Noticia publicada el 18-06-2007
LD (EFE) Dos altas delegaciones de Marruecos y del Frente Polisario se encuentran negociando en Nueva York, en la sede de la ONU, para tratar de alcanzar una solución negociada al conflicto del Sahara Occidental. Los dos contendientes han aceptado el contenido de la resolución 1754 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, adoptada el 30 de abril pasado, para que unas negociaciones sin condiciones previas que permitan alcanzar la autodeterminación del pueblo saharaui.
La delegación del Polisario está dirigida por el presidente del Parlamento saharaui, Mahfud Alí Beiba, secundado por Mohamed Khadad, Brahim Ghali, Ahmed Bujari, Bechir Sghair y Sidi Oumar, todos ellos pertenecientes a la dirección del movimiento independentista. La de Marruecos la encabeza el ministro del Interior, Chakib Benmussa, y forman parte de ella el ministro delegado de Exteriores, Taieb Fassi-Fihri, y el ministro delegado del Interior, Fuad Alí Himma, hombre de confianza del rey Mohamed VI.
El primer dilema que plantean estas negociaciones son las versiones diferentes de Rabat y el Polisario sobre la aplicación del derecho a la autodeterminación. Rabat desea que ese derecho y el referéndum al respecto se ciñan exclusivamente a su propuesta de autonomía regional para el territorio, preservándose por lo tanto su soberanía.
En tanto, el Polisario es partidario de que la opción de la independencia figure entre las preguntas del referéndum, si se llega a un acuerdo definitivo para organizarlo, al lado de la oferta de autonomía o la unión del territorio a Marruecos.
El hecho de que saharauis y marroquíes negocien el diálogo tras diez años de interrupción es un aspecto positivo. En vísperas de estos contactos, tanto Marruecos como el Polisario han mostrado su buena fe y voluntad por llegar a un acuerdo, lo que es sintomático de que ninguno de ellos desea aparecer como intransigente pese a que sus posturas sean contradictorias.