cláxones de sus coches y ondearon banderas georgianas.
Desde Moscú, las autoridades rusas ya habían informado de que sus fuerzas patrullarían la ciudad, clave para la economía georgiana, a pesar de que está fuera de la zona reservada al control ruso en Abjasia. El jefe adjunto del Estado Mayor ruso, Anatoly Nogovitsyn, declaró ante los medios de comunicación: "¿Deberíamos sentarnos en la valla?" y agregó que "las fuerzas georgianas patrullan en `Hummers´ (vehículos todoterreno acorazados), transportan municiones en camiones. ¿Se supone que tenemos que limitarnos a contarlos?".
En tanto, el portavoz del Ministerio del Interior de Georgia, Sota Utiashvili, informó que un tren cargado con combustible y un almacén de municiones explotaron hoy cerca de la ciudad georgiana de Gori. Explicó que "nuestros efectivos no pueden ni acercarse a la zona, porque todo está en llamas y se producen constantes detonaciones de las municiones".
El portavoz explicó que las explosiones se produjeron junto al poblado de Skra, donde las tropas rusas, al replegarse de Gori el pasado viernes hacia la separatista Osetia del Sur, abandonaron un almacén de municiones previamente arrebatado al Ejército georgiano.
Utiashvili opinó que los almacenes o bien la vía férrea fueron minados por las tropas rusas antes de replegarse a Osetia del Sur, situada a veinticinco kilómetros al oeste de Gori. Precisó que el tren transportaba combustible a Gori, donde las autoridades georgianas pretenden iniciar este domingo el retorno de decenas de miles de refugiados tras haber limpiado de minas la ciudad, patria chica del dictador soviético José Stalin.