LIBERTAD DIGITAL- ESRADIO
Pese a que empezó por limitarse a la definición que la ONU da a la misión de las tropas españolas en el país asiático: “Nosotros no determinamos si hay una guerra o no en esos términos,
hay una misión de la ONU tasada y determinada y hemos ido a hacer una serie de tareas que son las que marca esa misión”,
Elena Valenciano acabó por reconocer que, por mucho que haya insistido el Gobierno en negarlo en multitud de ocasiones:
“Podemos decir que es una guerra, no pasa nada, eso no cambia absolutamente nada”.
Valenciano afirmo, eso sí, que “es una guerra contra una insurgencia, no de las tradicionales que conocemos sino de guerrillas”. Y, a pesar de la intensa polémica que viene generándose alrededor de ello, también afirmó que “
el término no es lo que importa, lo que importa es la misión que determina lo que tenemos que hacer allí y lo que estamos haciendo”.
También
reconoció que "han cambiado las circunstancias" de la misión, pero a pesar de eso, “la tarea es la misma”. Y entre esas tareas citó algunas como “trabajar en la reconstrucción civil y política, acercarse al corazón de los afganos y que sean éstos los protagonistas de su propia seguridad”.
Todos estos buenos propósitos sin olvidar que
"por supuesto, tenemos que defendernos si nos atacan", pero según Valenciano “hemos ido allí a pacificar, a reconstruir”. Además, la socialista reclamó un cambio de estrategia que no descanse únicamente en lo militar (a pesar de que según ella la misión de la ONU no es de guerra) sino que tiene que basarse en más factores, para lo que ponía un peculiar ejemplo: “A lo mejor resulta que una reforma de la agricultura afgana contribuye más a la pacificación que una mayor presencia militar”.