
Al ser interrogado por la Policía, Karst T., confesó que su acción fue intencionada y que se dirigía contra la Familia Real, aunque no detalló los motivos. Según las autoridades, no tenía antecedentes penales ni tampoco de problemas psiquiátricos.
Los medios holandeses informan hoy de que el hombre, que iba a ser acusado de intento de atentado contra la jefa del Estado, trabajaba en una empresa de seguros hasta que fue despedido recientemente.
El ataque motivó la cancelación inmediata de las festividades del Día de la Reina -que se celebra en todo Holanda- en Apeldoorn y en la mayoría de ciudades del país. La Policía ha examinado minuciosamente en las últimas horas el vehículo y la casa del agresor, pero no ha encontrado ningún indicio de que hubiera ninguna persona más implicada.