Internacional
Noticias y opinión en la red
TRAS LA MUERTE DE DOS SOLDADOS EN HERAT

El conflicto afgano se ha cobrado ya la vida de 87 soldados

La muerte de dos soldados españoles en un atentado ocurrido en el sur de Herat (Afganistán) eleva a 87 el número de militares españoles fallecidos en el país asiático, desde la llegada de tropas a Afganistán en enero de 2002.

L D (EFE) Seis de los 87 militares muertos perdieron la vida en una acción de guerra, 79 en accidentes aéreos (62 en el Yak-42 y 17 en el helicóptero Cougar), uno en accidente de tráfico y uno por infarto de miocardio.

El mayor siniestro de la historia de las Fuerzas Armadas (en mayo de 2003) se llevó la vida de los 62 militares españoles que regresaban de la misión de paz en Afganistán en un avión Yakovlev-42 ucraniano, que se estrelló en Trebisonda (Turquía). Veinte de los cuarenta militares del Ejército de Tierra eran miembros del Regimiento de Ingenieros número 1 de la División Mecanizada Brunete, con sede en Castrillo del Val (Burgos).

Ya en 2005, 17 militares españoles morían en otro accidente, esta vez de helicóptero, producido cerca de Herat (oeste de Afganistán).

En octubre de ese año, el capitán médico Jesús de la Pascua Belaustegui fallecía de un infarto en la base española de Herat.

A partir de julio de 2006, el resto de los militares muertos en Afganistán perdieron la vida en acciones militares. El primero de ellos fue el soldado Jorge Arnaldo Hernández, de origen peruano, quien murió al explotar un artefacto activado a distancia por terroristas durante una patrulla en la provincia de Farah.

En febrero del año siguiente, la explosión de una mina al paso de un convoy español mató a la soldado Idoia Rodríguez Buján cerca de Shindand, en la provincia de Herat y unos meses más tarde (mayo de 2007), el sargento de Infantería Juan Antonio Abril Sánchez fallecía al volcar el vehículo militar en el que viajaba.

El 24 septiembre de 2007, un atentado reivindicado por los talibanes y provocado cerca de Shewan, en el noroeste de Farah, causó la muerte de dos soldados del contingente español -Stanley Mera Vera, de origen ecuatoriano, y el español Germán Pérez Burgos-. Las víctimas eran soldados caballeros legionarios de la I Bandera Paracaidista, con sede en Paracuellos del Jarama, e ingresaron en el Ejército en 2007.

España participa en la misión de paz en Afganistán desde 2002 y tiene autorizado el despliegue de hasta 778 efectivos, la mayoría integrados en la "Fuerza Internacional de Seguridad y Asistencia" (ISAF), formada por unos 37.000 efectivos de 37 países (26 de ellos de la OTAN).