Noticia publicada el 04-03-2008
LD (Agencias) Este martes, la Organización de Estados Americanos (OEA) analizará la escalada de tensión que mantienen contra Colombia los regímenes de Venezuela y Ecuador tras la operación militar lanzada por el Ejército de Bogotá en territorio ecuatoriano en la que murieron veintiún personas, entre ellas el portavoz y "número dos" de los terroristas de las FARC, "Raúl Reyes".
La sesión extraordinaria del Consejo Permanente, en el que están representados los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), fue convocada después de que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, pidiera la intervención del organismo, así como de la Comunidad Andina (CAN) y del Mercosur (Mercado Común del Sur).
Gira informativa
En Quito, la cancillería emitió un comunicado en el que informa del rompimiento de relaciones diplomáticas con Colombia por la "evidente violación de la soberanía nacional y de la integridad territorial" de ese país. Además, argumentó, por "las muy graves acusaciones contenidas en el comunicado difundido en esta fecha por la Presidencia de Colombia -que insinúa acuerdos entre las FARC y el Gobierno del Ecuador-, así como por las aseveraciones cínicas y temerarias del general Óscar Naranjo, director de la Policía Nacional de Colombia".
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quiere que los miembros de la OEA analicen lo que considera una "agresión" colombiana, tesis apoyada por su colega venezolano, Hugo Chávez, al que visitará el miércoles en Caracas, después de reunirse el mismo día en Lima con el mandatario peruano, Alan García. También viajará a Brasil, Panamá y República Dominicana.
Al igual que Chávez, que el domingo ordenó el envío de diez batallones a la frontera con Colombia para evitar que tropas de este país intenten una operación similar a la de Ecuador, Correa decidió militarizar su zona limítrofe y este martes empezó el movimiento de soldados en la ciudad de Nueva Loja, capital de la provincia de Sucumbíos.
Caracas expulsa al embajador
Entretanto, el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Nicolás Maduro, anunció que se decidió expulsar al embajador de Colombia, Fernando Marín, y a todo el personal de esa legación diplomática en Caracas. Indicó que "no podemos ser pusilánimes, ambiguos ni cobardes cuando a un hermano se le agrede. Es justo decir a los cuatro vientos que uno se siente satisfecho porque también con esto estamos defendiendo a Ecuador". Aseguró que el ataque militar colombiana fue "coordinado" en la base militar que EEUU tiene en la ciudad ecuatoriana de Manta.
El rompimiento de las relaciones con Colombia por parte de dos de sus vecinos, tema que será analizado mañana por la OEA, se debe a la operación militar efectuada el pasado sábado por tropas colombianas en suelo ecuatoriano, en la que murieron 21 rebeldes, entre ellos el portavoz y "número dos" de las FARC, "Raúl Reyes".
Negociaciones frustradas
En declaraciones a una cadena de televisión en Quito, el presidente Correa afirmó que el ataque colombiano frustró las negociaciones para liberar a doce rehenes de las terroristas FARC, entre ellos la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt. Bogotá respondió en un comunicado que, según los elementos incautados en la operación, no descarta que el Ejecutivo de Quito y las FARC gestionaban un "acuerdo con fines políticos", que podía incluir el "tráfico de secuestrados", nombramiento de comandantes militares en la zona y actividades proselitistas en Ecuador.
Bogotá, en tanto, garantizó que no movilizará tropas a sus fronteras con Ecuador y adelantó que denunciará ante la ONU y la OEA los "acuerdos" entre los regímenes de Correa y Chávez con los terroristas de las FARC. El ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, manifestó que "seguiremos con la misma prudencia (...) y en ese sentido quiero dar tranquilidad al pueblo colombiano de que nuestra posición es de total calma y tranquilidad y no vamos a reaccionar a esos anuncios (de Chávez y Correa sobre movilización de tropas)".
En un comunicado, el Gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, expresó, además, "su preocupación" porque se haya violado la normativa internacional "en su prohibición a los países de albergar terroristas". Los presuntos contactos con las FARC fueron descubiertos en archivos guardados en tres computadores de "Reyes" que fueron decomisados por las tropas colombianas.