
El multitudinario desfile de este viernes se suma al ayer, jueves, cuando los restos del senador fueron trasladados a Boston desde la residencia familiar en Hyannis Port, donde falleció la noche del martes a los 77 años a raíz de un cáncer cerebral.
Según la oficina de Kennedy en Massachusetts, estado al que representó durante casi cinco décadas, unas 25.000 personas rindieron tributo al senador. La enorme afluencia de visitantes obligó a la biblioteca a ampliar la hora de cierre del velatorio hasta bien entrada la madrugada.
Las muestras de afecto hacia un político miembro de una poderosa dinastía política al que se le recuerda, no obstante, como un "hombre del pueblo" continúan hoy.
Entre las muchas personas a cuya vida contribuyó Kennedy, está Michelle Nagel, una vecina de Massachusetts que fue diagnosticada con leucemia en el 2007 cuando vivía en Europa y no tenía dinero para regresar a Estados Unidos. La oficina del senador la ayudó a volver a EEUU y a recibir tratamiento en Boston donde fue sometida a un trasplante de médula. "Creo que todo el mundo en Massachusetts siente que los Kennedy son algo nuestro. Tienen algo especial que hace que sea así", afirmó Nagel en declaraciones al diario The Boston Globe.
El senador, que afirmó que "la causa" de su vida era lograr la cobertura médica universal en EEUU, dedicó en parte su carrera a favorecer a los enfermos y discapacitados, los inmigrantes y refugiados y los pobres. Su trabajo resultó clave en temas como la salud, la educación, los derechos civiles y laborales. Más de 550 de sus proyectos se convirtieron en ley, según su oficina.
Esa rica trayectoria -en la que también hubo escándalos como un accidente de automóvil en 1969 en el que murió su acompañante y aún no está esclarecido-, es la que busca recordar su familia, que quiere que el velatorio sea una celebración y no un lamento. De ahí que el funeral privado que se celebrará esta noche se haya bautizado con el nombre de "Celebración de una vida".
Está previsto que el vicepresidente de EEUU Joe Biden, el senador demócrata John Kerry y el republicano John McCain hablen durante el servicio religioso, así como su sobrina Caroline Kennedy, única hija viva del presidente asesinado John Fitzgerald Kennedy, JFK.
McCain, que trabajó con Kennedy durante años para alcanzar un consenso en temas controvertidos, como la fallida reforma migratoria de 2007, dijo la pasada noche que la esposa del senador, Victoria, le había pedido que hablara en el funeral.
"Y le dije que haría todo lo necesario para estar allí y me siento muy honrado de poder decir unas palabras sobre el último león del Senado", afirmó el ex aspirante presidencial.
A la ceremonia de este viernes seguirá un funeral, mañana, en la Basílica Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Boston, a donde el senador acudía a diario a rezar cuando su hija Kara luchaba contra un cáncer de pulmón que logró superar.
Se espera que unos 40 senadores y diez ex senadores rindan tributo a Kennedy en la biblioteca antes del funeral. Está previsto que el presidente de EEUU, Barack Obama, pronuncie un discurso de alabanza durante el citado servicio religioso y que los ex presidentes Jimmy Carter, Bill Clinton y George W. Bush participen en el acto.
Los restos de Kennedy serán traslados en avión el mismo sábado para ser enterrados en el Cementerio Nacional de Arlington, próximo a la capital estadounidense, donde reposará junto a sus dos hermanos asesinados, John y Bob Kennedy. Su muerte deja aparentemente sin heredero al clan de los Kennedy.
Ted Kennedy fue el más joven de los nueve hijos de Rose y Joseph Kennedy y el último de cuatro hermanos varones. Jean Kennedy Smith, de 81 años, es ahora la única superviviente de la rica, católica y progresista dinastía de origen irlandés.
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